¿Amor en la pandemia? Alertan sobre las estafas románticas para robar el dinero de los cheques de estímulo

Las recomendaciones de aislamiento y distancia social han generado un entorno atractivo para que cada vez más estafadores intenten defraudar a la población con propuestas amorosas con el propósito de obtener dinero fácil

Herramientas digitales como internet son las fuentes de las estafas románticas.
Herramientas digitales como internet son las fuentes de las estafas románticas.
Foto: athree23 / Pixabay

La distancia social, el confinamiento y los apoyos económicos gubernamentales como los cheques de estímulo derivados del impacto de la pandemia por COVID-19 se han convertido en el escenario idóneo para que grupos delictivos acechen en el diseño de tramas vinculadas a falsas relaciones amorosas con el objetivo de defraudar financieramente a las personas en medio de la crisis por el coronavirus, engaño que en los últimos meses se ha vuelto más frecuente según alertan las autoridades.

Si bien la epidemia global ha detonado varios esquemas fraudulentos como los sitios apócrifos en los que se ofertan productos de limpieza como Lysol o Clorox, así como la falsa venta de vacunas para inocular a los ciudadanos, los estafadores no dejan de encontrar variantes para obtener dinero fácil a costa de la población.

Y aunque las también llamadas estafas románticas no son algo nuevo en la baraja de los timadores, las circunstancias que rodean las afectaciones ocasionadas por el SARS-Co-V-2 resultan las adecuadas para que este tipo de embustes cobren más víctimas valiéndose principalmente de las herramientas digitales como el internet, concentrando su atención en muchas ocasiones con las personas de la tercera edad.

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La Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB por sus siglas en inglés) e incluso el propio Buró Federal de Investigaciones (FBI), han lanzado la advertencia hacia la población respecto a esta práctica que en términos generales consta en primera instancia de acercarse a las personas en un plano sentimental para ganar confianza y posteriormente defraudarles robando su dinero aprovechando la entrega de apoyos a costa de la buena fe de los individuos.

La soledad experimentada a causa de las recomendaciones sanitarias de aislamiento ha generado en muchos casos una necesidad de socializar y relacionarse con nuevas personas, oportunidad que aprovechan los estafadores para hacer contacto en la mayoría de las ocasiones por conducto de las redes sociales o las aplicaciones de citas que se han popularizado en fechas recientes.

El modus operandi de estos grupos consiste en que una vez establecido el primer contacto, los pretendientes generan una personalidad atractiva emocionalmente hablando, con fotos y perfiles falsos para aparentar compatibilidad, la cual complementan con el envío de correos electrónicos o mensajes de texto para conocer más a la víctima y desarrollar un entorno de confianza antes de concretar el fraude solicitando dinero debido a una supuesta historia trágica personal o una falsa razón de emergencia y con la promesa de devolverlo a la brevedad.

En la mayoría de las ocasiones en que el fraude se consuma, las cantidades que se pierden están en el rango de los cientos de dólares, aunque incluso hay casos en que los fraudes llegan a ser mayores, lo que no solo conlleva un daño económico, también emocional.

Las recomendaciones de los expertos indican que ante un acercamiento virtual con alguien desconocido, se evite compartir más información personal como datos de cuentas bancarias, tarjetas de crédito o número de seguridad social, además de que por ningún motivo se envíe dinero, tarjetas de regalo o transferencias bancarias a alguien que no se conoce en persona.