La escasez alimentaria vive su punto más alto en los Estados Unidos a raíz de la pandemia

Según cifras oficiales alrededor de 30 millones de personas mayores de 18 años en el país enfrentan el problema
La escasez alimentaria vive su punto más alto en los Estados Unidos a raíz de la pandemia
Los bancos de alimentos se han visto rebasados ante el incremento en la demanda.
Foto: Scott Heins / Getty Images

El apoyo al desempleo promovido por la Ley CARES el pasado mes de marzo finalizó el 31 de julio y la falta de consenso entre demócratas y republicanos en el congreso para que un nuevo acuerdo eche a andar una segunda ronda de estímulos pone en riesgo que se incremente la inseguridad alimentaria entre la población, la cual enfrenta su punto más alto desde el inicio de la pandemia.

De acuerdo a los datos arrojados por la Encuesta de Pulso de los Hogares elaborada por la oficina del censo de los Estados Unidos, alrededor de 30 millones de personas mayores de 18 años en el país enfrentan escasez de alimentos en la última semana, la cifra más alta desde que se lleva a cabo el seguimiento de estos indicadores hace casi tres meses.

La región de Riverside-San Bernardino-Ontario, en California, así como la ciudad de Nueva York, son dos de las cuatro zonas con mayores cifras con cerca del 20% de la población enfrentando esta problemática, casi ocho puntos porcentuales arriba del promedio nacional, del 12%. Asimismo, Houston y Mississippi muestran cifras similares, en tanto que New Hampshire y Maine son los menos afectados, con niveles casi del 5%.

Asimismo, un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston y la Universidad de Pennsylvania, alerta que más del 40% de las personas con ingresos familiares inferiores a $75,000 dólares anuales y que contaban con un empleo en febrero, perdieron su trabajo, situación que tuvo un mayor impacto entre la población hispana.

De ese universo de desempleados el 31% reportó inseguridad alimentaria y el 33% reconoció comer menos debido a las restricciones financieras entre el 1 de abril y el 8 de julio de 2020; cifras que se vieron mitigadas gracias al apoyo de $600 dólares del seguro al desempleo en la Ley CARES, por lo que mantener los estímulos semanales es fundamental para detener una crisis alimentaria de mayores proporciones.