¿Qué pasa si no puedo pagar mi hipoteca por la crisis del coronavirus?

Debes prevenirte y dar el primer paso de acertarte con tu prestamista para revisar opciones

Una hipoteca es complicada de sostener en tiempos de COVID-19, pero aún hay soluciones disponibles.
Una hipoteca es complicada de sostener en tiempos de COVID-19, pero aún hay soluciones disponibles.
Foto: Got Credit / Wunderstock

Si te sientes en apuros este cierre de año por la crisis del coronavirus y no puedes pagar tu hipoteca, es posible que puedas tener una forma de apoyarte sin preocupación hasta este 31 de diciembre.

De acuerdo con la Oficina de Protección Financiera al Consumidor (CFPB), la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica para el Coronavirus, la Ley CARES, se mantienen dos tipos de protecciones para los propietarios de viviendas con hipotecas financiadas por el gobierno federal (FHA, VA, USDA, Fannie Mae, Freddie Mac) o por empresas patrocinadas por el gobierno (GSE).

  1. Tu prestamista o administrador de préstamos no puede realizar una ejecución hipotecaria judicial y no judicial sobre ningún prestatario con hipoteca financiada por el gobierno federal o GSE hasta después del 31 de diciembre de 2020.
  2. Si tienes dificultades económicas debido a la pandemia de coronavirus, tienes derecho a solicitar y obtener una indulgencia de hasta 180 días. Durante este periodo no se agregarán tarifas, multas o intereses adicionales a tu cuenta, más allá de los montos programados. También tienes hasta el 31 de diciembre de 2020 para solicitar esta indulgencia.

Tú eres quien debe acercarse con tu prestamista para obtener cualquiera de estos beneficios.

¿Cómo funciona la indulgencia hipotecaria?

La indulgencia hipotecaria es cuando tu administrador hipotecario o prestamista te permite pausar o reducir tus pagos hipotecarios de manera temporal mientras recuperas tu salud financiera. Esta tolerancia, que podría ser opcional para los prestamistas, se volvió obligatoria con la Ley CARES para que pausaran por completo sus pagos durante el periodo de 180 días, es decir, cerca de 6 meses.

Pero ojo, la indulgencia no significa que tus pagos son perdonados o borrados. Debes reembolsar cualquier pago perdido o reducido en el futuro. Hasta cierto punto, lo único que se realiza es aplazar los 180 días hasta el final de tu hipoteca o con un ajuste presupuestario que se integre a tus próximos pagos hipotecarios.

Al final de tu indulgencia, es importante que tengas una buena comunicación con tu prestamista porque debe explicarte sobre cómo reembolsarás tus pagos atrasados. Cada entidad financiera tiene sus propios programas y opciones para retomar tu préstamo. Si no los sabes antes, no vas a estar preparado.

La CFPB aconseja que si tus ingresos se restablecen antes de que finalice tu indulgencia, comunícate con tu administrador y reanuda los pagos tan pronto como puedas para que tu obligación futura sea limitada.

¿Qué pasa con los prestamistas privados?

Si no tienes una hipoteca financiada por el gobierno federal o por alguna empresa patrocinada por el gobierno, es posible que aún puedas tener algún tipo de apoyo.

En cuanto comiences a tener problemas financieros derivados de la pandemia de coronavirus, acércate con tu prestamista y comenta tu situación. A ninguna compañía le conviene que simplemente dejes de pagar y realice algún desalojo. Va a preferir llegar a un acuerdo, más si has sido responsable y cumplido. Cualquier arreglo al que llegues, es importante que quede establecido por escrito.

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