¿Por qué el aumento al salario mínimo propuesto por Biden enfrenta una dura oposición de los republicanos?

Algunos congresistas conservadores piensan que el paquete de estímulo debería centrarse en expandir agresivamente el programa de vacunación y no en aumentar el salario

¿Por qué el aumento al salario mínimo propuesto por Biden enfrenta una dura oposición de los republicanos?
Piedras en el camino. La aprobación de las propuestas del presidente electo no será tan sencillo.
Foto: Alex Wong / Getty Images

La propuesta del presidente electo Joe Biden de aumentar el salario mínimo a $15 dólares la hora se perfila como una de las primeras fuentes de división partidista en su Plan de Rescate Estadounidense, publicó este lunes el periodista Niv Elis en el portal de noticias The Hill.

Biden se ganó el aplauso de los progresistas por incluir una propuesta para aumentar el salario mínimo federal por primera vez en más de una década, pero algunos legisladores republicanos lo criticaron con el argumento de que obstaculizaría la recuperación en vez de incentivarla.

“Forzar un salario mínimo de $15 dólares en un proyecto de ley de ayuda para enfrentar al coronavirus no hará más que cerrar millones de pequeñas empresas que ya cuentan con un soporte vital y obligaría a los que sobreviven a despedir empleados”, dijo el senador Tim Scott.

El senador de Pensilvania Pat Toomey dijo que el paquete de estímulo debería centrarse en expandir agresivamente el programa de vacunación, no en aumentar el salario mínimo.

“Si el gobierno federal exige un salario mínimo universal de $15 dólares, muchos estadounidenses de bajos ingresos perderán sus trabajos actuales y encontrarán menos oportunidades laborales en el futuro”, dijo.

Biden, quien busca aprobar el paquete de ayuda con apoyo bipartidista, anticipó la reacción posterior del Partido Republicano al señalar el jueves que aumentar el salario mínimo es popular, incluso en los estados “rojos”.

“La gente me dice que va a ser difícil de pasar, pero Florida acaba de aprobarlo”, dijo.

El presidente Trump ganó Florida en las últimas dos elecciones y el estado tiene un gobernador republicano y dos senadores republicanos. Sin embargo, los votantes de este estado aprobaron una iniciativa para aumentar el salario mínimo a $15 dólares. Veinte estados aumentaron su propio salario mínimo el 1 de enero.

Las encuestas a nivel nacional indican un amplio apoyo a un salario mínimo de $15 dólares. Una encuesta de Pew de 2019 encontró que el 67% de los estadounidenses respaldaba el sañario de $15 dólares, mientras que una encuesta más reciente de Ipsos, en agosto mostró que el 72% de los encuestados apoyaba aumentar el salario mínimo en alguna cantidad, incluido entre los simpatizantes republicanos.

Pero lograr que 10 republicanos del Senado respalden la propuesta de Biden y eviten un obstruccionismo republicano resultará un desafío.

En 2019, un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes que habría aumentado gradualmente el salario mínimo hasta llegar a $15 dólares en 2025 nunca fue presentado por el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell.

Si bien los demócratas podrían aprobar gran parte del paquete COVID-19 de Biden a través del Congreso sin el apoyo de los republicanos, no tendrán más remedio que asegurar los votos de los conservadores si quieren aumentar el salario mínimo.

En la Cámara, donde los demócratas pueden aprobar fácilmente sus políticas, incluso con una pequeña mayoría, la oposición republicana ya es clara. El representante Jason Smith, el principal republicano en el Comité de Presupuesto, calificó la propuesta de Biden como una lista de deseos liberales y lamentó agregar más “costos y cargas para las pequeñas empresas”.

“Usar una crisis económica como excusa para promover una agenda no relacionada es el tipo de política de la que los estadounidenses trabajadores están cansados”, dijo.

Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) sobre el proyecto de ley de salario mínimo de 2019 dijo que la pérdida de empleos rondaría los 3.7 millones. En el escenario intermedio, la economía tendría 1.3 millones de empleos menos, incluso cuando 1.3 millones de personas saldrían de la pobreza. Unos 17 millones de personas verían aumentar sus ingresos, estimó la CBO.