Para las pequeñas empresas una segunda cuarentena sería devastadora

Los pequeños empresarios ven en la incertidumbre financiera el mayor obstáculo para hacer planes futuros
Para las pequeñas empresas una segunda cuarentena sería devastadora
Sobrevivencia. Los pequeños negocios enfrentan la incertidumbre de una segunda cuarentena para evitar contagios.
Foto: ROBYN BECK / Getty Images

El cierre económico y la confusa lucha por las ayudas federales han sido complicados difíciles para los propietarios de pequeñas empresas.

Pero ahora enfrentan más obstáculos en su intento por sobrevivir. El Programa de Protección de Cheques de Pago (Paycheck Protection Program o PPP), que ayudó a sobrevivir a pequeños y medianos empresarios, expirará el 8 de agosto, tras una breve extensión de la fecha de cierre original del 30 de junio.

La finalización del programa llega cuando los casos de coronavirus van al alza en decenas de estados, lo que ha hecho que autoridades estatales y locales cuestionen si deciden regresar al encierro.

Atraer clientes durante las múltiples fases de reapertura ha sido un desafío. Las empresas han tenido que actualizar el marketing para los servicios que prestan: ¿servicio a domicilio? ¿entrega en la acera? ¿compras en persona? ¿cenas al aire libre?

Pero los propietarios de pequeñas empresas dicen que el mayor obstáculo en curso es la incertidumbre financiera porque detiene todo.

De acuerdo a una nota de CNN Business, los préstamos del PPP han ayudado a muchas familias a mantener sus negocios. La Ley CARES los eximió de la obligación de realizar pagos de sus otros préstamos (Small Business Administration) durante seis meses, pero deberán comenzar a pagar nuevamente en septiembre.

“Nosotros, como muchas empresas, pensamos que para cuando los fondos del PPP se agotaran y los pagos de los préstamos se acercaran nuevamente, estaríamos fuera de peligro y podríamos operar casi normalmente. Ahora, a medida que los contagios se disparan y se prevé que aumenten aún más en el otoño, ya no es el caso. Y me asusta lo que sucederá después. Si tenemos que volver a cerrar completamente, todas las apuestas están canceladas “, señala Ann Leadbetter, propietaria de Meriwether Cider House, en Boise, Idaho.
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Cliff Hodges, fundador de Adventure Out LLC, con sede en California, que ofrece lecciones y práctica de surf, escalada, ciclismo de montaña y otras actividades al aire libre, ha tenido atravesado por una aventura de supervivencia desde marzo, cuando tuvo que cerrar temporalmente sus operaciones. .

La mayor parte de sus ingresos se genera entre mayo y octubre, pero las reservas para su temporada alta llegan en marzo y abril. “Nuestras reservaciones regulares han caído y las corporativas se han ido”.

Después de reabrir este mes, la compañía ha visto un aumento en la demanda porque la gente quiere salir después de tantos meses en casa. Hodges ha tratado de contratar más personal para sumarlo a los empleados que pagaba cuando recibió su préstamo PPP.

Pero los casos de COVID-19 en California también aumentan, por lo que no está claro lo que está por venir: si los clientes potenciales se mantendrán alejados o si los condados en los que opera Adventure Out emitirán nuevamente órdenes de quedarse en casa. “Nadie tiene un plan para esto”, señala Hodges.

Además de perder más dinero, a Hodges le preocupa que pueda recibir una factura del estado para reponer la cuenta de reserva de seguro de desempleo de su compañía para ayudar a cubrir algunos de los beneficios que recibió el personal después de ser despedido.

Si bien el gobierno federal bajo la Ley CARES subsidió muchos de esos beneficios extendidos, depende de los estados determinar si los empleadores podrán recibir pagos adicionales.

Mientras tanto, no ha recibido ningún ingreso propio,la nómina, el alquiler y los servicios públicos encabezan su lista de prioridades. “No veo un futuro a corto plazo donde gane algo. Me sorprendería si pudiera pagarme un sueldo en 2020”.

¿Qué necesitan?

Para salir adelante, las pequeñas empresas necesitan clientes dispuestos a gastar y la confianza para abandonar sus hogares. Con tasas de desempleo históricamente altas y una crisis de salud pública persistente y mal administrada, ambos pueden estar lejos.

Las probabibilidades para que los congresistas aprueben otro paquete de estímulo masivo ha disminuído, aunque pueden recibir uno más específico este verano.

Los defensores de las pequeñas empresas han impulsado la condonación automática de préstamos PPP de menos de $150,000 dólares y algunos piden que se les permita a los dueños de negocios obtener un segundo préstamo PPP, ya que el programa todavía tenía más de $130 billones en fondos restantes a partir de este fin de semana.

Pero muchos propietarios de pequeñas empresas ya no quieren endeudarse, incluso si existe la posibilidad de que puedan ser perdonados eventualmente.

En la medida en que haya más asistencia financiera, Hodges espera que llegue en forma de una subvención.  “Es absurdo y aterrador pedir un préstamo cuando tienes resultados negativos. Me tomó los primeros 10 años pagar mis préstamos originales. Prefiero simplemente renunciar”.