Cuáles son los gastos ocultos a los que te enfrentas al momento de vender tu casa

Al margen de la comisión de un agente de bienes raíces, el proceso de venta en un bien inmueble implica una serie de costos que por lo regular no se toman en cuenta, pero que son necesarios si se busca un buen precio

Vender un casa puede resultar un proceso caro si no se advierten sus gastos.
Vender un casa puede resultar un proceso caro si no se advierten sus gastos.
Foto: Binyamin Mellish / Pexels

Poner a la venta un inmueble propio es una decisión que la mayoría de las ocasiones se toma en cuenta con base al beneficio económico que implica la transacción; sin embargo, esta valoración en ocasiones se queda corta respecto a la ganancia que se espera obtener, no solo debido a que por lo regular se asume que la propiedad tiene un precio mayor al que finalmente dicta el mercado, también por el hecho de que de dicho proceso se desprenden una serie de gastos que no suelen considerarse y que representan desembolsos inesperados.

Así, por paradójico que pueda sonar, vender una casa también cuesta dinero (muchas veces más de lo que podría pensarse), por lo que vale la pena tomar las medidas financieras correspondientes para cumplir con la meta de colocar la propiedad a un precio justo y sin gastar más de lo necesario en la labor, por lo que estos son los principales costos ocultos a tomar en cuenta al momento colocar el letrero de “se vende” en los Estados Unidos, más allá de las comisiones a los agentes de bienes raíces (alrededor del 5% del valor de la propiedad).

Te puede interesar:

·Estas son las principales iglesias que otorgan ayuda para pagar el alquiler

Reparaciones

El que una vivienda no se encuentre en condiciones óptimas de mantenimiento puede devaluar considerablemente el precio de la misma, así que antes de ponerla en venta, lo más recomendable es realizar las reparaciones necesarias para evitar que los posibles compradores tomen estas circunstancias como un elemento de rebaja del inmueble, lo cual podría resultar más costoso que realizar los arreglos correspondientes. De entrada, una buena impresión de la fachada, es indispensable.

Material visual

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la inmersión en el terreno digital, cada vez son más los compradores que se fían de las imágenes que puedan encontrar a través de una plataforma por internet antes de tomar la decisión de visitar el inmueble, por lo que no es suficiente tomar fotografías con un teléfono celular, se necesita la asesoría de alguien que sepa capturar los mejores espacios incluso para ciertos lugares incluso en video que permitan favorecer la impresión de la vivienda. Hay agentes que pueden realizar esta labor, pero no siempre es el caso y es una buena inversión gastar en ello.

Impuesto de plusvalía

Este pago puede jugar un papel inesperado en el proceso de compra-venta de una casa, ya que especialmente en zonas donde el precio de los inmuebles está creciendo a un mayor ritmo de lo habitual, es probable que se tenga que tributar sobre la transacción al momento de hacer la declaración anual de impuestos con el ISR. El impuesto a la plusvalía se determina por la diferencia entre los precios de compra y venta, menos las adecuaciones mayores que se hagan en el inmueble, aunque también considera exenciones hasta ciertas cantidades, por lo que es conveniente asesorarse en ese sentido.

Cierre

Según cálculos del mercado inmobiliario, cerrar una transacción de compra-venta de un inmueble representa alrededor del 2% del valor de la propiedad, ya que implican una serie de trámites que en su conjunto se vuelven costosos, tanto por los llamados impuestos de transferencia y la propiedad, las cuotas de hipoteca, así como los gastos de depósito en garantía, notario y servicios públicos según sea el caso, lo que en ocasiones requiere la necesidad de contratar un abogado especializado en bienes inmuebles.

En resumen, los gastos para vender una propiedad se pueden acercar incluso al 10% del valor del inmueble; sin embargo, invertir en estos costos otorgan mayores garantías para que los vendedores alcancen el mejor precio posible por su casa y no verse obligados a rebajarla más de lo admisible.