Tres razones por las que el Congreso no aprueba el paquete de ayuda económica

Las negociaciones para un nuevo plan de recuperación económica están lejos de terminar

Tres razones por las que el Congreso no aprueba el paquete de ayuda económica
Las negociaciones para el nuevo paquete de ayuda económica han pasado de lo meramente económico a lo político.
Foto: Erin Schaff-Pool / Getty Images

Una semana después desde que los republicanos presentaron el proyecto de Ley HEALS, un paquete de estímulo económico de un billón de dólares para hacer frente a los estragos del coronavirus, no parece cercano el momento en el que los legisladores aprueben este u otro plan de recuperación.

El viernes acabó formalmente la prestación federal por desempleo de $600 dólares semanales y muchas familias se han quedado prácticamente sin ingresos. Pero este hecho tampoco ha hecho que avancen las negociaciones, no solo entre republicanos y demócratas, sino también entre los legisladores conservadores.

The Washington Post sugiere tres razones que pueden ayudar a explicar por qué tardan tanto:

1. El Congreso se demoró mucho en empezar a negociar

Los republicanos esperaban que el virus y sus consecuencias económicas hubieran cedido este verano, por lo que no veían necesario gastar billones de dólares más en mantener la economía a flote. Pero llegó agosto y el brote es ahora peor que en primavera, según expertos como la doctora Deborah Birx, coordinadora del equipo de trabajo de la Casa Blanca.

2. Los republicanos no saben lo que quieren

Los legisladores de este partido quieren aprobar un proyecto que les ayude a mantener su débil mayoría en el Senado tras las elecciones de noviembre, según argumenta la analista política Molly Reynolds. Sin embargo, no están de acuerdo en lo que tienen que hacer: reanudar las prestaciones por desempleo y destinar fondos a pruebas COVID-19 o preocuparse por la deuda nacional.

3. Ya no hay sentimiento de urgencia

Aunque la situación es igual o peor que la de primavera, mucha gente se ha acostumbrado a la nueva realidad. Es por ello que la urgencia con la que el Congreso aprobó la Ley CARES en primavera parece no perseguirles ahora y se han detenido, en cambio, en una lucha partidista alentada especialmente por la proximidad de las elecciones de noviembre.