La OMS lanza nuevo estudio sobre explotación laboral: entre 2000 y 2016, las muertes por trabajar más de 40 horas semanales aumentaron 42%

En países como Estados Unidos y Reino Unido, el trabajo desde casa ha aumentado 2.5 horas promedio desde el inicio de la pandemia de coronavirus;

Las jornadas excesivas de trabajo producen un estrés alto que lleva a situaciones de salud más peligrosas.
Las jornadas excesivas de trabajo producen un estrés alto que lleva a situaciones de salud más peligrosas.
Foto: Pixabay

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), trabajar más de 55 horas a la semana ha matado a cientos de miles de personas al año a causa de accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardíacas por el estrés laboral.

En un análisis global del vínculo entre la pérdida de vidas y la salud y el trabajo prolongado, la OMS y la Organización Internacional del Trabajo estimaron que en 2016, unas 745,000 personas murieron como resultado del exceso de trabajo. La mayoría de las muertes se registraron entre personas de 60 a 79 años, que habían trabajado al menos 55 horas.

El 72% de los fallecidos fueron hombres, de acuerdo con el análisis. Las personas que viven en el Pacífico occidental y el sudeste asiático y los trabajadores de mediana edad o mayores conformaron una parte significativa de los decesos.

El estudio, publicado el lunes en la revista Environment International, encontró que las muertes por enfermedades cardíacas relacionadas con el trabajo prolongado aumentaron en un 42% entre 2000 y 2016, y los accidentes cerebrovasculares en un 19%.

Las personas que trabajaban 55 horas o más a la semana tenían un riesgo estimado de 35% mayor de sufrir un derrame cerebral y un riesgo 17% mayor de morir por enfermedad cardíaca isquémica (por un estrechamiento de las arterias) en comparación con las que trabajaban de 35 a 40 horas a la semana.

“Trabajar 55 horas o más por semana es un grave peligro para la salud”, dijo en un comunicado la doctora María Neira, directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS. “Es hora de que todos, los gobiernos, los empleadores y los empleados nos demos cuenta de que las largas jornadas laborales pueden provocar una muerte prematura”.

La OMS dijo que hay dos formas en las que trabajar muchas horas puede causar la muerte. En primer lugar, el estrés psicológico de trabajar muchas horas puede generar una respuesta fisiológica, desencadenando reacciones en el sistema cardiovascular y lesiones que provocan un cambio en los tejidos.

El segundo es a través de conductas perjudiciales para la salud en respuesta al estrés, que incluyen fumar, beber alcohol, mala alimentación, inactividad física y problemas de sueño y mala recuperación, todos considerados factores de riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

El análisis analizó un período anterior al 11 de marzo de 2020, cuando la OMS declaró pandemia el brote del nuevo coronavirus, pero dijo que ésta podría estar ejerciendo una presión significativa sobre los empleados que se han visto obligados a trabajar desde casa.

Empleados que trabajan en casa en el Reino Unido, Austria, Canadá y los Estados Unidos están dedicando más horas que antes a sus actividades laborales, según una investigación realizada durante la pandemia por NordVPN Teams, una empresa con sede en Nueva York que proporciona redes privadas virtuales (VPN) a empresas. El trabajo desde casa ha aumentado 2.5 horas en la jornada laboral promedio en esos países, dijo la empresa.

El mensaje de la OMS

“La pandemia de COVID-19 ha cambiado significativamente la forma en que muchas personas trabajan“, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un comunicado. El teletrabajo se ha convertido en la norma en muchas industrias, a menudo desdibujando los límites entre el hogar y las actividades laborales. Además, muchas empresas se han visto obligadas a reducir o cerrar sus operaciones para ahorrar dinero, y las personas que todavía están en nómina terminan trabajando más tiempo.

“Ningún trabajo merece el riesgo de sufrir un derrame cerebral o una enfermedad cardíaca. Los gobiernos, los empleadores y los trabajadores deben trabajar juntos para acordar los límites para proteger la salud de los trabajadores”, agregó.