Seguro de riesgo ¿qué es?
El seguro de riesgo puede ser clave ante imprevistos que amenazan el patrimonio. Estas son sus principales opciones y los aspectos que conviene considerar
¿Qué es el seguro de riesgo? Crédito: Shutterstock
- ¿Qué es el seguro contra riesgos?
- Lo más importante que debes saber
- ¿Cómo funciona esta cobertura?
- ¿Qué daños puede cubrir?
- ¿Qué normalmente queda fuera?
- Tipos de seguros de riesgo
- Seguro contra riesgos y seguro de vivienda: no son lo mismo
- ¿Por qué lo piden los bancos cuando tienes una hipoteca?
- ¿Qué ocurre si cancelas la cobertura?
- ¿Cuándo necesitas un seguro adicional?
- Cómo elegir una cobertura adecuada
- Conclusión
- FAQs
Los seguros de riesgo son herramientas financieras diseñadas para proteger a personas y empresas frente a pérdidas económicas provocadas por eventos inesperados. A cambio del pago de una prima, la aseguradora ofrece una indemnización o prestación cuando ocurre un siniestro contemplado en la póliza.
Dentro de este amplio grupo existen distintas coberturas, desde seguros personales y de salud hasta pólizas destinadas a proteger bienes y patrimonio. Entre estas últimas se encuentra el seguro contra riesgos para la vivienda, una cobertura especialmente relevante para los propietarios de inmuebles en Estados Unidos.
Este tipo de protección puede ayudar a cubrir los daños que determinados fenómenos naturales u otros eventos provocan en una propiedad. Sin embargo, no todos los riesgos están incluidos automáticamente, por lo que conocer sus alcances, exclusiones y requisitos es clave antes de contratar una póliza.
¿Qué es el seguro contra riesgos?
En términos generales, un seguro contra riesgos es un contrato mediante el cual una persona paga una prima a una compañía aseguradora para recibir protección económica frente a determinados riesgos.
En el caso de una vivienda, esta cobertura está relacionada principalmente con los daños que pueden afectar la estructura de la propiedad. Puede formar parte de una póliza de seguro para propietarios de vivienda y cubrir determinados acontecimientos, como incendios, tormentas, granizo o daños provocados por el peso de la nieve.
La protección depende de las condiciones establecidas en cada contrato. Por ello, que una persona tenga un seguro de vivienda no significa necesariamente que cualquier desastre natural estará cubierto.
Entre los riesgos que suelen estar contemplados se encuentran los incendios, rayos, viento, granizo, nieve, humo y algunos daños provocados por otros fenómenos naturales. Dependiendo de la póliza, también pueden incluirse situaciones como robo, vandalismo o explosiones.
Esta cobertura normalmente forma parte del seguro para propietarios de vivienda y no se contrata como un producto independiente. Su objetivo principal es ayudar a pagar la reparación o reconstrucción de la casa cuando ocurre un siniestro cubierto.
Lo más importante que debes saber
- El seguro contra riesgos generalmente forma parte del seguro de vivienda.
- La cobertura puede proteger la casa y otras estructuras, como garajes o cobertizos.
- La póliza solo cubre los riesgos establecidos en sus términos y condiciones.
- Los prestamistas hipotecarios suelen exigir que exista este tipo de protección.
- Inundaciones, terremotos y derrumbes pueden quedar fuera de una póliza estándar.
- En determinadas zonas puede ser necesario contratar una cobertura adicional.
- El pago de la indemnización está sujeto al deducible, los límites de la póliza y las condiciones establecidas por la aseguradora.
¿Cómo funciona esta cobertura?
Cuando una vivienda sufre daños debido a un evento cubierto, el propietario puede presentar una reclamación ante la aseguradora.
La compañía puede enviar a un profesional para evaluar los daños y determinar cuánto costaría reparar o reconstruir la propiedad. Si el siniestro está contemplado en la póliza, la aseguradora puede cubrir los costos correspondientes, hasta los límites establecidos.
Sin embargo, el propietario normalmente debe pagar primero el deducible, que es la cantidad que corresponde asumir antes de que entre en funcionamiento la cobertura.
También existen límites sobre cuánto pagará la aseguradora. Por eso, tener una póliza no significa necesariamente que todos los gastos de una reparación serán cubiertos.
¿Qué daños puede cubrir?
La cobertura cambia de una póliza a otra. Algunas funcionan bajo un esquema de riesgos específicos, es decir, únicamente protegen frente a los eventos que aparecen expresamente en el contrato.
Otras pólizas tienen una cobertura más amplia y protegen frente a diferentes causas de daños, salvo aquellas que aparecen específicamente como exclusiones.
Entre los riesgos que pueden estar cubiertos se encuentran:
- Incendios
- Rayos
- Granizo
- Viento
- Humo
- Explosiones
- Robo
- Vandalismo
- Motines
- Objetos que caen sobre la vivienda
- Peso del hielo, la nieve o el aguanieve
- Algunos daños repentinos en sistemas de la vivienda
- Congelamiento de determinados sistemas
- Daños provocados por vehículos o aeronaves
- Erupciones volcánicas
- Algunos casos de daños relacionados con socavones
La cobertura exacta depende de cada contrato, por lo que es importante revisar qué riesgos están incluidos antes de asumir que determinado daño será pagado por la aseguradora.
¿Qué normalmente queda fuera?
Uno de los puntos que más puede sorprender a los propietarios es que una póliza estándar de vivienda no necesariamente cubre todos los desastres naturales.
Las inundaciones, los terremotos y los derrumbes suelen requerir seguros separados o coberturas adicionales. Esto es especialmente importante para quienes viven en regiones donde estos fenómenos representan un riesgo elevado.
Por ejemplo, una propiedad ubicada en una zona costera puede enfrentar riesgos relacionados con huracanes e inundaciones, mientras que una vivienda en determinadas zonas de California puede estar expuesta a terremotos.
La recomendación es revisar las exclusiones de la póliza y no esperar hasta que ocurra un desastre para descubrir que un riesgo importante no estaba cubierto.
Tipos de seguros de riesgo
Los seguros de riesgo abarcan diferentes coberturas, dependiendo del bien que se busca proteger y del tipo de evento que podría generar una pérdida económica.
Seguro para vivienda
Protege una propiedad y, dependiendo de la póliza, puede cubrir daños en la estructura, el techo, los cimientos y otras construcciones, además de determinados bienes personales. Entre los riesgos que pueden estar contemplados se encuentran incendios, tormentas, granizo y viento.
Seguro de automóvil
Protege al propietario o conductor frente a pérdidas relacionadas con el vehículo. La cobertura puede incluir daños ocasionados por accidentes, robo, incendio y otros riesgos, dependiendo de la póliza contratada.
Seguro para empresas
Está destinado a proteger negocios frente a diferentes riesgos que pueden afectar sus instalaciones, equipos, mercancías o actividades. Algunas pólizas también incluyen responsabilidad civil frente a terceros.
Seguro de transporte
Cubre determinados daños o pérdidas que pueden sufrir mercancías y otros bienes durante su traslado. Su alcance depende del tipo de transporte y de las condiciones establecidas en el contrato.
Seguro de responsabilidad civil
Protege al asegurado cuando puede ser considerado responsable de causar daños a otra persona o a sus bienes. La aseguradora puede cubrir las indemnizaciones y determinados gastos legales conforme a los límites de la póliza.
Aunque existen todos estos tipos de cobertura, en Estados Unidos el seguro contra riesgos para vivienda tiene características particulares, especialmente cuando la propiedad está financiada mediante una hipoteca.
Seguro contra riesgos y seguro de vivienda: no son lo mismo
Aunque ambos términos están estrechamente relacionados, seguro contra riesgos y seguro de vivienda no significan exactamente lo mismo.
El seguro contra riesgos se concentra principalmente en los daños que pueden sufrir la estructura de la casa y otras construcciones de la propiedad.
El seguro de vivienda es más amplio. Además de incluir cobertura para determinados riesgos, puede proteger las pertenencias personales del propietario y ofrecer responsabilidad civil si otra persona resulta lesionada dentro de la propiedad y el asegurado tiene responsabilidad legal.
Por eso, cuando un prestamista exige un seguro de vivienda, normalmente está buscando que la propiedad tenga una cobertura suficiente contra determinados riesgos.
¿Por qué lo piden los bancos cuando tienes una hipoteca?
Para las instituciones financieras, la vivienda funciona como garantía del préstamo hipotecario. Si la propiedad resulta gravemente dañada y no existe un seguro adecuado, tanto el propietario como el prestamista pueden enfrentar pérdidas importantes.
Por esa razón, los prestamistas suelen exigir que el propietario mantenga un seguro de vivienda con cobertura contra riesgos durante la vigencia de la hipoteca.
En algunos casos, el costo del seguro se incorpora al pago mensual de la hipoteca. Esto ocurre cuando el propietario utiliza una cuenta de depósito en garantía, conocida como escrow.
El propietario realiza su pago mensual al administrador de la hipoteca y una parte del dinero se reserva para cubrir gastos como el seguro y los impuestos sobre la propiedad. Cuando llega el momento de pagar la póliza, el administrador utiliza esos fondos para cubrir la factura.
¿Qué ocurre si cancelas la cobertura?
Si una persona deja de mantener el seguro requerido por su contrato hipotecario, el prestamista puede tomar medidas para proteger su interés sobre la propiedad.
Una posibilidad es contratar un seguro en nombre del propietario, conocido como seguro forzoso. Este tipo de cobertura puede resultar considerablemente más costosa y, además, no necesariamente ofrece la misma protección que una póliza contratada directamente por el propietario.
Por eso, cancelar una póliza sin consultar primero las condiciones de la hipoteca puede generar problemas financieros y contractuales.
¿Cuándo necesitas un seguro adicional?
La necesidad de contratar una póliza adicional depende principalmente del lugar donde se encuentre la vivienda y de los riesgos específicos de esa zona.
Si una propiedad está ubicada en una región con alta exposición a inundaciones, por ejemplo, puede ser necesario contratar un seguro contra inundaciones.
Lo mismo puede ocurrir con los terremotos. En determinadas áreas, una cobertura especializada puede ser necesaria para proteger la vivienda frente a daños que una póliza convencional excluye.
También es importante revisar los requisitos específicos del prestamista, ya que una institución financiera puede exigir coberturas adicionales dependiendo de la ubicación y las características del inmueble.
Cómo elegir una cobertura adecuada
Antes de contratar o renovar una póliza, conviene revisar varios elementos.
Primero, hay que comprobar cuánto costaría reconstruir la vivienda. Esa cantidad puede ser muy diferente al valor de mercado de la propiedad, porque reconstruir una casa implica considerar materiales, mano de obra y otros costos.
También conviene comparar las primas, deducibles y límites de cobertura entre distintas compañías. Una póliza más barata no necesariamente es la mejor opción si deja fuera riesgos importantes.
Otro punto es revisar las exclusiones. Si la vivienda está en una zona propensa a inundaciones, terremotos u otros fenómenos, es importante saber si será necesario contratar una protección adicional.
Finalmente, es recomendable actualizar la cobertura cuando aumentan los costos de construcción o se realizan mejoras importantes en la propiedad.
Conclusión
El seguro contra riesgos es una de las protecciones fundamentales para quienes tienen una vivienda en Estados Unidos, especialmente si todavía están pagando una hipoteca.
Su función es ayudar a cubrir los daños provocados por determinados eventos, pero no significa que todos los desastres estén incluidos. Las inundaciones, terremotos y derrumbes, entre otros riesgos, pueden requerir pólizas independientes.
Revisar las condiciones, conocer las exclusiones y comparar los costos puede marcar una diferencia importante cuando ocurre un siniestro. Para un propietario, saber exactamente qué protege su póliza es tan importante como contar con ella.
FAQs
¿El seguro contra riesgos es lo mismo que el seguro de vivienda?
No exactamente. El seguro contra riesgos suele ser una parte de una póliza de seguro de vivienda y se enfoca principalmente en proteger la estructura de la propiedad frente a determinados daños. El seguro de vivienda también puede incluir protección para pertenencias personales y responsabilidad civil.
¿El seguro contra riesgos cubre las inundaciones?
Por lo general, las inundaciones no están cubiertas por una póliza estándar de seguro de vivienda. Los propietarios que viven en zonas con riesgo de inundación pueden necesitar una póliza específica.
¿Cubre los terremotos?
No necesariamente. Los terremotos suelen estar excluidos de las pólizas estándar, por lo que los propietarios en zonas de riesgo pueden considerar una cobertura especializada.
¿El banco puede exigir este seguro?
Sí. Los prestamistas hipotecarios suelen exigir que el propietario mantenga un seguro de vivienda que incluya una cobertura adecuada contra riesgos durante la vigencia del préstamo.
¿Qué pasa si no tengo el seguro que exige mi hipoteca?
El prestamista puede contratar una póliza en nombre del propietario, conocida como seguro forzoso. Esta opción puede resultar más costosa y no necesariamente ofrecer una protección equivalente a la póliza elegida directamente por el propietario.
¿Cómo puedo pagar menos por mi seguro de vivienda?
Una opción es comparar cotizaciones entre distintas aseguradoras. También puede ser posible reducir el costo mediante descuentos, combinar diferentes seguros con una misma compañía o elegir un deducible más alto, siempre considerando cuánto podría pagar de su bolsillo en caso de presentar una reclamación.
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