Turquía, el gigante de los autos que quizás no conocías

Tras casi un siglo de historia, la industria de los autos en Turquía está a las puertas de un crecimiento explosivo ante la más reciente crisis de escasez de suministros y logística en los últimos 2 años, lo que está llevando a los fabricantes de automóviles a tomar medidas para reducir el riesgo de dependencia de China y otros países en conflicto.

Togg es un consorcio turco que sacará a la venta su primer SUV eléctrico a finales de 2022 y espera contribuir de inmediato a la creciente importancia de la industria local.
Togg es un consorcio turco que sacará a la venta su primer SUV eléctrico a finales de 2022 y espera contribuir de inmediato a la creciente importancia de la industria local.
Foto: Javier Mota / Cortesía

Cuando la mayoría de los estadounidenses escucha cualquier referencia sobre Turquía, quizá la última idea que se viene a la cabeza es la de la industria automotriz, a pesar de que este país ya ocupa el puesto 14 entre los principales fabricantes de todo el mundo, gracias a grandes operaciones de empresas locales y grupos globales como Ford, Toyota, Hyundai, FIAT, Renault, entre otras, que emplean a más de 250,000 personas.

La capacidad de fabricación de vehículos -de pasajeros y comerciales- es de 2 millones de vehículos por año, lo que coloca a Turquía en el puesto 14, pero según diversas fuentes de la industria local y de funcionarios del gobierno, le permitiría avanzar en el escalafón más cerca del Top 10 tan pronto como este año. En 2021 Turquía produjo 1.3 millones de unidades, de las cuales se exportaron más de 800,000, principalmente al resto de Europa.

Turquía ocupa el ya es el número 4 en Europa y es el tercer mayor productor de vehículos comerciales de ese continente, con una tasa de exportación promedio del 85% que sumó un valor de $25,000 millones de dólares en 2020.

La industria proveedora de partes y suministros, agrupada en la Asociación Turca de Proveedores de la Industria Automotriz (TAYSAD, por sus siglas en inglés) son la base del crecimiento, gracias a que las 495 empresas afiliadas producen el 80% de las partes necesarias para fabricar un vehículo.

Por ejemplo, 15% de la producción mundial del plástico necesario para los parabrisas es fabricado en Turquía; 1 de cada 3 sistemas de los sistemas de resortes que forman parte de una suspensión de aire se fabrican aquí, así como 1 de cada 7 conectores para los cinturones de seguridad.

Además, en el país ya existen 1,200 centros de Investigación y desarrollo (R&D), de los cuales 27 pertenecen a empresas globales y en total, las empresas de la asociación emplean a más de 200,000 personas, quienes producen partes que representan el 65% de la producción de la industria de proveedores automotrices y el 70% de las exportaciones de la industria (64% del total a Europa). 

El éxito local de los miembros de TAYSAD ha llevado a que 18 empresas de este país hayan abierto ya operaciones en México para suplir de partes a fabricantes a las operaciones de Volkswagen, BMW y Audi en ese país, y para exportar a Estados Unidos y Canadá.

Estabilidad , calidad y ubicación de privilegio

Debido a la relativa estabilidad política y económica de Turquía, además de su privilegiada posición geográfica como puerta entre Europa, Asia y su cercanía con África, varios fabricantes de automóviles ahora están trasladando sus redes de proveedores y otras capacidades de producción de países como China a Turquía.

Como resultado, el negocio está llegando a Turquía con tasas de crecimiento anual en su mayoría en el rango del 20% al 25%, según las fuentes locales. 

El otro factor que está convenciendo a todas las marcas del mundo es que las plantas turcas están produciendo productos de mayor calidad, y empresas como Toyota han certificado sus fábricas turcas como las mejores del mundo desde una perspectiva de calidad.

Curiosamente, el mercado local no está tan desarrollado en cuenta a las ventas, ya que en un país con una población de más de 85 millones, sólo se venden alrededor de 800,000 unidades al año.

En comparación, México con 110 millones de personas vendió en su mejor año (2016) 1.6 millones de unidades. Esto se debe, entre otras cosas, a un sistema de impuestos que impone tasas de hasta 200% del valor a los vehículos importados y a una tasa de inflación de 50%, lo que ha afectado seriamente todos los aspectos de la economía local en los últimos meses.

TOGG encabeza la nueva era eléctrica

Karsan es el fabricante de autobuses de transporte público eléctricos y con capacidad de conducción autónoma más grande de Turquía. / Foto: Cortesía Javier Mota.

La nueva era de electrificación también ha llegado a Turquía con TOGG (Türkiye’nin Otomobili Girişim Grub o Grupo empresarial de automóviles de Turquía), la primera marca de movilidad global del país que está desarrollando en una plataforma 100% eléctrica, así como el desarrollo y producción de baterías de iones de litio localmente.

VIDEO: Viaje a Turquía: De Los Angeles a Estambul y de regreso a Miami

TOGG es un conglomerado formado por empresas de la industria militar, de telefonía, entre otros, fue creado en 2019 con fuerte apoyo de subsidios del gobierno y espera sacar a la venta su primer vehículo, que fue diseñado por la firma italiana Pininfarina, en el último trimestre de 2022. Según cálculos del Ministerio de Industria y Tecnología, 25% del total de los autos vendidos en Turquía deberá ser eléctricos para 2030.

Ford Otosan, una operación conjunta de la marca de Dearbon, Michigan y Grupo Koç de Turquía, ya produce la versión eléctrica del van comercial Transit, así como camiones de carga de 18 ruedas y motocicletas eléctricas para entrega de “la última milla”, mientras que la empresa Karsan es líder en la fabricación de autobuses de servicio público 100% eléctricos y con sistema de conducción autónoma.

Todo este avance de la industria automotriz en Turquía es apenas uno de los aspectos del desarrollo de este país que en 2023 celebrará el centenario de la Nueva República, impulsada en 1923 por Mustafa Kemal Atatürk, quien estableció cambios políticos, legales, religiosos, culturales, sociales y económicos, diseñados para convertir a Turquía en un país moderno, secular y occidentalizado.

Buena parte de las celebraciones serán gracias al progreso de la industria automotriz.