Expertos aseguran no necesitas uno sino al menos tres currículums para solicitar empleo

 En una encuesta de CareerBuilder, el 60% de los gerentes de contratación dijeron que era más probable que los currículums personalizados captaran su atención.

Expertos aseguran no necesitas uno sino al menos tres currículums para solicitar empleo
Un gran error es cuando los detalles no coinciden con la oferta. Compara tu currículum con la descripción del puesto y asegúrate de que toda tu experiencia aplicable esté descrita.
Foto: Pixabay

Buscar trabajo nunca será tarea sencilla, pero siempre habrá recursos importantes que pueden hacerte marcar diferente entre todos los aspirantes y uno de ellos es el currículum.

Para ser más efectivo a la hora de la búsqueda, dijo Balance Careers, se puede decir que no se necesita uno sino tres currículum vitae: uno como historial laboral completo y actualizado continuamente; otro con tus habilidades y experiencia más relevantes; y uno más que anuncie tus calificaciones más solicitadas.

Según una encuesta de CareerBuilder, el 39% de los gerentes de contratación dijeron que pasaron un minuto o menos revisando un currículum, y el 23% dijo que pasaron menos de 30 segundos. De ahí la importancia de volver este documento como un resumen sustancioso.

Antes de correr a hacerle modificaciones, debes saber que tu currículum no debe tratarse de una biografía, ni tampoco incluir todos los trabajos, empleadores, certificaciones o credenciales. De hecho, los gerentes de contratación preferirían que no lo hicieras. Ellos solo desean ver por qué estás calificado para ese empleo.

Elige un formato de currículum que se adapte a tu propósito, dependiendo de lo que estés tratando de lograr, es posible que desees elegir un formato que resalte tus habilidades, como un currículum funcional o combinado.

Personaliza tu currículum para cada oportunidad. En otra encuesta de CareerBuilder, el 60% de los gerentes de contratación dijeron que era más probable que los currículums personalizados captaran su atención.

Alinea un corrector de pruebas ahora. Los errores tipográficos, los problemas gramaticales, los errores fácticos y las incoherencias de formato crean una primera impresión poco profesional.

Prueba las versiones finales antes de enviarlas. Manda un correo previo a tu dirección para ver cómo se ve y si el formato es el correcto.