¿Los empleadores pueden obligarte a recibir la vacuna anti COVID-19?

Uno de cada tres estadounidenses ha dicho que no se pondría la vacuna, de acuerdo con una encuesta de Gallup; existe desconfianza ante las secuela que podría producir el medicamento

Muchos estadounidenses temen a los efectos posteriores de la vacuna contra el COVID-19.
Muchos estadounidenses temen a los efectos posteriores de la vacuna contra el COVID-19.
Foto: CHAIDEER MAHYUDDIN / Getty Images

Los empresarios que lidian con el impacto de COVID-19 pronto se verán obligados a tomar otra decisión difícil, ¿deberían exigir que los trabajadores se vacunen contra el coronavirus?

Algunos expertos ya han sugerido a los empleadores que lo hagan obligatorio, pero otros advierten que podría ser contraproducente, al hacer que los estadounidenses sean más propensos a adoptar un sentimiento anti-vacuna.

Tres profesores de Case Western University argumentaron en un artículo para USA Today que los estadounidenses deberían ser obligados a vacunarse y que “las empresas privadas podrían negarse a emplear o atender a personas no vacunadas”.

Tal requisito podría poner a los empleadores en conflicto con sus trabajadores, dado que más de uno de cada tres estadounidenses dicen que no se aplicarían hoy una vacuna contra el COVID-19, incluso si fuera gratis y aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), según una encuesta realizada por Gallup entre el 20 de julio y el 2 de agosto. La razón más común por la que no se vacunarían es la velocidad con la que se está desarrollando, seguida por el temor de que los riesgos superen los beneficios, según una encuesta de Reuters / Ipsos realizada en mayo.

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, ha pronosticado que una vacuna estará disponible para fines de 2020 o principios de 2021. Hay docenas de posibles medicamentos en proceso, incluidas las de compañías farmacéuticas como Pfizer, Moderna, Johnson. & Johnson, AstraZeneca, Merck y GlaxoSmithKline.

Dorit Reiss, profesora de derecho en la Universidad de California, Hastings College of the Law, y experta en requisitos de vacunas, espera que ciertos empleadores requieran la vacuna, por ejemplo aquellas empresas con trabajadores en alto riesgo, como plantas procesadoras de carne y hospitales.

“Legalmente todos pueden exigirlo, no es necesario tener una empresa de alto riesgo para exigirlo. Por un lado, los empleadores estarán preocupados por el rechazo de sus trabajadores; por el otro, también temen aquellos brotes de COVID-19 que se pueden prevenir”.

Pero otros analistas dicen que exigir que los trabajadores se vacunen, incluso si tienen buenas intenciones, sería contraproducente.

Kelly Moore, directora asociada de educación sobre inmunización de la Coalición de Acción de Inmunización, organización a favor de la vacuna, dice que las empresas no deberían apresurarse a exigir la vacunación después de que se libere cualquier medicamento anti COVID-19, debido a la inevitable falta de datos de salud a largo plazo sobre la misma.

Johnny C. Taylor Jr., director ejecutivo de la Society for Human Resource Management, una sociedad profesional de recursos humanos, dijo a USA Today que en términos generales, los empleadores pueden hacer obligatoria la vacuna para sus trabajadores.

“Durante décadas, los empleadores del cuidado de la salud y la educación han exigido a los empleados que se vacunen contra la gripe y muestren pruebas de otras vacunas importantes, como las que combaten el tétanos, la poliomielitis o el sarampión, ya que están en estrecho contacto con poblaciones vulnerables como los niños, los ancianos y personas inmunodeprimidas. Debido al daño que COVID-19 ha hecho, veremos que muchos más empleadores en otros sectores lo harán un requisito”.

Por lo general, se aplican algunas exenciones, incluidas las razones religiosas. Pero no es necesariamente suficiente que las personas expresen sus preocupaciones sobre las implicaciones para la salud y la seguridad de vacunarse.

Varias agencias gubernamentales no comentaron sobre los mandatos potenciales de los empleadores cuando USA Today se comunicó con ellos para comentar su artículo. El Departamento de Trabajo remitió las preguntas a los Centros de Control de Enfermedades (CDC), que remitieron las preguntas al Departamento de Salud y Servicios Humanos, sede de la FDA.