Cómo funcionan los préstamos con garantía: tus ahorros podrían sacarte de un apuro si los necesitas

Los préstamos con garantía de acciones o de ahorro son una excelente herramienta para generar o reconstruir un historial de crédito, aunque tiene algunos inconvenientes que debes considerar antes de solicitar uno

Los préstamos con garantía de acciones toman tus ahorros como aval para poder darte el dinero y asegurarse de que lo pagarás.

Los préstamos con garantía de acciones toman tus ahorros como aval para poder darte el dinero y asegurarse de que lo pagarás. Crédito: Absolut Vision | Pixabay

Existen muchas personas que no solicitan ningún préstamo por temor a no pagar y endeudarse. Hay veces que las necesidades son más grandes que nuestras finanzas, por lo que estos productos nos pueden servir de ayuda. Si eres alguien precavido, quizás tengas ahorros disponibles, pero aun así pudiera no alcanzarte para solventar una emergencia. A pesar de ello, podrían ser suficientes para solicitar un préstamo con garantía, de esta forma es cómo funciona.

Un préstamo con garantía de acciones, muchas veces conocido como préstamo con garantía de ahorro, está diseñado como un producto a corto plazo y en el que tu propio dinero en una cuenta de ahorros servirá como respaldo al préstamo que solicitas. Este tipo de productos son excelentes para aquellas personas que quieren comenzar a cimentar o reconstruir su historial de crédito, siempre y cuando sean capaces de pagarlo a tiempo.

Para empezar, tal como te habrás dado cuenta, es necesario que el solicitante tenga una cuenta de ahorros, mercado monetario o certificado de depósito para que pueda solicitar un préstamo con garantía de acciones. Sin alguna de estas opciones, simplemente no podrás siquiera pedirlo.

Se les conoce como préstamos con garantía de acciones porque se hicieron populares por primera vez en las uniones de crédito, haciendo referencia a que los miembros tienen acciones de la institución. Los bancos y otros prestamistas suelen llamarlos préstamos con garantía de ahorro.

Estos préstamos son excelentes para los que inician o reconstruyen su historial de crédito, ya que los pagos que realizan al prestamista se reporta a las agencias de crédito, aunque los ahorros sean la garantía de tu producto si no los pagas.

Uno de los grandes inconvenientes en estos productos es el hecho de que no podrás disponer de tus ahorros hasta que pagues por completo el préstamo. De ahí que los expertos señalen que este tipo de productos sean formidables para generar crédito, pero nada más.

Si no pagas el producto, el prestamista puede quedarse con tus ahorros para liquidar la deuda. Toma en cuenta que si no pagas a tiempo, corres el riesgo de tener dobles pérdidas: tus ahorros y afectar tu historial de crédito.

Los bancos y las cooperativas de crédito pueden establecer diferentes límites de préstamos. Por ejemplo, el máximo puede ser hasta el 100% del saldo de su cuenta de ahorros o tu CD, mientras que el mínimo puede variar según la institución y la duración del préstamo.

A diferencia de una tarjeta de crédito, que tiene una tasa de interés variable, un préstamo con garantía de acciones generalmente tiene una tasa fija. Eso significa que tu tasa no aumentará con el tiempo, lo que te brindará previsibilidad con los pagos y protección si las tasas de interés aumentan después de que obtienes el préstamo.

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