Una ola de desalojos se contuvo en agosto, pero porqué puede llegar con más fuerza en enero 2021

Una protección para evitar que inquilinos sean desalojados culmina al final del año

Una ola de desalojos se contuvo en agosto, pero porqué puede llegar con más fuerza en enero 2021
El peligro de los desalojos en la actualidad es que podrían aumentar los contagios de COVID-19.
Foto: Thomas Hawk / Wunderstock

Cuando se promulgó la Ley CARES a finales de marzo, se contempló una moratoria que evitó el desalojo de millones de personas que rentan una casa para vivir. Esto culminó el 31 de julio que expiró la ley. Desde entonces, los inquilinos han pasado por diversos subidas y bajadas sobre posibles desalojos que podrían llegar con más fuerza en enero 2021 debido a que una carta que los protegía vence cuando termine este año.

A principio de agosto, CNBC Make it pronosticó un “apocalipsis” de la vivienda ante el posible riesgo de una ola de desalojos en ese mes. La gran preocupación era que con millones de estadounidenses sin hogar hubiera un aumento de contagios de COVID-19. Afortunadamente, esto no sucedió del todo.

Para el 4 de septiembre, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) emitieron un comunicado declarando ilegales los desalojos por falta de pago. Los inquilinos que ganaran menos de $99,000 dólares en 2020 podrían firmar una carta y y entregarle una copia a su arrendador para que quedara notificado de que no lo podría correr de ese lugar por riesgos a la salud.

Si los los propietarios no cumplían, debían pagar una elevada sanción y hasta a la prisión podrían dar. Dueños individuales están sujetos a una multa de hasta $ 250,000 dólares, más un año de cárcel si buscan el desalojo. Las organizaciones están sujetas a una multa de hasta medio millón de dólares por desalojo.

Grupos de ayuda legal de diversas ciudades aseguran que los expedientes de desalojo en los tribunales se redujeron significativamente después de que la orden de los CDC entró en vigor, pero no en todas las jurisdicciones.

De acuerdo con un rastreo efectuado por el Laboratorio de Desalojos de la Universidad de Princeton, en 16 áreas metropolitanas se redujeron las demandas aproximadamente a la mitad justo después de que la orden de los CDC entró en vigencia. Pero no detuvo el flujo de nuevos casos de desalojo. En las dos semanas posteriores a la entrada en vigor de la orden, hubo 508 solicitudes de desalojo en Fort Worth, 1.053 en Houston y en Pittsburgh 337, según el Laboratorio de Desalojos. En otras ciudades, las solicitudes de desalojo han comenzado a subir de nuevo, incluso en Filadelfia y Tampa, Jacksonville y Gainesville en Florida.

Pero este crecimiento puede aumentar significativamente ya que este salvoconducto culmina el 31 de diciembre, sin un segundo paquete de estímulo que se visualice en el panorama ni otro proyecto que pueda protegerlos. Se estima que entre 11 y 13 millones de hogares arrendatarios corren el riesgo de ser desalojados, según Stout, un banco de inversión y una firma de asesoría global. También predice que podría haber hasta 6.4 millones de solicitudes de desalojo potenciales para el 1 de enero de 2021 si se levanta la moratoria de los CDC.

Si en agosto se consideró que podría haber una ola de desalojos, en esta ocasión, especialistas consideran que podría haber un tsunami de los mismos sin una protección previa. “No estamos fuera de peligro en términos de una gran ola de desalojos en nuestro país con el tipo de deuda de alquiler que la gente debe”, mencionó a CNN Michael Trujillo, abogado de planta del programa de vivienda en la Law Foundation of Silicon Valley, en San José, California.