El método que ayuda a ahorrar dinero en la compra de una propiedad

Conocido como 30/30/3, se basa en tres reglas para manejar una hipoteca con éxito

El método que ayuda a ahorrar dinero en la compra de una propiedad
Las tasas de interés para adquirir una casa tienen su mínimo histórico en Estados Unidos.
Foto: Binyamin Mellish / Pexels

En medio de la crisis económica que azota en los Estados Unidos, las tasas de interés para las hipotecas representan la cifra más baja de su historia, en un esfuerzo del mercado por reactivar este sector que es estratégico en el desarrollo del país.

Por eso, ante este escenario, existe un simple y sencillo método matemático que permite tener un mejor control en la toma de decisiones y elegir la propiedad adecuada de acuerdo a nuestra capacidad de pago. Dicho esquema se conoce como 30/30/3, el cual se desglosa a partir de los ingresos, tanto parciales como acumulados de las personas, además del ahorro, lo que permite una mejor toma de decisiones a partir de la información especializada.

Primera regla:

No gastar más del 30% de los ingresos brutos obtenidos al mes para pagar la hipoteca, aún y cuando las bajas tasas de interés que existen en la actualidad puedan resultar toda una tentación para ser más agresivos en términos financieros; sin embargo, mantenerse abajo del tercio de lo que se percibe cada mes es la apuesta más equilibrada y sensata para una inversión de esta importancia. Es tan sencillo como que entre más ingresos se tengan, es más seguro gastar menos.

Segunda regla:

El asumir una hipoteca puede verse como el inicio de un proyecto de vida, pero no debiera ser así, ya que en estricto sentido es el comienzo de una segunda parte de un plan que tiene como preámbulo el ahorro de al menos el 30% del valor de la propiedad, lo que garantiza tener la mejor tasa posible y evitar el pago de un seguro hipotecario privado, el 20% se utiliza para el enganche y el 10% restante como un respaldo económico en situación de apremio.

Tercera regla:

El precio del bien inmueble no debe ser más de tres veces el ingreso anual en términos brutos, lo cual es una forma práctica y sensata de buscar casas en un rango de precios razonables y da mayor certidumbre al momento de emprender el plan de adquisición. Se cree que con las tasas en sus niveles más bajos, se puede pensar en casas con un valor de hasta cinco veces el sueldo acumulado en el año, lo cual no solo implica más deuda absoluta, también mayores impuestos sobre la propiedad, sin contar los gastos de mantenimiento.

Si bien se viven momentos históricos en cuanto a las tasas de interés más bajas en el mercado, la recomendación es no generar una sobrecarga a las finanzas con un bien que resulta más vulnerable para salirse de control, así que el consejo es comprar la casa acorde al 30/30/3 como una inversión, quizá en poco tiempo el bien incremente su valor y se le puede sacar provecho a esa situación.