Tres errores que casi todos cometemos al ahorrar (y sus soluciones)

¿Guardar el dinero debajo del colchón es ahorrar? Te explicamos por qué no es buena idea

¿Será que en realidad no alcanza el dinero para ahorrar?, ¿o simplemente no tenemos el buen hábito de hacerlo?

Cuando hablo de la importancia de ahorrar, muchas personas suelen decir un argumento similar: “pero si apenas alcanzo a cubrir las cuentas mes a mes”. Vamos a revisar si eso es real o si son nuestros malos hábitos financieros los que nos orillan a que no alcance para ahorrar. Y es que, por lo general, muchas personas pueden dedicar tiempo y esfuerzo a crecer en su carrera y el éxito es algo que llega si lo hacen bien. Pero, si modificamos nuestros hábitos, tenemos asegurado conseguir eso que estamos buscando porque ahorramos para ello.

Es importante crecer en nuestro trabajo, sí; pero también es muy importante tener buenos hábitos porque los cambios son casi automáticos. Son cuestiones muy chiquitas, que claro que cuestan trabajo porque las llevamos repitiendo años, pero que si trabajamos sobre ellas, veremos resultados.

Por lo mismo, voy a relatar tres errores financieros muy comunes que comete la gente y que si los combatimos generamos fácilmente el hábito de ahorrar.

Error 1: Dar el pago mínimo a una tarjeta de crédito

El primer error es pagar el mínimo o no pagar la tarjeta de crédito a tiempo. Hay que entender que los bancos hacen negocio cuando pagas el mínimo. Hacer esto es pagar un interés en lugar de pagar lo que compraste. Y, en vez de que esos dólares se vayan a pagar el interés, se podrían ir a otra cosa más importante: por supuesto, ahorrar.

El error más común es caer en la tentación de usar la tarjeta de crédito cuando algo nos gusta mucho o lo necesitamos con urgencia, pero no tenemos el dinero para pagarlo. Ahí comienza la bola de nieve: pagar el mínimo (como si fuera una renta o una obligación), solo provoca que se extienda y se extienda la deuda. Ese mínimo en realidad es dinero que se va al banco y no a la compra que realizaste y, después de años de pagar y pagar, seguirás debiendo la misma cantidad con la que empezaste. Esto puede ser muy frustrante porque, por más que corras, no logras avanzar ni una milla.

Este error se enmienda muy fácil: solo usa la tarjeta de crédito cuando tengas la seguridad de que la puedes pagar por completo. Y, si la usaste para una urgencia, paga el doble o el triple de lo que te marcan como mínimo, así evitas seguir creciendo la bola de nieve de deudas bancarias.

Error 2: No pagarte a ti misma/o

El segundo error es no pagarle a tu “yo del futuro”. ¿A qué me refiero con esto? Me explico: ¿cómo te ves en diez años? ¿En veinte? ¿Lo has pensado? ¿Con tu mismo salario, viviendo donde vives, trabajando más o menos?

Claro que a todos nos encanta vivir días emocionantes y creer que eso durará para siempre, pero tenemos que pensar en ese “yo del futuro” que va a querer seguir viviendo igual de cómodo o tener los mismos gustos. Es un error muy común pensar que ahorrar es algo que no existe solo porque no lo ves.

Ahorrar significa invertir en ti mismo, en lo que vendrá para ti en los próximos años. Sirve, también, para tener la seguridad de que puedes resolver emergencias y tranquilidad para cualquier cosa que pueda suceder. Resuelve este error guardando dos, tres o cinco por ciento de lo que ganas al mes para ese “yo del futuro”.

Error 3: Ahorrar en vez de invertir tu dinero

Este error es mucho más común de lo que crees y lo comete gente que sí tiene el buen hábito de ahorrar, y es: guardar tu dinero en lugar de invertirlo. Además, este es uno de los errores que suele cometer la comunidad latina.

Guardar dinero no necesariamente significa ahorrar. Para ahorrar de verdad debemos hacer que nuestro dinero crezca y eso solo se logra si lo ponemos a trabajar; es decir, a invertirlo. Si tienes, por ejemplo, $10 mil debajo del colchón, a lo largo de los años la inflación va a hacer que tu dinero valga menos. Si hoy comprarías algo con esos $10 mil, en diez años eso mismo va a costar $12 mil o $15 mil. Y así es como tu dinero pierde valor. La inflación hace que los precios de todas las cosas vayan subiendo año con año, como sucede con la renta, el transporte, cualquier cosa. Así funciona la economía. Por eso tienes que invertir tu dinero para que crezca a la par del precio de las cosas.

Este error se soluciona también fácil: no guardes dinero en esa caja de chocolates de la abuela, ponlo a trabajar y así, a largo plazo, generarás más valor.

Te recomiendo descargar la aplicación de Finhabits, somos una comunidad que te ayuda a resolver de manera inteligente estos errores comunes al momento de ahorrar. También hay una buena oferta de cuentas para que comiences a invertir en tu yo del futuro, saques el dinero del colchón y dejes de pagarle interés al banco.