Cómo ahorrar combustible en medio de las bajas temperaturas invernales

Las condiciones gélidas limitan el rendimiento energético de los automóviles, por lo que es importante tomar una serie de medidas que permitan una mayor adaptación al consumo y evitar mayores gastos

Cómo ahorrar combustible en medio de las bajas temperaturas invernales
La disminución de velocidad es uno de los elementos que generan mayor gasto de combustible.
Foto: ANGELA WEISS/AFP / Getty Images

Las bajas temperaturas que se han registrado en ciertas partes de los Estados Unidos en las fechas recientes no solo implican un reto para extremar precauciones con el objetivo de salvaguardar la integridad de las personas, también se traducen en mayores gastos para quienes necesitan seguir desplazándose en medio de un entorno gélido, ya que estas condiciones climáticas pueden implicar un mayor consumo en el uso de la gasolina, cuyo precio no ha dejado de subir en las primeras semanas del año.

De acuerdo al portal de Ahorro de Combustible del Gobierno de los Estados Unidos, las pruebas de ahorro de gasolina demuestran que en ciudad, el rendimiento de un automóvil es entre un 15% y hasta un 24% menor en tramos cortos que no llegan a 4 millas cuando la temperatura está por debajo de los 20°F (-6°C) con respecto a condiciones normales de 77°F (25°C).

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Pero no solo en los vehículos a gasolina, contrario a lo que pudiera suponerse, los denominados autos híbridos se presentan con una mayor desventaja en un entorno frío, con una disminución en el rendimiento de entre un 30% y 34%, mientras que en los eléctricos es aún más pronunciado con una reducción en la autonomía superior al 40%, siendo dos terceras partes de la energía extra utilizadas para calentar la cabina.

Entre otros motivos, estas condiciones afectan de forma directa el rendimiento del combustible debido a que la fricción del motor y la transmisión se incrementa con el frío, por lo que los vehículos tardan más en alcanzar su temperatura de consumo más eficiente, lo que tiene mayor impacto en los viajes cortos. Asimismo, elementos como los desempañadores y la calefacción provocan mayor consumo de energía, mientras que las condiciones de los caminos ocasionan que la velocidad de desplazamiento disminuya y el gasto de combustible aumente.

Para contrarrestar esta situación, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) recomienda, entre otras cosas, las siguientes medidas:

· Estacionar los vehículos en los lugares más cálidos posibles para aumentar la temperatura inicial de encendido.

· Concentrar las actividades en la menor cantidad de viajes posibles.

· No calentar el auto más de 30 segundos antes de comenzar su conducción.

· Verificar regularmente la presión de los neumáticos.

. Remover los elementos que generen mayor resistencia al viento como los portaequipajes.

Si bien estas medidas pueden resultar intrascendentes por sí solas, la suma de todas implica una nueva forma de adquirir hábitos de consumo que se adapten mejor al ahorro de combustible aún en situaciones climáticas adversas.