Los precios de las viviendas bajarán más de lo esperado en EE.UU. hacia 2023: por qué

Diferentes expertos inmobiliarios coinciden en que las elevadas tasas hipotecarias actuales llevarán a que los precios de las casas disminuyan cada vez más para 2023; la Fed podría seguir siendo agresiva con la subida de tipos

Con las altas tasas hipotecarias, los precios de las casas en EE.UU. se han reducido poco en las últimas semanas; pero se espera caigan aún más para 2023.
Con las altas tasas hipotecarias, los precios de las casas en EE.UU. se han reducido poco en las últimas semanas; pero se espera caigan aún más para 2023.
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El impacto de los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) se perciben en cualquier rincón de Estados Unidos. El mercado de valores cae, las empresas reducen sus contrataciones, hay despidos laborales y las tasas hipotecarias comienzan a subir más de lo previsto. Cada una de estas situaciones han provocado que los compradores den marcha atrás a sus aspiraciones de vivienda. Curiosamente, la economía es compleja y lo que perjudica a unos, beneficia a otros. Ahora que hay menos compradores en el mercado inmobiliario del país, se espera que eso provoque que los precios de las casas bajen hacia 2023.

Es probable que el mercado inmobiliario al rojo vivo “tenga que pasar por una corrección” ya que “los precios de la vivienda estaban subiendo a un nivel insosteniblemente rápido”, mencionó Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, en una conferencia de prensa la semana pasada.

Para quienes no logran entenderlo del todo, se puede resumir que las circunstancias inmobiliarias actuales no favorecen prácticamente a nadie, ni a compradores ni a vendedores. Hace un año, las casas se vendían en cuestión de horas. Había una fuerte demanda a pesar de los estragos del Covid-19. El inventario era escaso (sigue siendo). La puja por una casa hizo que los vendedores sintieran el poder y el privilegio de aumentar los precios de sus viviendas. ¿Quién puede culparlos?

No neguemos que era una oportunidad ideal para todos. El vendedor: “puedo vender mi casa rápido y a un excelente precio”; el comprador: “puedo tener una hipoteca barata (alrededor del 3% hace un año), con mensualidades asequibles por mi casa”. No obstante, el precio promedio de una vivienda alcanzó casi los $450,000 dólares, y a ese ritmo podría seguir subiendo aún más. Entonces, para el banco central era el momento de contener a los consumidores estadounidenses, no sólo a los inmobiliarios.

Así que la Reserva Federal optó por elevar los tipos de referencia. Con ello, como es evidente, suben las tasas hipotecarias. Y aunque los precios de las casas siguen siendo elevados, van en picada. Pero por mucho que una casa esté más barata, no quiere decir que el comprador la adquirirá a buen precio. Con las tasas hipotecarias alcanzando casi el 7%, por mucho que los precios se reduzcan, el gasto en intereses es muy superior para lo que muchos bolsillos pueden solventar. El resultado: las casas no se venden.

Las tasas hipotecarias se han duplicado con creces en el último año, pasando de un promedio de 2.87% en esta misma época el año pasado a 6.7​​% para préstamos de tasa fija a 30 años en la semana que finalizó el 29 de septiembre, según Freddie Mac. Esas tasas más altas han hecho que los pagos mensuales de la hipoteca sean un 74% más caros de lo que eran en esta época el año pasado.

“La desaceleración en los precios de la vivienda que estamos viendo debería ayudar a alinear más los precios con los alquileres y otros fundamentos del mercado inmobiliario, y eso es algo bueno”, señaló Powell la semana pasada. “A más largo plazo, lo que necesitamos es que la oferta y la demanda se alineen mejor para que los precios de la vivienda suban a un nivel razonable, a un ritmo razonable, y que la gente pueda volver a comprar una casa”.

Los precios de las casas han estado cayendo desde un pico en junio. Y si bien siguen siendo más altos que hace un año, muchos expertos en bienes raíces predicen que están a punto de caer mucho más.

“Va a haber una recesión de costa a costa en el mercado inmobiliario. Va a ser brutal”, aseguró Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, a Realtor. “Ninguna parte del mercado es inmune”.

Los lugares que experimentaron los mayores aumentos de precios durante la pandemia de COVID-19, experimentarán las caídas más pronunciadas, señalan los expertos en bienes raíces. Es probable que las áreas de vacaciones experimenten las mayores caídas, ya que es probable que menos compradores compren segundas viviendas durante una recesión económica.

Zandi cree que los precios de las viviendas caerán un 10% a nivel nacional durante los próximos 12 a 18 meses si el país evita una recesión. Si sucede, anticipa que las caídas de precios podrían acercarse al 20% desde el pico hasta el mínimo en 2024.

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