Infraestructura humana, el interesante concepto detrás del nuevo plan de Biden

El ambicioso plan propuesto por el presidente Biden no es del agrado de muchos políticos, incluidos demócratas moderados; los republicanos lo desaprueban por completo

Empático. El presidente Biden y su equipo han diseñado un plan que atienda las necesidades de los estadounidenses más desfavorecidos.
Empático. El presidente Biden y su equipo han diseñado un plan que atienda las necesidades de los estadounidenses más desfavorecidos.
Foto: Drew Angerer / Getty Images

En política, ninguna propuesta deja completamente satisfechos a electores, actores y tomadores de decisiones. El American Jobs Plan, presentado por el presidente Joe Biden la semana pasada es un fiel reflejo de ello. Mientras algunos congresistas republicanos cuestionan que la mayor parte de la inversión no sea para proyectos tradicionales como aeropuertos y caminos, los políticos demócratas consideran que la inyección de recursos está destinada a crear “infraestructura humana”.

La generosa propuesta de Biden incluye fondos para generar energía limpia, conectar todo el país a Internet de alta velocidad y ofrecer más apoyo a cuidadores de adultos mayores y niños.

“Es un cambio en la percepción de lo que significa la infraestructura”, dijo Mary Kay Henry, presidenta internacional del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios, quien considera que la pandemia ha evidenciado la importancia de los trabajadores esenciales para el funcionamiento de la economía, entre ellos las personas que se dedican a cuidar de otros.

El plan de infraestructura del presidente destinaría $400 billones de dólares para los adultos mayores y las personas con discapacidades a través del programa Medicaid. Estos fondos servirían para pagar a cuidadores, de modo que muchos de ellos ya no necesitarían vivir de manera permanente en hogares para ancianos. La mayoría de s cuidadores son mujeres que pertenecen a minorías, que suelen recibir salarios muy bajos.

El presidente Biden también ha propuesto remodelar las redes eléctricas, construir puentes y caminos e invertir en energías renovables e Internet de banda ancha en las áreas rurales.

Su ambicioso programa ha sido comparado con el New Deal de Franklin Roosevelt, en la década de los años 30 o el Great Society de Lyndon Johnson, en los 60 y sería pagado con un aumento en los impuestos corporativos durante los próximos 15 años.

Atender los rezagos

Aunque parezca increíble, en el país económicamente más rico del mundo hay al menos 30 millones de personas en las áreas rurales que no tienen acceso a un Internet de alta velocidad y muchos millones más que no pueden pagarlo. El presidente ha propuesto destinar unos $100 billones de dólares para extender la red de fibra óptica que lleva el Internet de banda ancha.

Durante la pandemia, el trabajo desde casa salvó de la ruina a miles de compañías y sus empleados. Las escuelas también requieren de este servicio para operar por vía remota. Biden ha llamado al Internet “la nueva electricidad” y su propuesta propuesta busca abaratar el precio del servicio con incentivos a la competencia y construyendo redes que sean propiedad de gobiernos locales, cooperativas y organizaciones sin fines de lucro.

¿Será aprobado en el Congreso?

La propuesta de Biden ha enfrentado las críticas de congresistas de ambos partidos, en un momento en el que los demócratas tienen un escaso margen en la Cámara de Representantes y uno más estrecho todavía en el Senado, donde apelan a la reconciliación presupuestaria para sacar adelante sus leyes.

A los republicanos les preocupa el costo del plan y se han pronunciado en contra de que aumenten los impuestos a las corporaciones para financiarlo.

“Cuando la gente piensa en infraestructura, piensa en carreteras, puentes, puertos y aeropuertos. Esa es una parte muy pequeña de lo que han presentado como un paquete de infraestructura”, dijo el senador Roy Blunt en la cadena ABC. “El 70% del paquete, más o menos, no tiene mucho que ver con la infraestructura”.

“Voy a luchar contra el (plan) porque esta es la receta incorrecta para Estados Unidos”, dijo el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, en una conferencia de prensa en Owensboro, Kentucky. “Por mucho que nos gustaría abordar el tema de la infraestructura, no va a recibir apoyo de nuestra parte”.

Algunos demócratas moderados también han mostrado preocupación por el elevado costo del programa, mientras que para los progresistas el paquete es insuficiente.

“El presidente nos ha hecho una propuesta seria. Hay que trabajar mucho más en ese sentido”, dijo el senador de Vermont Bernie Sanders. “Estamos detrás de muchos otros países de todo el mundo en la prestación de servicios para las familias trabajadoras, los ancianos y los niños”, agregó.

Al igual que para la aprobación del Plan de Rescate Estadounidense, Bidennecesitaría el apoyo de todos los demócratas en el Senado y de al menos 10 republicanos para aprobar la ley o tendría que recurrir a la reconciliación presupuestaria nuevamente.