Por qué un congelamiento de crédito por sí solo no detendrá el robo de identidad

Los estafadores han encontrado nuevas formas de robarte durante la pandemia. Esto es lo que puedes hacer para protegerte

La pandemia del coronavirus ha frenado algunos tipos de fraude de identidad, pero han surgido nuevas formas.

“Los estafadores siguen encontrando nuevas formas de contactar a las víctimas y robar su información personal”, dice John Buzzard, analista principal de fraude y seguridad en Javelin Strategy & Research.

Por eso sigue siendo importante congelar las cuentas de crédito, lo que puede evitar que alguien tenga acceso a ellas y te estafe.

“Es lo más importante que puedes hacer para protegerte contra el fraude”, explica Christina Tetreault, gerente de política financiera de Consumer Reports.

Pero un congelamiento de crédito por sí solo no puede protegerte de todo. Un delincuente aún podría obtener tu número de Seguro Social o la información de tu licencia de conducir, robar tu reembolso de impuestos, solicitar préstamos a tu nombre o apropiarse de otras cuentas.

Por eso es necesario tomar medidas adicionales para minimizar el riesgo de ser víctima de piratas informáticos y ladrones, dice Ted Rossman, analista de la industria en Creditcards.com. A continuación, describimos varias formas para que te protejas.

Incluso durante la pandemia, el robo de identidad sigue siendo un gran problema. El año pasado, 49 millones de consumidores fueron víctimas de fraude de identidad, con pérdidas por un total de $56,000 millones, según un estudio reciente de Javelin. Muchas de esas pérdidas fueron causadas por estafas que, a menudo, se hacen por medio de correo electrónico, llamadas y mensajes de texto.

Resolver los problemas de robo de identidad puede requerir que pases algunas horas en el teléfono con bancos, la policía y las agencias gubernamentales. Pero para casos complejos, el proceso podría llevar meses o incluso años.

Y podría resultar costoso debido a los honorarios legales y otros gastos para limpiar las cuentas fraudulentas, dice Eva Velásquez, presidenta y directora ejecutiva del Identity Theft Resource Center (ITRC), un grupo sin fines de lucro que ayuda a las víctimas de fraude.

La buena noticia es que la congelación del crédito es gratuita y relativamente fácil de hacer. Una vez que lo hayas hecho, la mayoría de los prestamistas no podrán ver tu historial de crédito y los estafadores tendrán menos posibilidades de abrir nuevas cuentas o préstamos a tu nombre.

Sin embargo, a pesar de la importancia de congelar el crédito, la mayoría de los consumidores no se molestan en dar ese paso. Según una encuesta realizada en 2020 por CompareCards.com, casi la mitad de los titulares de tarjetas de crédito afirmaron que se les notificó que su información personal había estado expuesta a una filtración de datos el año pasado, pero solo el 9% había congelado su crédito.

Pero incluso si congelas tu crédito, hay muchas formas en que los delincuentes pueden perseguirte. A continuación, presentamos los riesgos que aún enfrentas y lo que puedes hacer para protegerte.

Lo que no cubre un congelamiento

Como resultado de las filtraciones de datos tanto grandes como pequeñas, los piratas informáticos pueden haber tenido acceso a elementos clave de tu información personal, como tu fecha de nacimiento, el número de tu licencia de conducir, el número de tu Seguro Social y más. Eso les da la oportunidad de estafarte de formas que no son fáciles de bloquear.

Estas son algunas de las categorías de fraude más comunes que se reportan a los expertos de robo de identidad:

Reembolso de impuestos. Al usar tu número de Seguro Social, los estafadores pueden presentar declaraciones de impuestos falsas en tu nombre y reclamar reembolsos. El Internal Revenue System (IRS) ha estado tomando medidas enérgicas contra el fraude de reembolsos, y los casos reportados se redujeron  en un 80% entre 2015 y 2019. A partir de este año, todos los declarantes electrónicos pueden obtener un PIN de protección de identidad, que impedirá que los estafadores usen tu información para reclamar un reembolso. Sin embargo, debes suscribirte voluntariamente.

Seguro de salud. Los ladrones de identidad pueden usar tu información para reclamar fraudulentamente beneficios de salud de un seguro médico privado, Medicare o Medicaid. En algunos casos, pueden usar la información de tu seguro para la cobertura, pero en otros, pueden decirle a un proveedor que envíe la factura a tu dirección, dice Velásquez.

Licencia de conducir. Si los estafadores tienen acceso al número de tu licencia de conducir, pueden crear licencias falsas que pueden combinarse con sus infracciones de tránsito. Al agregar otra información personal procedente de las filtraciones de datos, los ladrones de identidad pueden diseñar cheques falsos para pagarle a un cajero que está obligado a verificar la identidad del comprador escribiendo su número de licencia en el cheque falsificado.

Estafas P2P. Cuando usas una aplicación de pago de particular a particular (peer-to-peer, P2P), por lo general no tienes las protecciones contra el fraude que obtienes con una tarjeta de crédito, lo que significa que es posible que no puedas recuperar el dinero enviado a la persona equivocada o a un estafador. A medida que las aplicaciones de pago se han vuelto populares, los incidentes de fraude P2P aumentaron un 700% entre 2015 y 2019, según Javelin.

Fraude de cuentas de teléfono celular. Este delito ocurre cuando los ladrones abren una cuenta falsa de teléfono móvil a tu nombre y luego la usan para tener acceso a tu cuenta bancaria, registrarse para obtener tarjetas de crédito o vender el número para que lo usen otros delincuentes. El año pasado, el 18% de las víctimas de fraude de identidad tenían cuentas de teléfonos móviles abiertas a su nombre, según Javelin.

Robo de identidad infantil. Los ladrones de identidad pueden obtener el número de Seguro Social de un niño y usarlo para solicitar beneficios gubernamentales, abrir cuentas bancarias y de tarjetas de crédito, o alquilar una casa. Es posible que el fraude no se descubra hasta que la víctima sea mayor, tal vez porque se le rechace un préstamo o una tarjeta de crédito debido a un crédito dañado.

Protección contra el robo de identidad

Si crees que tu información ha sido robada o puede estar expuesta, puedes obtener asistencia gratuita del Identity Theft Resource Center (ITRC), una organización sin fines de lucro que ayuda a las víctimas a resolver una amplia gama de estafas, fraudes y otras formas de robo de identidad.

El ITRC también ofrece una aplicación que permite a las víctimas de fraude documentar los costos de la resolución del robo de identidad, como las facturas de las llamadas telefónicas, salarios perdidos, etc. Este registro puede ayudar en caso de un acuerdo legal.

Como protección adicional, puedes considerar la posibilidad de adquirir una cobertura contra el robo de identidad. Según el nivel de cobertura y las ofertas concretas, estos servicios pueden monitorear tu identidad, escanear la web en busca de tu información y ayudarte a restablecer tu identidad. Los costos de esta cobertura pueden oscilar entre $10 y $30 al mes.

Para ser claros, la protección contra el robo de identidad no evitará el fraude, y tú mismo puedes hacer muchas de estas tareas, como configurar las alertas de la cuenta, como explicamos a continuación.

Pero si estás tratando de resolver un problema y te sientes abrumado, contar con la ayuda de alguien puede ser útil, afirma Buzzard de Javelin.

Asegúrate de verificar los términos de cobertura para obtener las características que deseas y no pagar por las que no deseas, dice Velásquez.

Antes de inscribirte, verifica si ya tienes algún tipo de servicio gratuito. La cobertura contra el robo de identidad a veces se ofrece como parte del paquete de beneficios de un empleador o de una tarjeta de crédito o puede estar incluida en tu seguro de propietario de casa.

Cómo puedes protegerte

Al crear tus propias protecciones, puedes reducir en gran medida el riesgo de fraude o robo de identidad. Sigue estos tres pasos clave:

1. Regístrate para recibir notificaciones de la cuenta. Muchas empresas de servicios financieros te permitirán configurar notificaciones a través de mensaje de texto y de correo electrónico que te avisen sobre la actividad en tu cuenta. De esa manera, podrás recibir un aviso de que se están realizando transacciones no autorizadas. Asegúrate de activar las alertas y revisar tus estados de cuenta con regularidad.

2. Revisa tus informes de crédito. Mantener el control de tu expediente de crédito te ayudará a detectar cualquier cuenta que no sea tuya y a identificar y corregir los errores que puedan perjudicar tu puntaje crediticio.

Debido a la pandemia, puedes obtener un informe semanal gratuito de cada una de las tres principales agencias de crédito hasta el 20 de abril de 2022. (Por lo general, puedes obtener un informe gratuito de cada agencia de crédito al año). Puedes tener acceso a cada uno de tus informes a través de annualcreditreport.com.

3. Agrega capas adicionales de seguridad. Un número cada vez mayor de empresas, entre ellas empresas de tecnología y corredores de bolsa, ofrecen la autenticación de dos factores, que requiere que valides tu identidad antes de tener acceso a tu cuenta. Es posible que tengas que introducir un código proporcionado por mensaje de texto o correo electrónico, por ejemplo, o usar una clave de seguridad física o tokens de seguridad.

Y no olvides utilizar contraseñas seguras o un administrador de contraseñas para tus cuentas.

Nota del editor: Este artículo se ha actualizado con nueva información y consejos adicionales. También agrega una aclaración de que un congelamiento de crédito dificulta que los estafadores abran préstamos a tu nombre, pero no lo impide por completo.

Consumer Reports no tiene ninguna relación financiera con los anunciantes en este sitio. Consumer Reports es una organización independiente sin fines de lucro que trabaja junto a los consumidores para crear un mundo justo, seguro y saludable. CR no apoya productos o servicios y no acepta publicidad. Copyright © 2021, Consumer Reports, Inc.