Cómo hacer que el cheque del Seguro Social rinda más: 7 estrategias para ahorrar

Descubre 7 estrategias sencillas para hacer que el cheque del Seguro Social rinda más, reducir gastos y mejorar tus finanzas durante la jubilación

Aprovechar el cheque del Seguro Social.

Aprovechar el cheque del Seguro Social. Crédito: Shutterstock

Reducir gastos importantes, aprovechar programas de asistencia y buscar ingresos adicionales son algunas de las alternativas que pueden ayudar a los jubilados a tener más dinero disponible cada mes.

Llegar a fin de mes con un ingreso fijo puede convertirse en un verdadero reto cuando las facturas siguen aumentando. Sin embargo, antes de pensar en recortar todos los pequeños gastos del presupuesto, los especialistas recomiendan mirar primero hacia aquellos pagos que tienen un mayor impacto en las finanzas.

Para quienes dependen del Seguro Social durante la jubilación, hacer pequeños cambios estratégicos puede representar una diferencia importante a largo plazo. Desde revisar el costo de la vivienda hasta buscar ayuda para pagar medicamentos, existen distintas maneras de reducir la presión sobre el presupuesto mensual.

Estas son algunas de las estrategias que los expertos consideran más útiles.

La vivienda puede ser el mejor punto de partida

Cuando una persona busca ahorrar, suele pensar primero en gastos como restaurantes, entretenimiento o suscripciones. El problema es que eliminar esos pequeños consumos puede tener un impacto limitado si la mayor parte del dinero se va en la vivienda.

Jay Zigmont, planificador financiero certificado y fundador de Childfree Trust, recomienda prestar especial atención a los gastos fijos, particularmente al costo de mantener una casa.

Como referencia, considera conveniente que la vivienda represente menos de un tercio del ingreso neto. Cuando el gasto supera ampliamente ese nivel, puede ser necesario evaluar alternativas.

Una de ellas es mudarse a una propiedad más económica. Otra posibilidad consiste en cambiar de ciudad o incluso de estado para vivir en una zona donde el costo de vida sea menor.

Alex Barba, fundador de Lifeforce Financial, señaló que una decisión de este tipo puede generar ahorros de entre $500 y $2,000 mensuales, dependiendo de las circunstancias de cada persona.

No es una decisión sencilla, especialmente cuando existe un fuerte vínculo emocional con el hogar, pero para algunos jubilados puede ser una de las medidas con mayor impacto sobre sus finanzas.

Revisa todos los pagos que salen de tu cuenta

Los cargos automáticos son fáciles de olvidar. Una suscripción que comenzó hace años, un paquete de televisión que ya casi no se utiliza o un servicio que dejó de ser necesario pueden seguir descontándose todos los meses.

Cuando el ingreso es limitado, estos pagos terminan acumulándose.

Zigmont explica que los jubilados tienen menos posibilidades de aumentar sus ingresos rápidamente. A diferencia de un trabajador que puede buscar horas adicionales, el monto de una prestación del Seguro Social no se puede incrementar simplemente trabajando más.

Por eso, revisar los gastos se vuelve una de las principales herramientas para mejorar el presupuesto.

También conviene analizar las pólizas de seguros. Barba puso como ejemplo el seguro de vida: dependiendo de la situación económica y familiar del jubilado, una póliza que alguna vez fue necesaria podría dejar de tener el mismo valor y convertirse en un gasto que merece ser revisado.

Las deudas con intereses altos también deberían estar bajo la lupa. Reducirlas puede liberar dinero que posteriormente podría utilizarse para otros gastos esenciales.

Averigua si calificas para programas de ayuda

Hay jubilados que podrían tener acceso a beneficios y programas de asistencia que desconocen.

Antes de asumir que todos los gastos deben salir del cheque del Seguro Social, los especialistas aconsejan consultar con las autoridades estatales, municipales y del condado para conocer posibles programas disponibles.

Algunas ayudas pueden estar relacionadas con impuestos, alimentación o determinados gastos médicos.

Entre los programas que pueden beneficiar a ciertos jubilados se encuentran los Medicare Savings Programs, que ayudan con algunos costos de Medicare, y SNAP, destinado a apoyar a hogares que cumplen con los requisitos de ingresos para cubrir necesidades alimentarias.

El hecho de no haber solicitado anteriormente una ayuda no significa necesariamente que no se pueda obtener. Las condiciones pueden cambiar con el tiempo, por lo que vale la pena verificar la elegibilidad periódicamente.

Medicamentos pueden ofrecer oportunidades de ahorro

Los gastos de salud suelen adquirir mayor peso durante la jubilación, pero reducirlos no significa necesariamente contratar menos cobertura o dejar de tomar medicamentos.

La estrategia puede ser comparar opciones y buscar programas que ayuden a disminuir el costo.

Barba recomienda revisar alternativas como GoodRx y NeedyMeds, que pueden ofrecer información sobre descuentos o asistencia relacionada con medicamentos, dependiendo de cada caso.

También es importante revisar periódicamente el plan de medicamentos de Medicare Parte D. Las necesidades médicas pueden cambiar y un plan que resultaba conveniente anteriormente no necesariamente seguirá siendo la opción más económica.

Otra alternativa que puede pasar desapercibida son los programas de asistencia financiera de los hospitales. Algunos centros ofrecen ayuda a pacientes que cumplen determinados criterios económicos.

Un ingreso adicional puede marcar la diferencia

No todos los jubilados necesitan volver a trabajar a tiempo completo para mejorar sus finanzas. En algunos casos, una fuente de ingresos adicional y relativamente pequeña puede ser suficiente para cubrir determinados gastos.

Zigmont considera que un empleo de medio tiempo puede ser una alternativa más conveniente que algunos trabajos por encargo.

Por ejemplo, actividades como conducir para una plataforma pueden generar ingresos, pero también implican costos de gasolina, mantenimiento del vehículo, seguros y otros gastos que reducen la ganancia real.

Otra posibilidad es aprovechar conocimientos y experiencia profesional mediante trabajos de consultoría a tiempo parcial.

Para quienes cuentan con dinero que no necesitan utilizar inmediatamente, Barba también menciona alternativas financieras de menor riesgo, como los bonos I, certificados de depósito de corto plazo y bonos del Tesoro.

La prioridad debería ser proteger el capital y evitar decisiones demasiado arriesgadas con dinero que podría ser necesario para cubrir gastos básicos o emergencias.

No olvides que los precios pueden seguir aumentando

Uno de los errores que puede afectar a un presupuesto de jubilación es asumir que los gastos permanecerán iguales año tras año.

Aunque la inflación se modere, eso no significa que los precios vuelvan automáticamente a los niveles anteriores. En otras palabras, una menor inflación significa que los precios pueden estar aumentando más lentamente, no necesariamente que estén bajando.

Zigmont recomienda tener presente que los gastos probablemente continuarán aumentando con el paso del tiempo.

Barba sugiere utilizar como referencia un incremento anual de entre 3% y 4% para los gastos médicos y de entre 2% y 3% para otras categorías del presupuesto.

No se trata de predecir exactamente cuánto costará cada producto o servicio, sino de construir un presupuesto que tenga suficiente margen para absorber aumentos.

La mejor estrategia es cuidar cada dólar

El cheque del Seguro Social puede ser una fuente fundamental de ingresos durante la jubilación, pero el monto de la prestación no es el único factor que determina qué tan lejos llegará ese dinero.

La diferencia puede estar en cómo se administra.

Una vivienda más económica, menos facturas recurrentes, deudas más controladas, programas de asistencia y medicamentos a menor costo pueden liberar una cantidad significativa de dinero a lo largo del año.

Y para quienes tienen la posibilidad de generar ingresos adicionales, un trabajo de medio tiempo o una alternativa financiera conservadora puede aportar un poco más de oxígeno al presupuesto.

La clave, según los expertos, no está en hacer cambios extremos, sino en identificar cuáles son los gastos que realmente están consumiendo el dinero y actuar primero sobre ellos.

Para un jubilado que vive con un ingreso fijo, ahorrar $20 dólares en una suscripción puede ayudar, pero reducir cientos de dólares en un gasto mensual importante puede tener un efecto mucho mayor. Por eso, revisar el presupuesto con frecuencia y tomar decisiones estratégicas puede ser una de las mejores formas de hacer que el Seguro Social rinda más.

No te pierdas de todas las noticias de Solo Dinero desde su canal de WhatsApp. Suscríbete desde el siguiente enlace. Síguenos en Facebook Instagram.

***
También te puede interesar:

En esta nota

Jubilacion Jubilación en Estados Unidos Seguro Social