Lo que sabemos del plan de ayuda que presentarán los republicanos

Incluirá una extensión temporal reducida del seguro de desempleo mejorado, otra ronda de pagos directos, protecciones de responsabilidad para empresas y médicos y $105 billones de dólares para fondos escolares
Lo que sabemos del plan de ayuda que presentarán los republicanos
Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado.
Foto: OLIVIER DOULIERY / Getty Images

Los mayoría republicana en el Senado no planean publicar un proyecto de ley de ayuda por el coronavirus hasta la próxima semana, pero su propuesta ha comenzado a tomar forma cuando los legisladores han enviado señales de un acuerdo con la Casa Blanca.

El Congreso enfrenta presión para aprobar la legislación en los próximos días, mientras en el brote violento de nuevos contagios es más intenso. Los estados dejarán de pagar el beneficio federal de desempleo mejorado de $600 dólares semanales a final de mes, mientras las autoridades sanitarias informan que los contagios por COVID-19 superan los cuatro millones y los muertos superan la espeluznante cifra de 144,000.

Mientras los republicanos del Senado y la administración Trump elaboran los detalles finales de un proyecto de ley que esperaban publicar esta semana, las disposiciones del plan podrían cambiar. Los demócratas, que aprobaron su propio paquete de ayuda (Ley HEROES) en la Cámara en mayo, buscarán enmendar partes importantes de la legislación republicana.

Los líderes republicanos del Senado y los negociadores de la Casa Blanca han dado a conocer un poco de su propuesta.

Extendería el seguro federal de desempleo mejorado “basado en un reemplazo salarial de aproximadamente el 70%”, según el secretario del Tesoro Steven Mnuchin. El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, describió la continuación como “temporal”. A principios de esta semana, los republicanos estaban considerando pagar la ayuda complementaria hasta diciembre, dijeron fuentes a CNBC.

El plan supondría otra ronda de pagos directos a los estadounidenses. Lo que no está claro es si el proyecto de ley mantendría los mismos términos de elegibilidad que los cheques de estímulo aprobados en marzo ($1,200 dólares para sollteros y $2,400 para parejas, que comenzaron a enviarse a personas con un ingreso promedio de $75,000 dólares y hasta $99,000).

Protegería a las empresas, los médicos y las universidades de los juicios relacionados con el coronavirus, excepto en casos de “negligencia grave y mala conducta intencional”, según McConnell. Él ha descrito la medida como una “línea roja” en las negociaciones con los demócratas.

La legislación incluiría $105 billones de dólares para ayudar a las escuelas en su reapertura y al menos parte del financiamiento dependerá de que abran sus puertas en el otoño.

El proyecto de ley autorizaría lo que los republicanos han llamado una segunda ronda específica de préstamos del Programa de Protección de Cheques de Pago (Paycheck Protection Program (PPP), para pequeñas empresas particularmente afectadas por la pandemia. Mnuchin dijo que la ayuda podría ir a compañías cuyos ingresos han caído más del 50%.

Además de esas partes del plan, los republicanos han dicho que su proyecto de ley incluirá $ 16 billones de dólares en nuevos fondos para pruebas de coronavirus e incentivos fiscales para alentar a las empresas a contratar trabajadores y adoptar medidas de seguridad.

Los republicanos aún deben llegar a un consenso entre ellos, incluso antes de que los demócratas se unan a las discusiones. El jueves, McConnell dijo que la administración de Trump “ha solicitado tiempo adicional para revisar los detalles”.

Permitir que el beneficio adicional de desempleo caduque, incluso por algunas semanas, podría tener grandes efectos negativos. Los pagos finalizarán aproximadamente al mismo tiempo que una moratoria federal sobre los desalojos. Los fondos adicionales no solo han ayudado a los aproximadamente 30 millones de personas que todavía reciben algún tipo de seguro de desempleo a cubrir los costos de alimentos y vivienda, sino que también han aumentado el gasto de los consumidores en un momento en que muchas empresas aún están cerradas.