Inquilinos y desempleados deberían ser prioridad: las 5 reglas financieras que podrían estar en el próximo paquete de estímulo

El Congreso debería brindar apoyo o dar solución a ciertos problemas económicos de las familias estadounidenses

Inquilinos y desempleados deberían ser prioridad: las 5 reglas financieras que podrían estar en el próximo paquete de estímulo
El Congreso aún no aprueba ningún paquete de estímulo económico, pero debe contemplar dar solución a muchos problemas.
Foto: Tayeb Mezahdia / Pixabay

A ya un mes de que la Ley CARES expiró y no hubo acuerdo en el Congreso por mantener apoyos y subsidios económicos, son millones de estadounidenses los que quedan a expensas de que pronto avalen un nuevo paquete de estímulo para sobrevivir a la pandemia de COVID-19. Pero más allá de un segundo cheque por $1,200 dólares, inquilinos y desempleados buscan que se les brinde mayor garantía para no perder sus viviendas.

Mientras el Partido Republicano buscaba aprobar la Ley HEALS donde se gastara menos dinero y el Partido Demócrata abogaba por medidas más integrales con su Ley HEROES en respuesta a la ya expirada Ley CARES, la realidad es que sólo han postergado una decisión que deja en vilo a muchas personas que podrían sufrir de desalojos e ingresos escasos para pagar sus deudas y facturas. La ley que sea aprobada por el Congreso buscará que el próximo paquete de estímulo contemple los siguientes temas.

1. Otro cheque de estímulo económico

Una encuesta del Financial Times encontró que la pandemia ha afectado al 73% de los ingresos de los estadounidenses. Otro paquete de cheques de estímulo es un pequeño beneficio para el grave problema que vive el país, pero es mucho mejor que nada. Con dinero, el estadounidense promedio puede reactivar los sectores productivos del país al tener para realizar compras.

Si en algo coinciden republicanos y demócratas dentro de sus propuestas legislativas es en el respeto a la cantidad enviada en su momento dentro de la Ley CARES. Los dilemas provienen más en los otros tipos de estímulos donde varían las cantidades.

2. Prohibición nacional de los desalojos

Por lo menos 23 millones de personas podrían quedar sin hogar al enfrentar un desalojo este otoño, de acuerdo con The Simple Dollar. No sólo eso, si no existe un acuerdo pronto en el Congreso para evitar esta situación, ese número de estadounidenses podrían iniciar una nueva propagación de COVID-19, al estar expuestos en la calle o se integran a centros de ayuda para personas sin hogar.

Aunque el presidente Donald Trump firmó una reciente orden ejecutiva con respecto a la vivienda, en realidad no le dio solución al tema de los desalojos. En el memorando enviado desde la Casa Blanca, sólo se establecen instrucciones al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) para que determinen si es realmente necesario prohibir los desalojos para prevenir la propagación del coronavirus. Y que tanto el Departamento del Tesoro de EE.UU. y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) puedan revisar si encuentran fondos para ayudar a inquilinos y propietarios que tengan problemas para pagar la renta.

3. Mejorar el subsidio del desempleo

Cuando la Ley CARES estuvo vigente, el beneficio adicional del seguro de desempleo era de $600 dólares por semana, cantidad que fue un salvavidas para los gastos de muchas familias. Si bien no se ha mantenido esa cifra, el presidente Trump no olvidó a millones de desempleados al firmar una orden ejecutiva, garantizando $300 dólares por semana (en algunos estados podrían ser hasta $400 dólares), la mitad del beneficio previo.

A pesar de este seguro financiero, la realidad es que para muchos hogares resulta insuficiente y con él no podrían evitar el tan temido desalojo, si rentan una vivienda. Sólo queda esperar que avalen la Ley HEROES o HEALS, ya que al parecer ambas propuestas contemplarían un beneficio para el desempleo similar al que se ofrecía con la extinta Ley CARES.

4. Seguridad para trabajadores esenciales

Se estima que 55 millones de trabajadores esenciales corren el riesgo de contraer COVID-19 todos los días al realizar sus labores, según el portal del Instituto de Política Económica. Sólo hay que tomar en cuenta a los millones de empleados del sector salud que se encuentran en la primera línea de combate contra la enfermedad.

Aunque algunas ciudades y estados ya están implementando su propio programa de pago por peligrosidad, es cierto que ambos paquetes de propuestas legislativas contemplan enviar un aliciente económico para todas aquellas personas que no han detenido sus labores diarias para que este país continúe en pie.

5. Alivio ampliado a préstamos para estudiantes

El presidente Trump firmó una orden ejecutiva que extiende el alivio de préstamos estudiantiles de la Ley CARES hasta finales de 2020. Sin embargo, aunque en este estatuto se supone que los pagos de préstamos estudiantiles seguirán pausados hasta el próximo año sin temor de generar intereses, no quedaron establecidos explícitamente sin dejar claro si incluyen a prestatarios en mora, si se pueden reanudar los cobros de deudas y si los meses de impagos contarían para la condonación de préstamos de servicio público.

Si el próximo paquete de estímulo contempla este rubro, lo más conveniente es que sea aún más claro para determinar quienes pueden ser beneficiarios para el alivio de préstamos estudiantiles y tratar de incluir al mayor número de deudores.

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