Los 8 preocupantes signos de que te la pasarás endeudado toda la vida (y su solución)

Estilos de vida y formas de pensar son los catalizadores para evitar el endeudamiento

Los 8 preocupantes signos de que te la pasarás endeudado toda la vida (y su solución)
Puedes comenzar con una deuda pequeña, pero si no tienes control puedes seguir ese tenebroso camino financiero.
Foto: Rilsonav / Pixabay

Endeudarse es sencillo, el problema radica cuando no sabes cómo lidiar con eso. Alrededor del 80% de los estadounidenses de todas las generaciones están actualmente endeudados, según una encuesta de Nitro de 2019.

Mucho del problema del endeudamiento entre los estadounidenses tiene que ver con estructuras de pensamiento que usualmente tienen los consumidores sobre el uso del crédito y los préstamos. Te enseñamos los 9 preocupantes signos de que te la pasarás endeudado toda la vida. Pero para que no te angusties, te aconsejamos cómo puedes solucionarlo.

8. Ignorar tu puntaje de crédito

Desde el momento en el que manejas deudas, debes estar al pendiente de tu puntaje de crédito. Si sabes que no has sido oportuno en tus pagos, con mayor razón porque podrías afectarlo de manera agresiva. Un mal puntaje genera que tu tasa de interés en tus productos financieros sean altos.

Solución: no sólo se trata de saber manejar una deuda, sino de mejorar tu puntaje. Puedes revisarlo gratis una vez por año. También revisa productos que te ayuden a impulsarlo, como Experian Boost, y con el que te comprometas a mejorarlo. Hay tarjetas de crédito que te permiten hacer transferencia de saldo para pagarlos con menos intereses.

7. Realizar pagos mínimos

Saldar una deuda con sólo pagos mínimos es complicado. Sí puedes terminarla, pero pagarás muchos intereses en mucho tiempo y sólo con el riesgo de que sigas endeudándote.

Solución: aumenta la cantidad de dinero que pagas a tus facturas de crédito. Verás la diferencia.

6. Utilizar crédito para emergencias

Los problemas nunca avisan y cuando tu única manera de solucionarlos es por medio de una tarjeta de crédito, podrías estarte poniendo en el precipicio de la deuda. Y una emergencia puede convertirse en una pesadilla más grande.

Solución: un fondo de emergencia es necesario para evitar este tipo de situaciones. Cuanto más pronto ahorres y juntes dinero para cubrir hasta seis meses de gastos, más seguro te vas a sentir.

5. FOMO dicta tus gastos

El temor a perderse algo (Fear of missing out, FOMO) es el síndrome que te pone ansioso e impulsa a asistir a cuanto evento te inviten o no con tal de evitar perderte de experiencias. También aplica para las compras y las ofertas.

Solución: en primera instancia, procura evitar tener una tarjeta de crédito y busca pagar todo con efectivo. Si no es suficiente y para evitar que te desfalques, segundo, busca ayuda profesional.

4. No rastreas tus finanzas

Si no prestas atención a dónde va tu dinero, es fácil gastar de más en ciertas áreas y luego no tener suficiente para esos gastos inesperados o tus facturas regulares, lo que te endeuda y te mantiene allí”, dijo a GOBankingRates Andrea Woroch, consumidor y experto en ahorro de dinero.

Solución: crea un presupuesto mes con mes. Hoy en día existen aplicaciones que te facilitan el proceso.

3. Te fijas metas poco realistas

Esto va en dos sentidos: ni para comprar ni para pagar tus deudas. Cuando quieres darte vida de rey con ingresos ajustados, cometes un grave error. Pero cuando ya tienes deudas y cada mes te dices que vas a eliminarlas, también pierdes los pies de la realidad.

Solución: debes plantearte objetivos cercanos a tu realidad de ingresos. Si deseas unas vacaciones o una gran compra, mejor ahorra en vez de pagarla con una tarjeta de crédito. Si quieres pagar tus deudas, puedes emplear alguno de los métodos más conocidos que hemos explicado en Solo Dinero.

2. Priorizar el corto plazo en vez del largo plazo

Darte obsequios frecuentes como puede ser un café diario pagado con una tarjeta de crédito, en vez de pensar en tu futuro financiero, comprarlo en efectivo o, mejor aún, evitar el gasto, es un grave error que muchos cometen.

Solución: haz un ejercicio mental de cómo te ves con metas financieras creíbles para dos, tres, cinco y diez años. Tal vez restar algunos gastos innecesarios te ayudaría a conseguir metas mejores como son las vacaciones que te mereces, un automóvil o comprar una casa y formar una familia estable económicamente.

1. No diferencias entres “deseos” y “necesidades”

Es posible que puedas confundirte en tus compras y te lleve a un espiral de gasto en donde todo lo consideras parte de tus necesidades. Está bien requerir y comprar un teléfono, pero adquirir a crédito un celular de última generación que con intereses te va a costar más caro, ¿qué tanto eso es una necesidad como comer, vestir o pagar las facturas de tu hogar?

Solución: antes de realizar cualquier compra pregúntate: ¿lo necesito? ¿Puedo vivir sin él? ¿Es parte de las prioridades de alimentación y sobrevivencia? Si respondes adecuadamente, podrás detectar si estás adquiriendo una necesidad o un deseo.

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