Los principales trucos de los supermercados para que gastes más

Las tiendas emprenden una serie de estrategias encaminadas a que los clientes consuman más de lo pensado

Los autoservicios diseñan tácticas para incentivar el gasto de los consumidores.
Los autoservicios diseñan tácticas para incentivar el gasto de los consumidores.
Foto: Oleg Magni / Pexels

Las visitas a los autoservicios para realizar las compras de la despensa del hogar pueden representar un reto inconsciente para los consumidores, quienes con la idea de que el dinero rinda lo más posible en cada viaje a los supermercados, se enfrentan muchas veces sin pensarlo a una serie de desafíos que disponen las tiendas para que los clientes salgan de las sucursales con más productos de los que originalmente habían considerado.

Así, las principales cadenas emprenden varias estrategias encaminadas a que los clientes consuman más de lo que tienen pensado con algunas tácticas más evidentes que otras, pero que por lo general dan resultados, por eso compartimos os principales trucos de los supermercados para que los consumidores gasten:

Distribución

Es la estrategia más común y subliminal que utilizan las tiendas, la cual tiene que ver con la forma en la que disponen los distintos productos para influir en el ánimo del consumidor y despertar su deseo de compra sobre ciertos artículos en particular. Las frutas y verduras se colocan en la parte delantera, mientras que los productos esenciales por lo general van en la parte trasera de los locales y por separado, lo que obliga a realizar más recorridos por los pasillos a la espera de adquirir más productos en el camino.

Te puede interesar:

·Cómo hacen las tiendas de a dólar para que gastes más

Música

Parece algo intrascendente y sin mayor propósito, pero es un elemento que las tiendas suelen tomar en cuenta ya que tiene un impacto directo para incidir el comportamiento de compra de los consumidores en al menos cuatro elementos: ritmo, familiaridad, género y volumen, con el objetivo de generar una experiencia agradable y relajada que se traduzca en más minutos en las tiendas y por ende en mayores compras.

Acomodo

Colocar los productos más caros a la altura del rostro de acuerdo a la estatura de una persona promedio da menos oportunidad al consumidor de contrastar precios, en especial si lleva prisa para realizar su compra y no le da tiempo para agacharse y darse cuenta que en la gran mayoría de las ocasiones, los artículos más baratos están en la parte baja de los anaqueles, mientras que los artículos suelen estar presentados por “parejas” o complementos para invitar al cliente que si va a comprar algo, pueda darle un valor agregado con otro producto.

Impulso

Colocar en la zona de cajas esos artículos que por lo regular representan los llamados “gustos culposos”, los cuales están asociados a productos como los dulces, que la gran mayoría de las ocasiones no están considerados en las listas de compras para los supermercados y que si se tomaran durante el recorrido de la tienda por sus pasillos sería más probable encontrar un arrepentimiento y devolver el artículo, mientras que al estar colocados próximos a realizar el pago, el estímulo es casi inmediato respecto a la compra.

Promociones engañosas

Mientras se recorren los pasillos, es frecuente encontrar letreros de 2×1 o 3×2, lo que en primer instancia serían descuentos atractivos del 50% y 33%; sin embargo, una práctica frecuente es que las tiendas primero incrementen los precios antes de aplicar las promociones, por lo que no siempre termina siendo un trato favorable para el consumidor, quizá se termina comprando algo que no se necesitaba bajo la creencia de un buen ahorro. Quizá un cliente frecuente del autoservicio puede advertir esta situación sabiendo el precio original, pero para alguien con menor conocimiento de producto es más fácil que se deje llevar por estas prácticas.