Cómo evitar quedar preso de los “costos ocultos” de tener un auto

Estar prevenido incluso antes de comprar un auto te sacará de cualquier apuro

Cualquier tipo de automóvil genera gastos para los que debes estar preparado.
Cualquier tipo de automóvil genera gastos para los que debes estar preparado.
Foto: Sleepi Alleyne / Pexels

Tener un automóvil supone adquirir una responsabilidad financiera constante que comienza con su compra. Y no nos referimos a aquellos pagos constantes que realizarás con su uso como son la gasolina, cambios de aceite, compra de refacciones, reparaciones y pago de un seguro, sino de aquellos de los que debes prevenirte desde antes y que pueden desequilibrar tus finanzas.

Estos son algunos de los costos ocultos que señala GoBankingRates para los que debes estar prevenido:

  1. Accidentes: nadie los quiere, pero sin duda están presentes. Según el portal, hay alrededor de 6 millones de accidentes automovilísticos cada año en EE.UU. Aun cuando tu carro esté asegurado y a pesar de ser o no el causante del daño, siempre existen gastos que deberás cubrir entre deducibles y primas de responsabilidad.
  2. Multas: como dicen algunos, ignorar las leyes no te exime de tu responsabilidad. Según Esurance, los estadounidenses pagan $6 mil millones de dólares por año sólo en multas por exceso de velocidad, aunque existen un sinfín de otro tipo de violaciones en las que podrías incurrir y sin saberlo.
  3. Estacionamiento: en varios lugares del país es necesario que realices un pago ya sea por estacionar tu auto por un tiempo limitado o libre de él por día, pero es un gasto del que debes prevenirte.
  4. Remolque: ya sea por incurrir en una infracción, por un accidente o falla mecánica, este servicio no es gratuito y puede oscilar entre los $75 y los $125 dólares. Toma en cuenta que si remolcar tu automóvil se debe por una violación al reglamento de tránsito, también debes pagar la multa y la tarifa de almacenaje dentro de las instalaciones policiales.
  5. Otros: aquí entran refacciones como el cambio de llantas, servicio de aceite, aumento en los precios de la gasolina. Productos especiales para auto como tapetes, aromatizantes y otro tipo de accesorios también entran en esta categoría.

Muchos de los gastos anteriormente mencionados son imprevisibles ya que dependen de otras circunstancias como son los accidentes y las multas, sin embargo, para cualquier caso, los siguientes consejos van a servirte para que tu economía no empeore por un gasto excesivo en tu vehículo.

  1. Cuenta de ahorro: abre una cuenta específicamente pensada para solventar las eventualidades que se te presenten. Según Liberty Mutual, una familia promedio con dos vehículos gasta alrededor de $817 dólares al año en reparaciones. Te recomendamos plantear un presupuesto por año de $1,000 dólares repartido en 12 meses, es decir, que abones alrededor de $83 dólares al mes para estar protegido.
  2. Tarjeta de crédito: aunque siempre debes contemplar esta opción como la última, no deja de serlo. Toma en cuenta que estas tarjetas siempre tienen un alto nivel de tasa de interés como para utilizarla de más. Existen opciones en el mercado como la tarjeta de crédito Goodyear que te apoya especialmente para refacciones de tu automóvil.
  3. Compra inteligente: organismos como JD Power y Consumer Reports publican datos completos sobre la confiabilidad de los vehículos de todas las principales marcas, modelos y categorías. Asimismo, revisa los portales de Kelley Blue Book y Edmunds donde te ofrecen calculadoras que revelan el costo promedio de tener un automóvil a lo largo del tiempo desde el precio de su compra hasta el ahorro de combustible. Si encuentras el auto de tus sueños, confirma que sus precios sean accesibles a tu bolsillo.
  4. Mecánico de confianza: aprende de mecánica básica para que tú mismo puedas realizar, entre otras cosas, revisión de aceite, anticongelante, aire de tus llantas y cuestiones necesarias cotidianas para que funciones adecuadamente. Para aquellas reparaciones más complejas, consigue un mecánico al que le tengas confianza, tanto por la calidad de su trabajo como por su asequibilidad. El conocimiento de mecánica básica también te va a dar una idea de si te quieren ver la cara a la hora de trabajar en tu vehículo.
  5. Haz que tu auto trabaje para ti: hoy en día existen varias opciones para hacer que tu auto se pague por sí mismo. Puedes considerar plataformas como Uber tanto para que tú mismo lo trabajes o lo pongas a trabajar con un conductor certificado. También existe Turo, una plataforma de renta de vehículos donde puedes registrar el tuyo al servicios de los turistas, visitantes o cualquier persona que desee rentar un auto de manera segura.

Con estas herramientas vas sufrir menos por los gastos y a disfrutar más de tu automóvil.

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