Por qué los consumidores gastan más de lo pensado en la temporada de regalos

La falta de un presupuesto para los obsequios deriva en gastos excesivos

Por qué los consumidores gastan más de lo pensado en la temporada de regalos
Una de cada tres personas gastan más de lo que ahorran según encuesta.
Foto: Pixabay / Pexels

Con la temporada de grandes ofertas en puerta, uno de los grandes retos para muchos consumidores será no sobrepasar en compras su capacidad de pago, ya que esto irremediablemente trae consigo un escenario de deuda que en un entorno de crisis económica derivada de la pandemia por COVID-19, puede resultar en un problema creciente del que luego cueste más trabajo salir.

De acuerdo a los principios básicos de las finanzas personales, la elaboración de un presupuesto resulta esencial para el desarrollo de una economía sana, por lo que esta premisa también debe mantenerse cuando de regalos se trata; sin embargo, un gran porcentaje de los habitantes en los Estados Unidos tiende a comprar más de la cuenta.

Según una encuesta publicada por la certificadora financiera Certified Financial Planner Board of Standards, Inc. (CFP Board), en colaboración con la firma consultora de investigación Heart+Mind Strategies, encontró que casi el 60% de las personas no realiza un seguimiento oportuno a este tipo de gastos.

Entre las razones principales para esta situación se encuentra el hecho de que el sistema económico del consumo cada vez cuenta con más elementos para que los clientes adquieran los productos, por lo que el 77% de los encuestados considera que les resulta fácil gastar el dinero, situación que requiere de un mayor autocontrol al momento de comprar y que se da en particular con los usuarios de tarjetas de crédito.

Dos de los resultados que más atención llamaron a los organizadores son, por un lado, el hecho de que uno de cada tres encuestados confesó gastar más de lo que ahorra, mientras que dos de cada cinco nunca ha tenido un presupuesto, situación que puede ser el preámbulo de un boquete financiero en las finanzas personales.

Pero a pesar de que casi el 70% reconocen las bondades de contar con un presupuesto aplicable y ceñirse a él, una de las principales barreras se encuentra en el hecho de que su elaboración no resulta tan clara para muchas personas, quienes confunden el control de los ingresos y egresos con un sistema que describa los gastos agrupados según las necesidades específicas en un periodo determinado y que permita crear un plan de gastos y ahorros.

Por último, se encuentra el estado emocional, el cual va ligado al uso de las finanzas sanas, ya que según la encuesta, contar con un presupuesto reduce el estrés, la ansiedad y la frustración e incluso hasta un 62% manifestó incrementar su sensación de seguridad al estar en control de la situación.