Cuarto cheque de estímulo: republicanos presentarán a Biden contrapropuesta a su plan de infraestructura

El paquete de $568,000 millones de dólares de los republicanos está muy lejos de la propuesta del presidente de $2.3 trillones del American Jobs Plan

La senadora Shelley Moore Capito encabezó al grupo de republicanos que se reunieron con el presidente.
La senadora Shelley Moore Capito encabezó al grupo de republicanos que se reunieron con el presidente.
Foto: KEVIN DIETSCH / Getty Images

Los republicanos del Senado le presentarán al presidente Joe Biden una contraoferta al American Jobs Plan, su multicitado paquete de infraestructura, la próxima semana.

Biden se reunió el jueves con un grupo de 10 legisladores republicanos, encabezados por la senadora Shelley Moore Capito y debatieron dos de los mayores puntos conflictivos: qué califica como infraestructura y cómo pagarla.

Los conservadores planean entregarle al presidente su contraoferta revisada a principios de la próxima semana y no descartaron una nueva reunión con Biden: “La quería bastante rápido”, dijo Capito. “Dejé en claro que esto no era una oferta guardada por nosotros, no quería que se percibiera de esa manera”.

El senador Roy Blunt dijo que el presidente espera que los republicanos regresen con “más detalles” a principios de la próxima semana sobre “nuestra idea de cómo pagar el paquete”. “Estamos bastante lejos”, dijo Blunt, miembro del liderazgo republicano, sobre la reunión del jueves.

A principios de años los republicanos dieron a conocer una propuesta para infraestructura de $568,000 millones de dólares, mucho más reducida que el plan de Biden de $2.2 trillones, aunque Blunt no descartó que aumenten la cantidad en su próxima oferta.

Lo que es muy probable que la próxima propuesta del Partido Republicano permanezca enfocada en lo que tradicionalmente se conoce como infraestructura, que incluye carreteras, puentes, agua y banda ancha, aunque Capito dijo que los republicanos deben dejar claras las áreas en las que se concentrarán.

Biden puso sobre la mesa un área de interés para él: los autos eléctricos y la competencia con China, mientras que los republicanos también discutieron el uso de asociaciones público-privadas para ayudar a cubrir los costos en lugar de deshacer la reforma fiscal de 2017.

Hay señales positivas tras la reunión del jueves, ya que se produjo después del primer acercamiento del líder republicano del Senado, Mitch McConnell, con Biden. El legislador de Kentucky también se mostró optimista sobre las posibilidades de llegar a un acuerdo después de su encuentro con el mandatario.

Los senadores republicanos involucrados en las negociaciones dijeron que estarían dispuestos a cerrar un acuerdo bipartidista con Biden, incluso si los demócratas intentaran impulsar el resto de las propuestas económicas del presidente (American Families Plan) a través del proceso de reconciliación presupuestaria.

“¿Por qué no trabajaríamos con el presidente de los Estados Unidos?... Sabemos que ellos tienen esa opción, nosotros la usamos en 2017″, dijo Capito, refiriéndose la ley de impuestos de 2017 del expresidente Trump.

El impulso hacia un acuerdo bipartidista es un buen punto para Biden, ya que las últimas propuestas de gasto han enfrentado una serie de obstáculos.

Un decepcionante informe mensual de creación de empleos en abril y el aumento inesperado de la inflación le han dado argumentos a los republicanos para decir que algunas de las propuestas de Biden incluidas en el Plan de Rescate Estadounidense (ARP) están desacelerando la recuperación al desincentivar a los trabajadores a buscar trabajo.

Las propuestas para la recuperación económica de Biden han sido muy criticados por republicanos y algunos grupos empresariales, sobre todo su plan de aumentar impuestos a los ricos y a las corporaciones para pagar sus medidas de gasto social.

“No es genial”, reconoció un estratega demócrata después del informe de empleo de abril. “Sin lugar a dudas ralentizará el proceso y cualquier impulso que Biden haya tenido en las últimas semanas, porque los republicanos usarán esto para tratar de demostrar que algunas de estas ideas no son sólidas”.