Audi acelera en su transición hacia un fabricante de autos 100% eléctricos

Temperaturas de 117 grados Fahrenheit, huracanes de mayor intensidad y capacidad destructiva, y una inexorable carrera contra el tiempo, son algunos de los motivos por los que un científico del clima se unió a Audi en 2018 para liderar su futuro eléctrico

Audi es ahora la marca con más modelos de vehículos totalmente eléctricos en Estados Unidos, en comparación con cualquier otro fabricante de automóviles, incluido Tesla.
Audi es ahora la marca con más modelos de vehículos totalmente eléctricos en Estados Unidos, en comparación con cualquier otro fabricante de automóviles, incluido Tesla.
Foto: Audi / Cortesía

Con el Océano Pacífico como telón de fondo en una mañana con lo que parecía un clima perfecto, Spencer Reeder, el Director de Asuntos Gubernamentales y Sostenibilidad de Audi en Norteamérica, lanzó esta advertencia cuando se le preguntó sobre el plazo de 2035 en que California prohibiría la venta de autos nuevos con motor de gasolina:

“2035 tiene el potencial de ser algo fantástico […] pero podremos argumentar que ya es demasiado tarde porque en realidad solo tenemos unos 7 años para empezar a invertir la curva de crecimiento en términos de emisiones de gases. La realidad es que estamos corriendo contra el tiempo”.

Después de haber trabajado para Boeing en sus programas de protección al medio ambiente, en particular investigando formas de reducir la toxicidad de los productos utilizados en la industria aeroespacial, Reeder regresó a la escuela de posgrado para estudiar ciencias de la tierra y concentrarse en la geofísica y la ciencia del clima.

Sus nuevos logros académicos lo llevaron a desarrollar la cartera ambiental para la organización filantrópica del cofundador de Microsoft, Paul Allen, en temas relacionados con el clima, la energía y el transporte, incluido el Smart City Challenge, desarrollado e implementado en asociación con el Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Reeder fue autor principal de la Evaluación Nacional del Clima de Estados Unidos en 2014 y anteriormente se desempeñó como Estratega Principal de Políticas para el Cambio Climático en el Departamento de Ecología del Estado de Washington durante la administración de la Gobernadora Christine Gregoire.

PODCAST en inglés: Audi is 100% serious about going 100% electric

“Me uní a Audi porque en febrero de 2016, la transportación se convirtió en la fuente principal de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos”, explicó Reeder, quien sorprendió a una audiencia de periodistas especializados al informarnos que en Estados Unidos se manejan 8,800 millones de millas diarias o 3.2 trillones al año. “Este es un problema que tenemos que atender con éxito si es que en algún momento vamos a combatir el cambio climático”.

“Este es un número muy importante que da luz a la importancia de la infraestructura del transporte en Estados Unidos -continuó Reeder-, porque si todos esos tubos de escape continuan emitiendo dióxido de carbono y otros gases invernadero, no vamos a tener éxito en reducirlos de la forma que lo debemos hacer para tener éxito“.

Audi, que lanzó su primer modelo 100% eléctrico en 2018, ya tienen 5 modelos con ese tren propulsor alternativo, tras la presentación la semana pasada del Q4 e-tron y Q4 e-tron Sportback, dos versiones de SUV compacto con rango de independencia de hasta 265 millas y el precio más accesible de la marca a partir de $48,800 dólares.

“El plazo [para revertir el cambio climático] es corto, pero Audi empezó a pensar en eso en el otoño de 2018 cuando lanzamos nuestro primer auto 100% eléctirco”, agregó. “Nosotros hemos estado trabajando en esto por un tiempo ya, para ponernos en posición para enfrentar este reto. Y como dije antes, no tenemos mucho tiempo, pero tampoco tenemos otra opción. La industria tiene que responder y ésa es una realidad que tenemos que enfrentar”.

Además de los nuevos modelos 100% eléctricos, la estrategia de Audi incluye un plan bajo el cual, a partir de 2026, todos los debuts de la marca serán de vehículos electrificados y para 2033, se provee la eliminación gradual de los últimos modelos con motor de combustión interna.

Los objetivos del fabricante de automóviles son reducir su huella de carbono un 30% para 2025 en comparación con los niveles de 2019 y que el 30% de su gama de vehículos sea completamente eléctricos o híbridos enchufable para 2025.

El nuevo Audi Q4 e-tron 2023 es el nuevo miembro de la familia eléctrica de Audi. Foto cortesía Audi.
El nuevo Audi Q4 e-tron 2023 es el nuevo miembro de la familia eléctrica de Audi. / Foto cortesía Audi.

Nuevos modelos, nuevos retos

Con la salida a la venta de los nuevos modelos Q4 e-tron, el fabricante alemán es ahora el que ofrece más modelos de vehículos totalmente eléctricos en Estados Unidos, en comparación con cualquier otro fabricante de automóviles, incluido Tesla.

“Audi se convirtió en uno de los primeros fabricantes de automóviles del planeta en brindar apoyo explícito al acuerdo climático de París y hemos sido muy claros acerca de por qué estamos haciendo lo que estamos haciendo”, agregó Reeder, quien reconoció la gran cantidad de retos a corto, mediano y largo plazo para lograr el cambio necesario para, literalmente, “salvar al planeta”.

Por ejemplo, “el número de vehículos eléctricos (en circulación) todavía es bajo, pero la tendencia de crecimiento es motivo de optimismo”, explicó. “Apenas el año pasado estábamos alrededor de 2% de vehículos Plug-in Hybrid y ahora estamos alrededor de 4-5% a nivel nacional y en California en junio o julio tuvimos más de 18%.

“Esto va a tomar mucho tiempo, para cambiar toda la flota de vehículos – tenemos más de 100 millones de vehículos en las calles y carreteras en la actualidad -, pero si pensamos que podemos llegar al 50% en unos años, con ventas de entre 16 y 17 millones de vehículos por año, vamos a empezar a ver un gran crecimiento”, agregó.

“Comprensiblemente, la fecha de 2035 tiene a algunas personas nerviosas. Pero para clarificar, no es para prohibir la venta de autos usados con motor de combustión interna, así que vamos a ver todavía muchos vehículos con motor gasolina disponibles en el mercado, pero todas las ventas de autos nuevos deberán ser de vehículos de cero emisiones”.

El científico-ejecutivo agregó que el proceso de cambio va a requerir grandes inversiones en infraestructura y que la responsabilidad del proceso no es solo de los fabricantes de autos, sino de todo el ecosistema, incluyendo las organizaciones que trabajan en asuntos relacionados con los sistemas de transporte y, por supuesto, los propios consumidores, al entender cómo es que funcionan los vehículos eléctricos.

“Todos debemos trabajar juntos para acelerar la infraestructura y el ambiente en que estos vehículos pueden operar, pero también despertar la conciencia de los consumidores”, agregó.

Infraestructura de recarga y reciclaje de baterías

Otro desafío importante es la necesidad de una mejor infraestructura de recarga.

“No es lo mismo tener un auto eléctrico aquí en Oceanside, California, que en un área rural de Missouri”, agregó Reeder, quien reconoció que todavía la financiación federal es “completamente insuficiente”, especialmente en este momento en que los vehículos eléctricos han superado el punto de la fase de adopción temprana y se están moviendo rápidamente hacia las etapas iniciales del mercado masivo en que será necesaria una red de estaciones con cargadores rápidos de 150 kW como mínimo.

Sobre la polémica alrededor de las prácticas de la industria de la minería para extraer los materiales necesarios para producir las baterías de los autos eléctricos y el consecuente impacto negativo al medio ambiente, Reeder reconoció que ése es otro problema, pero que se siente optimista sobre las oportunidades para el reciclaje de baterías, lo que eventualmente reduciría las presiones en la industria de la minería.

“Lo bueno de las baterías para los autos eléctricos, es que son altamente reciclables”, explicó. “Hasta 95% de los materiales raros pueden volver a la cadena de suministro de baterías, así que tenemos el potencial maravilloso de una economía circular y en las líneas de suministro que se están construyendo para las nuevas baterías vamos a ver un incremento sustancial de los materiales necesarios provenientes de baterías recicladas”.

Finalmente, y quizá el punto más optimista de su visión de futuro, es que Reeder confía plenamente en los recursos y procesos de desarrollo, investigación e innovación de Audi para producir vehículos que no solo sean amigables con el medio ambiente, sino que respondan a las expectativas de sus consumidores.

“No me preocupa mucho que los consumidores tengan reservas sobre la experiencia de manejo en este tipo de vehículos eléctricos de alta gama, contra los de motor de combustión interna”, dijo. “Una vez que pongamos a más personas [al volante de] los vehículos, los van a adorar “.