Por qué los inmigrantes nunca dejaron de enviar dinero a sus casas fuera de Estados Unidos, aún sin trabajo

Durante los primeros seis meses de 2020 las remesas subieron considerablemente en algunos países como México, Nicaragua y República Dominicana, en un 10 por ciento, 5 por ciento y 3 por ciento, respectivamente

Los inmigrantes que han salido adelante pese al coronavirus, a la falta de trabajos y los salarios en caída libre, han logrado continuar con los envíos de remesas sustanciales a sus casas, dejando lejos la idea que vendrían terribles consecuencias.
Los inmigrantes que han salido adelante pese al coronavirus, a la falta de trabajos y los salarios en caída libre, han logrado continuar con los envíos de remesas sustanciales a sus casas, dejando lejos la idea que vendrían terribles consecuencias.
Foto: Pexels

Con la crisis laboral extendida en todo Estados Unidos, las predicciones apuntaban a que los trabajadores extranjeros sin empleo dejarían de enviar dinero a sus familias fuera del país. Pero parece que no fue así.

Los inmigrantes que han salido adelante pese al coronavirus, a la falta de trabajos y los salarios en caída libre, han logrado continuar con los envíos de remesas sustanciales a sus casas, dejando lejos la idea que vendrían terribles consecuencias.

El Banco Mundial había pronosticado en abril de 2020 que las remesas transferidas a América Latina y el Caribe por inmigrantes se hundirían casi un 20 por ciento este año, ” su declive más pronunciado en la historia reciente “, ya que los trabajadores fueron despedidos o sus horas reducidas, publicó The New York Times. 

Sin embargo, después de el difícil escenario de desempleo, muchos inmigrantes han vuelto al trabajo y ya mandan dinero a sus familiares en otros países; e incluso se piensa que están enviando más dinero que antes de la recesión, según estimaciones recientemente compiladas.

“Todo el mundo hablaba de cómo bajarían las remesas, pero se han mantenido notablemente fuertes”, dijo a NYT Matt Oppenheimer, director ejecutivo de Remitly, una empresa de transferencia de dinero digital con sede en Seattle.

Esto puede deberse a la resiliencia de los inmigrantes, su inteligencia y capacidad de adaptación a los tiempos turbulentos, pero sobre todo se mantuvo el compromiso por nunca olvidarse de sus familias a la distancia.

“No vamos a defraudar a nuestras familias que dependen de nosotros”, dijo al citado medio el mexicano Rafael Romero, durante una pausa laboral con dos compañeros inmigrantes, uno de Guatemala y otro de El Salvador, que habían viajado con él desde Maryland hasta Virginia Beach.

Las condiciones de trabajo son adversas, los salarios están bajos, pero los trabajadores foráneos no descuidan el propósito que los trajo a Estados Unidos, tanto que durante los primeros seis meses de 2020 las remesas subieron considerablemente en algunos países como México, Nicaragua y República Dominicana, en un 10 por ciento, 5 por ciento y 3 por ciento, respectivamente, en comparación con el mismo período del año anterior.