Cuál es la medida que sancionará hoy Biden para apoyar a la industria nacional estadounidense

La orden ejecutiva pide a las agencias que fortalezcan la compra de productos y servicios de empresas estadounidenses

Cuál es la medida que sancionará hoy Biden para apoyar a la industria nacional estadounidense
El presidente Joe Biden ha estado muy activo en sus primeros días de mandato.
Foto: KEVIN DIETSCH / EFE

El presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva este lunes llamada “Buy America” que busca impulsar la fabricación estadounidense a través del proceso de adquisiciones federales en medio de la crisis producida por el coronavirus.

La orden ejecutiva pide a las agencias que fortalezcan la compra de productos y servicios de los trabajadores y empresas estadounidenses, reduce algunos trámites burocráticos y crea un puesto en la Oficina de Administración y Presupuesto responsable de hacer cumplir la directiva.

De acuerdo con NBC News, la orden también reitera el apoyo de la administración Biden a la Ley Jones, que limita el envío marítimo extranjero entre puertos estadounidenses a los buques de propiedad y fabricación estadounidenses.

El presidente agregó que como parte de esta orden ejecutiva, el gobierno federal tomará medidas para reemplazar su flota de vehículos con autos eléctricos fabricados en Estados Unidos.

“Como ha dejado claro esta pandemia, nunca más podremos depender de un país extranjero que no comparta nuestro interés en proteger a nuestra gente en una emergencia nacional”, dijo Biden.

Durante la campaña, el demócrata propuso un plan de cuatro años, que gastaría $400 billones de dólares en las compras gubernamentales de productos y servicios fabricados en Estados Unidos..

Después de firmar la orden, Biden manifestó su intención para que la futura legislación para enfrentar al COVID-19 sea bipartidista y agregó que el paquete legislativo se encuentra apenas en el comienzo del proceso de negociación.

“Prefiero que sean bipartidistas, estoy tratando de generar ciertos consensos y sacar algo. Vamos a discutir como el infierno, tengo confianza en eso, créanme, lo sé, he estado allí, pero creo que podemos hacerlo de manera que beneficiemos al pueblo estadounidense”.

Los demócratas, los grupos industriales y los sindicatos ofrecieron su apoyo a la orden ejecutiva.

El senador Chris Murphy, demócrata de Connecticut, lo calificó como “un gran paso en la dirección correcta para los fabricantes estadounidenses”, mientras que el representante Mark Pocan, demócrata de Wisconsin, calificó la orden como “una buena noticia para los trabajadores y empresas estadounidenses que necesitan desesperadamente inversiones para su supervivencia”.

El presidente de United Auto Workers, Rory Gamble, calificó la orden como “una poderosa declaración de solidaridad con nuestros esforzados hermanos y hermanas”. Y el presidente de la Asociación Marítima Estadounidense, Mike Roberts, dijo que su grupo está “muy agradecido por el apoyo de la administración”.

Mientras tanto, FreedomWorks, un grupo conservador que se ha opuesto a esfuerzos similares, criticó la iniciativa. Su presidente, Adam Brandon, dijo que si bien la orden suena bien, “al final del día solo va a aumentar los precios de lo que el gobierno compra con dólares de los contribuyentes” en medio de un déficit cada vez mayor.