Google enfrenta épica demanda del Departamento de Justicia de Estados Unidos: por qué esto es tan importante

La demanda judicial por incumplir la ley de competencia solicita cambios estructurales al gigante tecnológico

Google enfrenta épica demanda del Departamento de Justicia de Estados Unidos: por qué esto es tan importante
El edificio de Google, en Nueva York.
Foto: Drew Angerer / Getty Images

El Departamento de Justicia presentó el martes una demanda antimonopolio contra Google. Acusa a la compañía de mantener, ilegalmente, un monopolio en la búsqueda de contenidos al aislar a sus rivales de los canales de distribución clave. Once fiscales estatales republicanos se han unido como demandantes, informó CNBC este martes.

La demanda judicial por incumplir la ley de competencia solicita cambios estructurales al gigante tecnológico, lo que abre la puerta a una posible fragmentación de la compañía. Además, es el mayor caso antimonopolio en una generación, comparable al presentado contra Microsoft en 1998 y al de 1974 contra AT&T, que llevó a la ruptura del sistema de telecomunicaciones Bell, informó la agencia Reuters. El gobierno dijo que Google realiza casi el 90% de todas las consultas generales en motores de búsqueda en Estados Unidos y casi el 95% de las consultas en teléfonos móviles.

El fiscal general Bill Barr dijo que Google no compite por la calidad de sus resultados de búsqueda, sino que compró su éxito a través de pagos a fabricantes de teléfonos móviles y otros: “El resultado final es que nadie puede desafiar el dominio de Google en las búsquedas y la publicidad de las búsquedas”, dijo Barr.

Consultado si las autoridades buscan una ruptura de la la compañía u otra medida, Ryan Shores, un funcionario del Departamento de Justicia, dijo a Reuters: “Nada está descartado, pero la cuestión de los remedios se aborda mejor en el tribunal después de haber tenido la oportunidad de escuchar todas las pruebas”.

La respuesta de Google

“La demanda del Departamento de Justicia tiene muchos defectos”, escribió director legal de Google, Kent Walker. “La gente usa Google porque así lo desea, no porque se vea obligada a hacerlo o porque no pueda encontrar alternativas. Esta demanda no hará nada para ayudar a los consumidores. Por el contrario, apuntalaría artificialmente alternativas de búsqueda de menor calidad, aumentaría los precios de los teléfonos y dificultaría que las personas obtengan los servicios de búsqueda que desean utilizar”.

El “punto más importante” de la demanda, según Walker, es que los consumidores eligen usar los servicios de Google porque quieren, ya que cambiar los valores predeterminados es fácil de hacer. También dijo que los consumidores usan muchos motores de búsqueda especializados como Expedia para viajar y OpenTable para reservas de restaurantes e incluso plataformas como Twitter para buscar información fuera de los servicios de Google.

El Departamento de Justicia y los fiscales estatales presentaron la queja en virtud de la Sección 2 de la Ley Sherman (que restringe las prácticas consideradas ilegales, sobre todo las monopólicas), alegando que Google ha mantenido ilegalmente monopolios en los “servicios de búsqueda generales, publicidad de búsqueda y publicidad de texto de búsqueda general”.

“Google es la puerta de entrada a Internet y un gigante de la publicidad basada en búsquedas”, dijo el fiscal general adjunto de los Estados Unidos, Jeffrey Rosen. “Ha mantenido su poder de monopolio a través de prácticas excluyentes que son perjudiciales para la competencia”.

La demanda es el punto final de una investigación de más de un año sobre las prácticas comerciales de la empresa. Google fue previamente objeto de una investigación antimonopolio federal por parte de la Comisión Federal de Comercio sobre su buscador, pero la agencia cerró esa investigación en 2013 sin cargos.

La denuncia, presentada en un tribunal federal de Washington, acusa que Google utiliza miles de millones de dólares recaudados de la publicidad para pagar a fabricantes de teléfonos para asegurarse de ser el buscador por default en los navegadores..

Google fue multado con 4 mil 300 millones de euros en 2018 por parte de las autoridades europeas por prácticas desleales en el sistema operativo móvil Android, con el fin de fortalecer su posición dominante, principalmente en el campo de las búsquedas en internet.

Al igual que sus competidores Amazon, Facebook y Apple, Google ha estado en la mira de las autoridades estadounidenses durante varios años y su CEO, Sundar Pichai, compareció ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes en julio pasado.

Una lectura política

La demanda del Departamento de Justicia es la primera contra Google a nivel federal. Los fiscales generales de todos los estados, además de Alabama, también han investigado las prácticas de Google. El fiscal general de California no ha confirmado su investigación, pero Politico informó el mes pasado que el estado había abierto su propia investigación, separada del esfuerzo multiestatal liderado por Texas. Los estados en la demanda son Arkansas, Florida, Georgia, Indiana, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Missouri, Montana y Carolina del Sur.

La demanda federal contra Google fue visto por algunos analistas como un guiño entre la administración Trump y los demócratas progresistas. La senadora estadounidense Elizabeth Warren tuiteó el 10 de septiembre, usando la etiqueta #BreakUpBigTech, que quería “una acción rápida y agresiva” contra los gigantes tecnológicos.

A dos semanas de las elecciones presidenciales, otros analistas interpretan la demanda como un gesto político, ya que cumple una promesa hecha por Trump a sus partidarios de pedir cuentas a ciertas empresas por callar, presuntamente, algunas voces conservadoras.