Cómo aliviar la fatiga que causa el uso de Zoom

Intenta encontrar el mejor método de relajación para que la sobrecarga de información no te afecte demasiado

Cómo aliviar la fatiga que causa el uso de Zoom
Expertos del tema sugieren limitar el uso de las video llamadas solo a las veces que sean muy necesarias.
Foto: Pixabay

En esta pandemia, el trabajo en casa ha sido la única opción para muchos empleados que necesitan continuar con sus labores, sin embargo el uso del Zoom u otras aplicaciones de video llamadas como opción para reuniones remotas comienza a ser un dolor de cabeza en sus cotidianas jornadas.

De acuerdo a Gianpiero Petriglieri, profesor asociado de Insead, y a Marissa Shuffler, profesora asociada de la Universidad de Clemson, entrevistados por BBC Worklife, los video chats demandan más atención de los usuarios que una charla cara a cara.

Ambos expertos consideran que este tipo de reuniones en línea exigen un mayor trabajo para procesar las señales no verbales, las expresiones faciales, el tono de la voz y el lenguaje corporal. Debes prestar más atención a estos y por ello se consume mucha energía. Y a eso se le debe sumar el estrés del encierro, la cuarentena, y el trabajo desde casa.


Para aliviar un poco esta fatiga, es preciso considerar encender la cámara solo cuando sea necesario ya que no siempre son fundamentales durante una reunión. Tener la pantalla apagada podría ayudarte a concentrarte, particularmente en las reuniones de grupo, dice Petriglieri.

Cuando se trata de trabajar, Shuffler sugiere que los archivos compartidos con notas claras pueden ser una mejor opción que evite la sobrecarga de información. Tal vez también ayude tomarse un tiempo durante las reuniones para ponerse al día antes de sumergirse en los negocios. Nada puede ser más importante que el bienestar de las personas.

Intenta encontrar el momento para refrescarte, estirarte, tomar un café, hacer ejercicio, distraerte un poco. El espacio que existe entre ambos lados de la conversación son igual de importantes que, para esta receptivos a los mensajes, debemos valorar lo que necesita cada participante.