Uno de cada cinco estadounidenses conoce a alguien que se ha mudado a causa del COVID-19

La pérdida de empleo influyó en esta tendencia, pues muchas personas se mudaron con familiares

Uno de cada cinco estadounidenses conoce a alguien que se ha mudado a causa del COVID-19
Entre los que se mudaron, sólo el 2% eran ciudadanos blancos.
Foto: PAUL RATJE / Getty Images

Alrededor de uno de cada cinco adultos en Estados Unidos se ha mudado o conoce a alguien que lo hizo debido a la pandemia de coronavirus, según un estudio publicado el lunes por el Pew Research Center.

Aunque muchos de los que se mudaron eran estudiantes que vivían en el campus y se vieron obligados a irse cuando cerró, el 28% de los adultos estadounidenses que se mudaron dijeron que lo hicieron para reducir el riesgo de contagiarse.

Otras razones son financieras, como la pérdida de empleo o regresar con su familia. Según el estudio, algunos necesitaban un espacio más grande para pasar la cuarentena, especialmente aquellos que ahora trabajaban desde su casa.

“Descubrimos que los adultos jóvenes tienen más probabilidades de haberse mudado debido a la pandemia”, dijo D’Vera Cohn, el autor del estudio, a CNN. “El impacto que COVID-19 ha tenido en los adultos jóvenes fue lo más sorprendente para mí. El hecho de que muchos de ellos tuvieran que mudarse, que alguien se mudara a con ellos o que conocieran a otra persona que se mudó solo muestra el fenómeno de que las personas tienen abandonar sus hogares a causa de la pandemia”.

La raza y el origen étnico también jugaron un papel importante entre los que se mudaron debido a la pandemia. El siete por ciento de los adultos asiáticos y el 6% de los adultos hispanos dijeron que se mudaron debido al brote, en comparación con el 2% de los blancos, según el estudio.

Más del 60% de los adultos que se mudaron dijeron que se cambiaron a la casa de un miembro de la familia, mientras que el resto se mudó a una casa de descanso, con un amigo o una vivienda temporal. Sólo el 9% se mudó a una nueva casa permanente.

Además de necesitar un distanciamiento de los vecinos y espacio para los hijos, se mudaron por la necesidad de tener una lavadora y secadora en casa para evitar salir, sobre todo aquellas familias que tenían recién nacidos.

Ahora, con los casos de coronavirus en aumento y el regreso a las restricciones anteriores para frenar el contagio, es probable que más personas reevaluen el mudarse.