¿Que el uso de cubrebocas fuera obligatorio sería la salvación de millones de empleos?

Goldman Sachs ha sugerido que tal vez un mandato de uso obligatorio de cubrebocas podría ser la respuesta más efectiva al impacto económico en el país
¿Que el uso de cubrebocas fuera obligatorio sería la salvación de millones de empleos?
Goldman Sachs estima que los cubrebocas obligatorios pueden ayudar a reducir la tasa de crecimiento diario de casos confirmados en 1 punto porcentual.
Foto: Anna Shvets / Pexels

En medio de la pandemia por coronavirus, son tantos los estragos que el país, y el mundo entero, está sufriendo por esta situación. Los empleos que se pierden a diario y los negocios que cierran tal vez para nunca más abrir, son principalmente lo que preocupa a la población en general.

Por eso entre tantas soluciones, Goldman Sachs, grupo de servicios de banca de inversión y valores, ha sugerido que tal vez un mandato de uso obligatorio de cubrebocas podría ser la respuesta más efectiva al impacto económico en Estados Unidos.

De acuerdo a sus estimaciones, un mandato de mascarillas a nivel nacional sería más efectivo para paliar la crisis que solo cerrar establecimientos, salvando a Estados Unidos de un impacto del 5% en el crecimiento económico.

“Nuestra estimación de referencia es que un mandato nacional podría aumentar el porcentaje de personas que usan máscaras en 15 puntos porcentuales y reducir la tasa de crecimiento diario de casos confirmados en 1 punto porcentual“, dijo Jan Hatzius, economista y jefe de Goldman, en la nota a los clientes.

“Estos cálculos implican que un mandato de máscara facial podría sustituir los bloqueos que de otra manera restarían casi un 5 por ciento del PIB“, dijo Hatzius

Los investigadores analizaron el impacto que tuvo la introducción de las máscaras en las infecciones y muertes en Estados Unidos, y descubrieron que el uso de máscaras se asociaba con mejores resultados generales.

El informe advirtió que sus hallazgos se basan en varias estadísticas combinadas que tienen errores en las mediciones. También reconoció que el uso de máscaras se ha convertido en una declaración política y cultural, y que la realidad de un mandato nacional de máscara es “incierta”.