Qué es un crédito hipotecario 203(k) y qué debes tener en cuenta antes de aplicar

Es un instrumento gestionado por la Administración Federal de la Vivienda (FHA) en los Estados Unidos

Qué es un crédito hipotecario 203(k) y qué debes tener en cuenta antes de aplicar
El 203(k) se puede solicitar en sustitución de un préstamo bancario.
Foto: Rene Asmussen / Pexels

Ser elegible para un crédito hipotecario no solo se reduce a las opciones que el mercado bancario pueda otorgar, es posible comprar una casa nueva, usada o incluso solo optar por una reparación profunda gracias a otros instrumentos como el préstamo 203(k), el cual es gestionado por la Administración Federal de la Vivienda en los Estados Unidos (FHA por sus siglas en inglés) y combina la financiación del precio de compra de la vivienda con el costo de la remodelación o de la misma, incluyendo el costo de la mano de obra y el material para dichas reparaciones, todo en un solo préstamo.

La FHA no ejerce directamente el dinero, sino que otorga el respaldo financiero a los prestamistas que lo hacen, en esquemas que, por ejemplo, pueden traducirse en una hipoteca de 15 o 30 años a tasa fija o ajustable, con la cantidad dependiendo de las calificaciones crediticias y los ingresos.

El monto máximo del préstamo tiene como límite el 110% del valor proyectado de la vivienda, cantidad determinada por un tasador, mientras que el beneficiario está obligado a pagar un seguro, con una tasa de intereses un poco por arriba de las hipotecas convencionales, pero muy abajo de los préstamos otorgados para realizar remodelaciones o reparaciones.

Para ser elegible a un préstamo 203(k), los prestatarios deben cumplir con ciertos requisitos establecidos por la FHA, los cuales incluyen un puntaje crediticio mínimo de 640, el 5% de anticipo, y una relación máxima de 45% entre deuda e ingresos, además de normas mínimas de eficiencia energética y estructurales que debe cumplir el proyecto.

Asimismo, hay dos tipos de préstamos: 1) El limitado o racionalizado, mismo que está destinado a proyectos de remodelación o reparación de los inmuebles, con un valor inferior a los $35,000 dólares y 2) El estándar, el cual se usa para reparaciones más complicadas o de mayor alcance, con un precio superior a los $35,000 dólares, con un monto mínimo de $5,000.

Otro beneficio del 203(k) es que los beneficiarios pueden encargarse por sí mismos en parte o en su totalidad de la mano de obra, siempre y cuando cuente con la aprobación del prestamista, además de documentar la experiencia en el tipo de trabajo que se desea cubrir.

El 203(k) abarca casi cualquier gasto que ocupe el propietario de la vivienda como alteraciones estructurales y reconstrucción, modernización y mejoras en la función del hogar, eliminación de los riesgos para la salud y la seguridad, cambios que mejoran la apariencia y eliminan la obsolescencia, reacondicionamiento o sustitución de la fontanería, agregar o reemplazar techos, canalones y bajantes, agregar o reemplazar pisos, trabajos de paisajismo, mejorar la accesibilidad para una persona con discapacidad, entre otros.