Presupuesto 2022 de Joe Biden: Cuáles serán los planes prioritarios para el próximo año

Las prioridades para el presidente de los Estados Unidos son educación, salud, investigación científica e infraestructura. Conoce las propuestas más importantes

Futuro prometedor. El presidente Biden definió sus prioridades en el presupuesto para el próximo año.
Futuro prometedor. El presidente Biden definió sus prioridades en el presupuesto para el próximo año.
Foto: Drew Angerer / Getty Images

La deuda de los Estados Unidos se podría incrementar consistentemente en la próxima década si se aprueban los planes que dio a conocer el presidente Joe Biden en la presentación de su paquete presupuestal, que reúne los enormes programas anunciados por el mandatario semanas atrás: el American Jobs Plan, de $2.3 billones de dólares; el American Families Plan, de $1.8 billones y un gasto discrecional de $1.5 billones de dólares para el año fiscal 2022.

Combinado con los programas de gastos obligatorios, el presupuesto de 2022 gastaría $6 billones de dólares, alrededor de $300,000 millones más que las proyecciones para el año. Las prioridades son educación, salud, investigación científica e infraestructura.

El presupuesto contempla el aumento de impuestos para los ricos y las corporaciones que están diseñados para pagar el costo de las propuestas de Biden, que comenzarían a reducir los déficits para 2030 y recortarían $1.7 billones de dólares de las proyecciones actuales para 2041.

Las negociaciones sobre los programas de inversión que Biden ya han producido respuestas significativas: los republicanos han presentado una propuesta cercana a los $600,000 millones de dólares, mientras que Biden redujo su propuesta del American Jobs Plan en $500,000 millones. El punto inflexible para los republicanos es el aumento de los impuestos para pagar la infraestructura, lo que potencialmente podría conducir a mayores déficits.

Los demócratas moderados en un Senado dividido equitativamente (50-50) también han demostrado que están dispuestos a negociar para frenar los planes que consideran muy caros o demasiado progresistas, lo que crea un obstáculo para que sus planes pasen por procedimientos que podrían eludir un obstruccionismo republicano.

Sin embargo, más allá de la dinámica regular entre los poderes ejecutivo y legislativo, el panorama económico y político que cambia rápidamente ya ha socavado aspectos del presupuesto.

Algunas de las propuestas en infraestructura:

Reparar carreteras, reconstruir puentes, modernizar puertos, aeropuertos y sistemas de tránsito. El plan del presidente modernizará 20,000 millas de carreteras, caminos y calles principales. Arreglará los 10 puentes más importantes económicamente del país. También reparará los 10,000 puentes más pequeños. Reemplazará miles de autobuses y vagones, reparará cientos de estaciones, renovará aeropuertos, modernizará los puertos de entrada y expandirá el tránsito y el ferrocarril a nuevas comunidades.

Entregará agua potable limpia, una red eléctrica renovada y banda ancha de alta velocidad a todos los estadounidenses. El plan del presidente eliminará todas las tuberías de plomo y las líneas de servicio en los sistemas de agua potable. Dará trabajo a cientos de miles de personas que instalarán miles de millas de líneas de transmisión y tapará cientos de miles de pozos de petróleo, gas huérfanos y minas abandonadas. Brindará banda ancha asequible, confiable y de alta velocidad a todos los estadounidenses, incluido más del 35% de los estadounidenses que viven en áreas rurales.

Algunas de las propuestas en educación y salud:

– El Plan de Familias Estadounidenses proporcionará educación preescolar universal y de alta calidad a todos los niños de tres y cuatro años. Dará a los estadounidenses dos años de community college, a nivel terciario, gratuito. Invertirá en hacer que la universidad sea más asequible para los estudiantes de ingresos bajos y medios, incluidos los estudiantes de las universidades y colegios universitarios de la comunidad afroamericana, los colegios y universidades tribales y las instituciones que prestan servicios a las minorías (MSI), e instituciones que prestan servicios a asiáticos americanos y nativos americanos de las islas del Pacífico.

– Brindará apoyo directo a las familias de ingresos bajos y medios para que no gasten más del 7% de sus ingresos en cuidado infantil y que el cuidado infantil al que accedan sea de alta calidad. También brindará apoyo directo a los trabajadores y las familias mediante la creación de un programa nacional integral de licencia familiar y médica remunerada. Y ampliará el acceso a comidas saludables para los estudiantes, lo que reducirá el hambre infantil.

Extenderá los recortes de impuestos para familias con niños y trabajadores estadounidenses contenidos en el Plan de Rescate Estadounidense, incluidas las ampliaciones del Crédito Tributario por Hijos, el Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo y el Crédito Tributario por Cuidado de Niños y Dependientes.

Se extenderán los créditos fiscales ampliados al seguro médico en el American Rescue Plan. Estas mejoras reducirán las primas para 9 millones de afiliados actuales, además, aproximadamente cuatro millones de personas sin seguro tendrán cobertura.

Realizará inversiones históricas en escuelas ubicadas en zonas de alta pobreza.Esta inversión proporcionaría a las escuelas de escasos recursos el financiamiento necesario para brindar una educación de alta calidad a todos sus estudiantes.

Lanzará la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud con un presupuesto de $6,500 millones de dólares, que proporcionaría aumentos significativos en el gasto para investigación y desarrollo en salud, con un enfoque inicial en el cáncer y otras enfermedades como la diabetes y el Alzheimer.

-El presupuesto incluye $8,700 millones en fondos discrecionales para los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el mayor aumento de autoridad presupuestaria en casi dos décadas.

– Incluye nuevas inversiones importantes (un aumento de más de $14,000 millones en comparación con 2021) en casi todas las agencias para para abordar el cambio climático; asegurar la justicia ambiental para las comunidades y ayudar a los países en desarrollo a reducir las emisiones y adaptar su infraestructura para combatir el cambio climático.