Los empleadores prefieren contratar a solicitantes despedidos que a los padres que se quedaron en casa a cuidar de sus hijos

Un estudio reciente reveló que muchos empleadores tienen prejuicios contra los solicitantes de empleo, sobre todo contra quienes se quedaron temporalmente en su hogar

Los empleadores prefieren contratar a solicitantes despedidos que a los padres que se quedaron en casa a cuidar de sus hijos
Estos resultados exponen que los empleadores están preocupados porque los padres se queden en casa y den prioridad a la familia sobre el trabajo.
Foto: Kelly Sikkema / Unsplash

Si llevas mucho tiempo buscando una oportunidad laboral, mientras te has hecho cargo de tus hijos durante todo el tiempo de la pandemia, entonces la respuesta a esta larga demora podría estar precisamente en que eres padre de familia.

Un estudio reciente reveló que muchos empleadores tienen prejuicios contra los solicitantes de empleo, sobre todo contra quienes se quedaron temporalmente en su hogar y tienen que cuidar de sus pequeños.

Incluso este tema tiene un peor perfil ya que los gerentes de reclutamiento prefieren a los solicitantes que fueron despedidos con anterioridad y siguen sin trabajo, antes que a los padres de familia.

“Encuentro que las madres y los padres que dejaron de trabajar temporalmente para cuidar de la familia obtuvieron resultados significativamente peores en términos de perspectivas de contratación, en comparación con los solicitantes que experimentaron el desempleo debido a la pérdida del empleo y en comparación con las madres y los padres empleados continuamente”, señala el informe denominado “The Challenges for Labor Market Re-entry after Family-Related Employment Lapses”.

Durante la pandemia, diversos investigadores han buscado conocer más información sobre por qué los padres y madres tienen que dejar su empleo para hacerse cargo de la familia, pero no tenían idea de qué sucedía después de que estos trabajadores buscaban volver a encontrar una oportunidad.

Kate Weisshaar, de Harvard Business Review, compartió un estudio realizado por su cuenta para conocer más a fondo sobre el tema y cómo reaccionan los empleadores al conocer la información curricular de un supuesto candidato.

Envió currículums ficticios a vacantes de trabajo reales con tres tipos de solicitantes de empleo: solicitante actualmente empleado sin brecha laboral, solicitante desempleado y solicitante de padre que se queda en casa.

De 3,374 hojas de vida enviadas durante varios meses desde 2015 a 2016, en listas de trabajo en 50 ciudades de Estados Unidos, los resultados muestran cuán severamente se penaliza a los padres que regresan a la fuerza laboral por su brecha profesional: tuvieron éxito el 15.3% de las madres empleadas, el 9.7% de las madres desempleadas y el 4.9% de las madres que se quedan en casa recibieron una devolución de llamada.

Los resultados fueron similares para los padres. Mientras que el 14.6% de los padres empleados y el 8.8% de los padres desempleados recibieron una devolución de llamada, solo el 5.4% de los padres que se quedaron en casa la recibió.

Estos resultados exponen que los empleadores están preocupados porque los padres se queden en casa y den prioridad a la familia sobre el trabajo, alejándose así de las expectativas que pueden imaginar de su posible candidato.