¿Vale la pena contratar a un preparador de impuestos este año?

Las cuestiones relacionadas con la pandemia pueden complicar las cosas en esta temporada de impuestos 2021. Según Consumer Reports, esto es lo que debes saber.

Hay que tener cuidado al momento de contratar a un preparador de impuestos para hacer la declaración en Estados Unidos.
Hay que tener cuidado al momento de contratar a un preparador de impuestos para hacer la declaración en Estados Unidos.
Foto: Shutterstock

A raíz de los largos retrasos en los trámites de impuestos provocados por la pandemia, el Servicio de Impuestos Internos (IRS) advirtió a los contribuyentes que tengan más cuidado al preparar sus impuestos este año. Tashiana y Luis Díaz, del Bronx (Nueva York), se han tomado muy en serio esta advertencia y han contratado a un contador especializado en impuestos. 

El año pasado, Tashiana, de 30 años, gerente de programas en una organización sin fines de lucro, y Luis, de 39 años, conductor de la Autoridad de Transporte Metropolitana, intentaron hacer sus impuestos ellos mismos, utilizando un programa de preparación de impuestos. Pero como no estaban seguros de estar reclamando todas las deducciones a las que tenían derecho, también visitaron a un preparador de impuestos, un agente certificado por el IRS que abrió un negocio de bajo costo en su vecindario. Al final, no les inspiró mucha confianza.

Este año planean encargar el trabajo a un contador público certificado con credenciales más avanzadas y conocimientos de planificación fiscal. Al igual que muchos estadounidenses, en 2021 la familia Díaz recibió del gobierno federal los pagos por el plan de impacto económico o dinero de estímulo. Y como muchos padres (la pareja tiene un hijo de tres años), también recibieron créditos fiscales por adelantado en forma de pagos mensuales por su hijo.  

Para ellos y millones de personas, estos pagos han generado aún más incertidumbre y confusión en el proceso de declaración de impuestos de este año. 

“No sabemos cómo nos va a afectar todo el dinero que recibimos el año pasado ni cómo tenemos que ponerlo en nuestros impuestos”, dice Tashiana. “No vamos a contratar a cualquier persona que acaba de ser entrenada para la temporada fiscal. Este año tenemos que asegurarnos de contratar a alguien que sepa bien lo que hace”.

Un dolor de cabeza en el año fiscal

Las personas que se ganan la vida preparando declaraciones fiscales saben que este proceso puede ser abrumador para muchos contribuyentes.

Además de la escasez de personal en el IRS, causada por el COVID-19, hubo varios cambios fiscales relacionados con la pandemia que han provocado importantes retrasos en la agencia, lo que hace más probable que se produzcan demoras. Estos son dos de los cambios principales:

Pagos de estímulo. A diferencia de los dos pagos de estímulo en 2020, el pago del año pasado se extendió para incluir a los dependientes más allá de los niños menores de 17 años. Los contribuyentes que reunían los requisitos y declararon a estudiantes universitarios, adultos con discapacidades, padres y abuelos como dependientes en declaraciones de impuestos anteriores podrían recibir más dinero. Esto significa que algunos contribuyentes, que no habían declarado antes a los dependientes que calificaron pero que ahora pueden hacerlo, podrían no haber recibido el tercer pago o la cantidad máxima a la que tienen derecho.

Para reclamar un crédito de reembolso por esos fondos, tendrán que incluir la cantidad de dinero del estímulo que recibieron el año pasado, si es que lo recibieron, y verificar si tenían dependientes que calificaban en 2021.

Si no estás seguro de la cantidad de dinero del estímulo que recibiste el año pasado, puedes consultar tu cuenta del IRS en línea. Esa información también estará en un documento llamado “Carta 6475”, que el IRS dice que enviará por correo durante marzo de 2022.   

Créditos fiscales por los hijos. Calcular el crédito fiscal que te corresponde por tus hijos es todavía más confuso. Se supone que la cantidad que recibiste el año pasado es sólo la mitad de lo que tienes derecho a recibir. Pero para determinar exactamente cuánto te queda pendiente, tendrás que llenar otro formulario, el Anexo 8812 del IRS, y adjuntarlo a tu formulario 1040. 

Al igual que con los detalles del pago del estímulo, puedes consultar tu cuenta del IRS en línea para ver cuánto recibiste el año pasado en créditos fiscales por tus hijos. O busca en el correo del IRS si te ha llegado otro formulario llamado “Carta 6419”. El IRS dice que lo envió de diciembre de 2021 a enero de 2022.

Consulta a los profesionales

Diana Sabari, propietaria de una franquicia de preparación de impuestos ATAX, en el vecindario Washington Heights de Manhattan, Nueva York, dice que muchos de sus clientes están muy preocupados este año. Sus clientes, muchos de los cuales son inmigrantes de habla hispana de la República Dominicana, familias y personas mayores, se sienten particularmente inseguros acerca de dónde encontrar la información que necesitan, y cómo los pagos del estímulo y créditos fiscales que recibieron por los hijos afectarán sus impuestos.   

Sabari dice que sus clientes buscan la tranquilidad que brinda un preparador profesional, especialmente si en el pasado han cometido un error en sus declaraciones o deben dinero. 

“Están muy asustados”, dice Sabari. “Las idas y vueltas con el IRS se convierten en un caos. Y normalmente acaban pagando una cantidad de dinero innecesaria”.

Ted Rossman, analista principal de temas tributarios en Bankrate.com, entiende por qué más personas pueden querer contratar a un contador público este año. Dice que la pandemia ha afectado las finanzas de muchas familias, lo que hace que aquellos a los que se les debe un reembolso, tengan la urgencia de conseguir ese dinero rápidamente.

Pero dice que la mayoría de las personas, incluso las que recibieron pagos del estímulo o créditos fiscales por los hijos, deberían poder preparar sus impuestos por su cuenta con Free File, disponible en el sitio web del IRS, o con un programa de preparación de impuestos como H&R Block, TurboTax o TaxSlayer. La mayoría de los agentes registrados como proveedores de preparación de impuestos de temporada, cuyos precios son generalmente más baratos que los de un contador público (o CPA), también deberían ser capaces de manejarlo.

Aunque no está mal querer recurrir a la ayuda extra de un contador, dice Rossman, “vas a tener que pagar un poco más por eso”.

La familia Díaz dice que les han cotizado tarifas de hasta $500 por hacer su declaración fiscal. En 2020, el costo promedio para que un contador hiciera una declaración federal y estatal 1040 no detallada fue de $220, según una encuesta de preparadores de impuestos y contadores de la Sociedad Nacional de Contadores. La declaración federal y estatal detallada promedio cuesta $323. 

Rossman dice que las personas con situaciones fiscales más complicadas, como los dueños de negocios, las personas que comparten la custodia de un hijo, los que han recibido una gran herencia, o quienes tienen muchas ganancias de capital por transacciones de criptomonedas y otras inversiones, tal vez prefieran a un contador porque puede darles una ayuda profesional en materia fiscal.

De hecho, dice que contratar a un contador de vez en cuando puede ser un hábito financieramente saludable para casi todo el mundo. “Es una buena radiografía de tu vida financiera y una buena oportunidad para evaluar dónde has estado, hacia dónde vas, qué tipo de año has pasado financieramente y qué ajustes podrías hacer en el futuro”. 

Por ejemplo, Tashiana dice que su marido ha ajustado sus retenciones, con la esperanza de que eso ayude a reducir la cantidad de impuestos que deben pagar.

Pero la familia Díaz está sintiendo la presión de la fecha límite de presentación de impuestos, el 18 de abril. Solían hacer la declaración antes, apenas recibían los W2 de sus empleadores, pero esta vez siguen buscando a un contador que les guste.

“Tenemos que entrevistar a la gente para ver quién va a ser el más adecuado para manejar nuestras finanzas este año, porque es mucho lo que tenemos en juego”, dice Tashiana. (Lee más sobre cómo encontrar un buen preparador de impuestos).

En conclusión

Hay algunos puntos que hay que tener en cuenta a la hora de decidir si se contrata o no a un contador.

Considera la posibilidad de hacer tus propios impuestos si:

Tus impuestos son sencillos. Eso significa que la mayoría de tus ingresos no tienen deducciones detalladas. “Más de la mitad de los estadounidenses que declaran impuestos cada año no detallan sus deducciones”, sino que reclaman la deducción estándar, dice Janet Lee Krochman, contadora pública en Costa Mesa, California. Si este es tu caso, “seguramente podrás hacer la declaración tú mismo”.

Estás jubilado. Krochman dice que si recibes seguro social y una pensión, es sencillo hacerlo por tu cuenta.

Eres estudiante. Lo más probable es que sólo tengas uno o algunos W2, que requieren que llenes sólo el formulario de impuestos 1040, dice Krochman.

Considera la contratación de un contador si:

Eres independiente o dueño de una pequeña empresa. Si es así, tendrás que presentar un formulario de impuestos del Anexo C, que requiere que revises muchos documentos y recibos, dice Krochman. “Los honorarios que le pagas a un contador público sirven para aliviar esta complicación”, dice.

Has heredado dinero en forma de inversiones. Si heredaste dinero en efectivo, en general con los impuestos federales no hay necesidad de contratar a un contador porque el dinero no está sujeto a impuestos, dice Krochman. La situación es más complicada “si heredaste acciones, bonos o fondos de inversión; en cuyo caso vale la pena acudir a un profesional”. 

Vendiste inversiones, negociaste acciones, usaste o vendiste criptomonedas.  Krochman dice que hay una gran cantidad de información que se requiere cuando se reportan este tipo de actividades financieras. “Esta es un área en la que es fácil tropezarse”, y en la que un profesional puede ayudarte, dice.