Madres más propensas a perder el empleo que los padres durante la pandemia

Investigaciones recientes dicen que la paternidad podría haber protegido a muchos hombres de perder sus trabajos, mientras que la maternidad puso a las trabajadoras en la primera línea de despidos

Madres más propensas a perder el empleo que los padres durante la pandemia
Mujeres trabajan en una planta de ensamblaje de General Motors, en Michigan.
Foto: Bill Pugliano / Getty Images

La crisis del coronavirus ha sido un gran desafío para millones de personas alrededor de Estados Unidos, pero prinicipalmente para las madres trabajadoras.

Un estudio reciente realizado por investigadores de las universidades de Tufts y Duke reveló que la paternidad podría haber protegido a muchos hombres de perder sus trabajos, mientras que la maternidad tuvo el efecto de ubicar a las trabajadoras en la primera línea de despidos.

“Encontramos pruebas de la ventaja de la paternidad en las tasas de despido”, dice el estudio de Felipe Dias, Joseph Chance y Arianna Buchanan, citado por el sitio de noticias Infobae.

“Los padres tuvieron muchas menos probabilidades de ser despedidos en comparación con las madres. Estos hallazgos son coherentes con las expectativas teóricas sobre las ventajas de la paternidad en el empleo”, sugiere el estudio citado.

Otro estudio, del Instituto de Política Económica (EPI), arrojó resultados similares sobre la brecha de género, sin el factor de la maternidad o la paternidad: “Aproximadamente el 8% de las mujeres que han quedado sin trabajo no tienen posibilidades de recuperar su empleo, en comparación con 6.4% de los hombres”.

¿Qué sucede cuando a esa diferencia se agrega el elemento de la maternidad en una coyuntura de recesión económica? “Cuando una crisis se desarrolla a la velocidad que la del COVID-19, los empleadores necesitan determinar con rapidez quién será despedido”, dicen Dias, Chance y Buchanan. El trabajo de Tufts y Duke “identificó una nueva fuente de desigualdad por ambos en el empleo”.

“A diferencia de la Gran Recesión de 2008, durante la cual las tasas de despido no se diferenciaron sustancialmente por el estatus de la maternidad, nuestros análisis muestran que el COVID-19 ha afectado a los padres mucho menos que a las madres, a las mujeres que no son madres y a los hombres que no son padres, lo que proporciona una fuerte evidencia de ventajas de la paternidad”.

Los investigadores tomaron en cuenta que la relación entre empleo y población cayó en un 7.4% para los padres, mientras que para las madres cayó en un 9.3% y para las personas sin hijos (hombres y mujeres) en un 9.9 por ciento. La explicación radica en “la forma en que los empleadores toman la decisión del despido, que privilegia específicamente a un grupo en particular y no a todos los demás”, explicó Dias al suplemento The Lily, del Washington Post.

Una teoría sostiene que los hombres con mayor potencial de ingresos tienen más probabilidades de tener hijos; otra, que los padres tienen más probabilidades de tener una compañera que no trabaja, lo cual les permite dedicarse más a sus carreras. Pero Dias opinó que, al menos durante la pandemia, se puede deber a otra cosa.

Los empleadores pueden suponer que los padres son el único sostén, o al menos el principal, de sus familias, y por lo tanto necesitan su trabajo más que las madres. Es una suposición arcaica: hoy las madres son el único sostén, o el principal, de más del 40% de los hogares con niños.

Si los empleadores supusieron que las madres tienen acceso a otro ingreso, que en realidad no existe, dice Dias, su decisión de proteger a los hombres con hijos por su situación familiar podría tener el efecto opuesto al buscado: dejar sin ingresos a los hogares de las madres.

A largo plazo, el desequilibrio podría reforzar la desigualdad de género en el empleo: “Como los padres tienden menos a ser despedidos, pueden mantener sus empleos y un ingreso estable, pero también pueden conservar su antigüedad en la empresa”, dijo Dias.