La senadora Elizabeth Warren presentará propuesta para crear impuesto que gravaría el ingreso de los estadounidenses más ricos

Los críticos del impuesto sobre el patrimonio dicen que dañaría la competitividad desalentaría la inversión y, en última instancia, los tribunales lo declararían inconstitucional

La senadora Elizabeth Warren presentará propuesta para crear impuesto que gravaría el ingreso de los estadounidenses más ricos
La senadora Elizabeth Warren es autora de la polémica propuesta.
Foto: Chip Somodevilla / Getty Images

La senadora Elizabeth Warren planea presentar una legislación que gravaría el patrimonio neto de los estadounidenses más ricos, una propuesta, según su creadora, destinada a reducir la desigualdad de ingresos en Estados Unidos.

La medida impondría un impuesto anual del 2% sobre el patrimonio neto de los hogares estadounidenses que tienen una riqueza de más de $50 millones de dólares y agregaría un impuesto adicional del 1% a los hogares con una fortuna superior al billón de dólares. Es casi idéntico al impuesto a la riqueza que introdujo Warren durante su fallida campaña presidencial de 2020, informó Fox Business.

“Un impuesto sobre el patrimonio es popular entre los votantes de ambos partidos por una buena razón: entienden que el sistema está manipulado para beneficiar a las corporaciones ricas y grandes”, dijo Warren, demócrata de Massachusetts, en un comunicado. “A medida que el Congreso desarrolla planes adicionales para ayudar a nuestra economía, el impuesto sobre el patrimonio debería servir para ayudar a pagar estos planes debido a las enormes cantidades de ingresos que generaría”.

Warren estima que la “Ley de impuestos ultra millonarios” afectaría a unos 100,000 hogares en Estados Unidos, aproximadamente al 0.05% de la población, y generaría unos $3 trillones de dólares en ingresos durante la próxima década, según estimaciones de los economistas de la Universidad de California en Berkeley, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman.

En un esfuerzo por evitar que los estadounidenses ricos eludan el impuesto, el proyecto de ley crearía un impuesto del 40% sobre el patrimonio neto superior a $50 millones de dólares para las personas que renuncian a su ciudadanía estadounidense para evitar pagar la tarifa y una tasa de auditoría mínima del 30% para los hogares sujetos al impuesto. También le proporcionaría al Servico de Impuestos Internos (IRS) $100 billones adicionales para ayudar con la aplicación.

Warren sugirió que el dinero podría destinarse a inversiones en cuidado infantil, educación temprana e infraestructura, “todas son prioridades del presidente Biden y los demócratas en el Congreso”.

“Estoy segura de que los legisladores serán empáticos con la abrumadora mayoría de estadounidenses que exigen más justicia, más cambios y que creen que es hora de un impuesto sobre el patrimonio”, dijo.

Sin embargo, es poco probable que tal medida se promulgue en un futuro cercano: el presidente Biden no aprobó un impuesto sobre el patrimonio durante la campaña y ninguno de los recaudadores de ingresos de la nueva administración explora la posibilidad para compensar los costos del paquete de estímulo contra el coronavirus de $1.9 trillones de dólares. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo la semana pasada que tal impuesto tendría “problemas de implementación muy difíciles”.

El presidente Biden ha dicho anteriormente que pagará el costo a largo plazo con aumentos de impuestos para los estadounidenses que ganan más de $400,000 dolares anuales y las corporaciones. La deuda de la nación está en camino de superar los $30 trillones este año a medida que el déficit, que ya alcanzó un récord de $3.1 trillones en el año fiscal 2020, continúa aumentando.

Los críticos del impuesto sobre el patrimonio dicen que dañaría la competitividad de Estados Unidos, desalentaría la inversión y, en última instancia, los tribunales lo declararían inconstitucional.