Qué significa que en una empresa haya una “cultura de trabajo tóxica”

Hay algunos síntomas que deben atenderse para desarrollar una mejor relación de colaboración con los demás

Qué significa que en una empresa haya una “cultura de trabajo tóxica”
Expertos consideran que las personas deben identificar las señales más sutiles y en base a eso, considerar cuál sería la mejor opción para su futuro.
Foto: Pexels

Para muchos trabajadores, tener empleo implica un alto costo moral. Más allá de los beneficios superficiales, el problema de algunos lugares de trabajo llegan a representar una difícil cultura de trabajo tóxica que termina con los sueños y la dignidad de los miembros del equipo.

Un reciente caso publicado por Buzzfeed News ha desvelado el temeroso ambiente laboral que prevalecía en The Ellen Degeneres Show, dirigido por la famosa conductora Ellen Degeneres, a quien directamente señalaron como la principal causante de tan denso ambiente.

De acuerdo a una serie de declaraciones vertidas en la investigación periodística, tanto Ellen como su grupo de productores ejecutivos, encabezaron una serie de acosos denunciados por un grupo de 10 ex empleados, en donde describieron un ambiente lleno de “racismo, miedo e intimidación”.

Aunque para muchas personas tener empleo es más importante que tomar en cuenta los comentarios negativos de otros compañeros, expertos consideran que las personas deben identificar las señales más sutiles y en base a eso, considerar cuál sería la mejor opción.

Hay algunos síntomas más notorios que otros, como indirectas en redes sociales, difamación, comunicación agresiva en el chat del trabajo, exclusión de personas en ciertas decisiones importantes o la falta de transparencia a nivel dirección, y si esto sucede es porque hay aspectos que no funcionan o porque el personal no está satisfecho.

¿Qué pueden hacer las directivas de las empresas para evitar estas culturas de trabajo tóxicas? Fundamentalmente, construir una comunidad fuerte y estable en su organización, basados en aspectos como la empatía, la colaboración y la compresión mutua a través de los distintos niveles organizativos.

Deben aplicar el “amor por el compañero” más allá del trabajo colaborativo, en un grupo que englobe a todas las personas de la empresa. Esta transformación lleva tiempo, sin embargo, hay tres puntos de partida: desarrollar fuertes relaciones personales, trabajar en colaboración con los demás y operar con la diversidad y escuchar muchas voces.