10 errores que no debes cometer al prestar dinero a amigos y familiares

El vínculo afectivo entre las partes puede generar situaciones que terminan afectando las relaciones

10 errores que no debes cometer al prestar dinero a amigos y familiares
Los préstamos con personas cercanas tienen varios riesgos.
Foto: Karolina Grabowska / Pexels

Cuando la situación financiera apremia, en particular en medio de una crisis económica como la que se vive a consecuencia de la pandemia por COVID-19 con altos niveles de desempleo, es frecuente que las deudas previamente adquiridas se acumulen a un grado en el que se pueden salir de las manos, en especial aquellas relacionadas a las tarjetas de crédito

1.- Reproches

Ante una situación de apremio económico, lo más sano es evitar un linchamiento o un juicio sobre el problema financiero de la persona, aun y cuando se sepan los orígenes del apuro, una actitud de reproche puede incluso desgastar la situación antes de prestar el dinero.

2.- Relajación

Otorgar un préstamo a un familiar o amigo aterriza en varias ventajas respecto a hacerlo por medio de una institución; no obstante, esto no debe excluir al beneficiario de asumir un compromiso formal y tras especificar la cantidad a prestar, fijar pagos y plazos estrictos.

3.- Opacidad

En estos casos en los que la confianza juega un papel fundamental, es necesario también que el prestamista tenga claro para lo que se usará el recurso, ya que en ocasiones el dinero puede desviarse de su propósito original para caer en otros gastos no deseados.

4.- Falsas expectativas

Un apuro financiero en medio de una crisis económica y de empleo como la que se vive en los Estados Unidos puede extender la mala racha por más tiempo de lo calculado, así que el prestamista deberá contar de antemano con este tipo de escenarios y tomar las medidas correspondientes.

5.- Arriesgarse

Aunque la solvencia del prestamista pueda estar a prueba de imprevistos, una mala situación puede darse de un momento a otro, así que por eso es importante no prestar un recurso que se tiene destinado a un fondo de ahorro personal, lo ideal es disponer del dinero que se usa para los gastos habituales.

6.- Excederse

En ocasiones la bondad de la persona que se encarga de prestar y el vínculo o apego que pueda tener con el beneficiario puede desencadenar en comprometer sus propias finanzas otorgando un recurso de más, reforzado por el deseo de ayudar, pero sin reparar en la situación personal.

7.- Presumir

No es recomendable ostentar una imagen de opulencia que no necesariamente va de acuerdo a la realidad, en ocasiones, son justo este tipo de actitudes las que propician que se les pida prestado y en determinado momento forzar una situación.

8.- Confiarse

Dada el vínculo que existe entre los familiares o amigos involucrados en el préstamo, es común que el deudor relaje sus compromisos de pago apelando al afecto personal, por lo que es algo que no debe dejarse pasar por muy penoso que pueda resultar recordar que hay un retraso en los compromisos.

9.- Terceros

En este tipo de situaciones lo más probable es que existan otras personas involucradas con un vínculo en común, por eso es importante diferenciar la relación afectiva del compromiso financiero cuando hay un préstamo de por medio, ya que pueden verse involucradas personajes ajenos a la situación.

10.- Obligación

Es importante recordar que siempre existe la posibilidad de decir que no, por más aprecio que pueda existir entre ambas partes, al final no hay una obligación en este sentido, más si el préstamo puede derivar en un distanciamiento o una ruptura afectiva.