¿Vale la pena invertir en un purificador de aire en medio de la pandemia?

Este tipo de productos se pueden considerar como una medida auxiliar para prevenir el COVID-19

¿Vale la pena invertir en un purificador de aire en medio de la pandemia?
Un purificador de aire con filtros HEPA se pueden adquirir a partir de $150 dólares.
Foto: Lauren DeCicca / Getty Images

La llegada del nuevo coronavirus que provoca la enfermedad por COVID-19 ha sorprendido al mundo entero en este 2020; no obstante, conforme avanzan los meses, de apoco se incrementa la evidencia respecto a su propagación y los elementos que producen mayores riesgos de contagio entre la población, la más reveladora en fechas recientes es la relativa a las llamadas gotículas que se desprenden al toser, estornudar, gritar, cantar o incluso hablar, mismas que se pueden mantener suspendidas en el aire por horas y por lo tanto transmitir la infección sobre todo en espacios cerrados y con poca ventilación.

Así, la portación de las mascarillas que protegen la nariz y boca se ha convertido en obligatoria en cada vez más entornos de la vida diaria, ya que esto reduce considerablemente la cantidad de elementos activos con la enfermedad y en consecuencia su propagación, por lo que en este contexto, el uso de los purificadores de aire como un método para contrarrestar los potenciales riesgos de contagio ha sido motivo de cierta polémica.

En este sentido, lo primero que de acuerdo a los especialistas debe quedar claro es que por ningún motivo el purificador de aire va a eliminar la posibilidad de contagio y tan solo debe verse como otra medida preventiva que contribuye a disminuir el riesgo al igual que sucede con la mascarilla, careta, el lavado de manos frecuente o el distanciamiento social.

“Cuando se utilizan correctamente, los purificadores de aire pueden ayudar a reducir los contaminantes transportados por el aire, incluidos los virus, en un hogar o en un espacio confinado. Sin embargo, por sí solo, un purificador de aire portátil no es suficiente para proteger a las personas de COVID-19. Cuando se utiliza junto con otras mejores prácticas recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, operar un limpiador de aire puede ser parte de un plan para protegerse a sí mismo y a su familia”, explica en un aviso la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés).

Bajo esta premisa, según diversos estudios, entre ellos los realizados por la organización Consumer Reports, la mejor opción es el uso de los purificadores de aire con filtros de alta eficiencia (HEPA), los cuales pueden retener al SARS-CoV-2, el virus causante de la enfermedad, por lo que este tipo de dispositivos reducen las concentraciones en los espacios cerrados y por lo tanto, disminuye la exposición. Dependiendo del tamaño (el cual va de acuerdo al espacio que se quiera abarcar), los purificadores de aire con HEPA se encuentran en un rango de entre $150 y $800 dólares.

En resumen, los purificadores de aire con filtros de alta eficiencia abonan a un entorno más seguro, pero bajo ninguna circunstancia previenen la propagación y contagio por COVID-19, así que solo abonan a un entorno con mejores condiciones y en los que el riesgo disminuye en especial si se cuenta en casa con personas que tengan problemas respiratorios, por lo que es importante no asumir un comportamiento de falsa seguridad que implique relajar el resto de las medidas preventivas.