Senadores republicanos no darán a conocer su plan de ayuda hasta la próxima semana

Las negociaciones con la Casa Blanca están estancadas; demócratas critican el retraso de sus opositores

Senadores republicanos no darán a conocer su plan de ayuda hasta la próxima semana
El jefe de staff de la Casa Blanca, Mark Meadows, abandona la reunión con los senadores republicanos este jueves.
Foto: OLIVIER DOULIERY / Getty Images

Los republicanos del Senado retrasarán la publicación de su plan de ayuda por coronavirus hasta la próxima semana, dijo el jueves el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell.

El legislador por Kentucky aseguró que el Congreso no se pondrá una fecha límite para extender un impulso clave del seguro de desempleo.

“La administración (Trump) ha solicitado tiempo adicional para revisar los detalles, pero presentaremos la propuesta a principios de la próxima semana”, dijo el líder republicano. “En principio tenemos un acuerdo sobre la forma del paquete”.

El Partido Republicano esperaba dar a conocer su propuesta este jueves, lo que habría iniciado las conversaciones con los demócratas sobre un proyecto de ley que podría pasar a ambas cámaras del Congreso. Pero los senadores republicanos no concretaron los detalles finales con la Casa Blanca.

El jueves temprano, los líderes demócratas del Congreso criticaron a los líderes republicanos por retrasos en la publicación de un plan el día en que Estados Unidos alcanzó los cuatro millones de contagios de COVID-19.

“El desorden republicano y sus vacilaciones tienen consecuencias graves y potencialmente mortales para decenas de millones de estadounidenses”, dijo el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata de Nueva York, en una conferencia de prensa con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

McConnell dijo que el plan republicano se centraría en “niños, empleos y atención médica”. El plan autorizaría un suplemento federal “temporal” no especificado al seguro de desempleo estatal, dijo.

Este jueves, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, le dijo a CNBC que la extensión de los beneficios por desempleo se “basará en un reemplazo salarial de aproximadamente el 70%”. Esa cantidad podría llegar a aproximadamente $300 dólares por semana para el trabajador promedio.

Los demócratas apoyan extender el pago de $600 dólares por semana al menos hasta que mejoren las condiciones económicas.

“Estoy a favor de los $600 dólares porque la gente realmente lo necesita”, dijo Pelosi a los periodistas el jueves.

McConnell agregó que incluiría una segunda ronda de pagos directos, pero no especificó quién recibiría cheques y por cuánto dinero. El plan asignaría dinero para una segunda ronda de préstamos del Programa de Protección de Cheques de Pago para pequeñas empresas muy afectadas y protegería a las empresas, los médicos y las universidades de los juicios, excepto en casos de negligencia grave o mala conducta intencional, dijo.

Mnuchin también dijo el jueves que una exensión de impuestos a los salarios, una prioridad para el presidente Trump no está entre sus prioridades.

Los republicanos, que quieren que su proyecto de ley cueste aproximadamente $1 trillón de dólares, necesitarán el apoyo demócrata para aprobar legislación tanto en el Senado como en la Cámara. Los demócratas, que impulsaron un paquete de rescate de $3 trillones a través de la Cámara de Representantes en mayo, no consideran que los planes de gasto del Partido Republicano sean adecuados.

Quieren asistencia para el alquiler y la hipoteca, ya que una moratoria federal sobre los desalojos expirará el próximo fin semana. Los demócratas también han presionado por un aumento en el pago de riesgos para los trabajadores esenciales.

Los líderes del partido demócrata también han presionado por más ayuda para los gobiernos estatales y locales con problemas de liquidez, que han advertido que tendrán que recortar empleados o servicios esenciales debido a la pandemia. La propuesta republicana no proporcionaría dinero nuevo a los estados y municipios, sino que les daría más flexibilidad sobre cómo gastar la ayuda aprobada a principios de este año, según Mnuchin.