Todo son malas noticias: la industria automotriz con fuego en todos los frentes

La industria automotriz parecía haber agotado el repertorio de malas noticias con altos precios de gasolina, escasez de microchips para completar la producción de cientos de miles de modelos nuevos y un desbalance entre la oferta y la demanda nunca antes visto en el mercado, hasta que el carguero Felicity Ace apareció incendiado en medio del Océano Atlántico con unos 4,000 autos nuevos.

Decenas de unidades del deportivo 100% eléctrico Audi e-Tron GT 2022 estarían dentro del buque carguero Felicity Ace, incendiado en el Atlántico. Foto: Cortesía Audi.
Decenas de unidades del deportivo 100% eléctrico Audi e-Tron GT 2022 estarían dentro del buque carguero Felicity Ace, incendiado en el Atlántico. Foto: Cortesía Audi.
Foto: Cortesía

La noticia de que un buque cargado con unos 4,000 autos nuevos de Porsche, Bentley y Audi -entre otras marcas de lujo- quedó a la deriva tras declararse un incendio mientras cruzaba el Océano Atlántico en su trayecto entre Europa y Estados Unidos es la más reciente mala noticia que afecta a la industria automotriz, que no parece encontrar la mítica luz al final del túnel, tras los problemas consecuencia de la pandemia del COVID-19.

Las autoridades marítimas no han logrado determinar la causa del incendio y voceros del Grupo Volkswagen – al que pertenecen todas las marcas cuyos modelos están a bordo -, todavía no han declarado la pérdida total, aunque todo parece indicar que ese será el desenlace final.

Tampoco se conoce si alguno de los autos eléctricos del cargamento tuvo impacto en la causa inicial del incendio o en en las dificultades para apagarlo.

En resumen, el Felicity Ace está todavía a la deriva cerca de las islas Azores, luego de que los 22 miembros de la tripulación fueron rescatados. Según algunos informes, el buque podría ser remolcado a las Azores, pero el barco de 650 pies de largo es demasiado grande para el puerto de Horta allí. Es probable también que sea remolcado de regreso a Europa o a las Bahamas, dijo a la agencia Reuters el capitán Joao Mendes Cabecas del puerto de Horta.

Podcast en inglés: Only bad news allowed – Listen here

Sea cual sea el destino, lo cierto es que esos 4,000 autos nuevos se sumarán a los problemas de suministro que ha enfrentado la industria automotriz en los últimos meses, lo que ha provocado un alza en los precios, lo mismo de los modelos nuevos como en los usados.

En enero, por ejemplo, 82,2% de los consumidores pagaron más del precio sugerido por el fabricante (Manufacturer´s Suggested Retail Price, MSRP), una cifra extraordinaria, más aún cuando se toma en cuenta que en enero de 2021, ya se había registrado un aumento de 0,3%, de acuerdo con datos recopilados por el sitio Edmunds.com.

En promedio, un vehículo nuevo comprado en enero de 2022 tuvo un precio de venta $728 por encima del MSRP.

Por marcas, Cadillac encabezó la lista de precios más altos con un margen de beneficio promedio para el concesionario de $4,048, seguido de Land Rover (+$2,565), y Kia (+ $2,289).

En el otro extremo del espectro, Alfa Romeo registró los precios más bajos por debajo del MSRP, con un descuento promedio de $3,421 en enero, seguida por Volvo (-$869) y Lincoln (-$510).

En los casos más extremos, Edmunds.com encontró un Mercedes-AMG G 63 con un sobre precio de $150,000, a pesar de que tenia una etiqueta de “auto usado” con 50 millas recorridas. [Reporte completo de Edmunds.com]

¿Nuevos impuestos para los autos eléctricos?

El Kia EV6 2022 es uno de los autos eléctricos que podría quedar sujeto a nuevos impuestos en Texas. Foto: Cortesía Kia.

Los consumidores que lograron encontrar y comprar el auto nuevo o usado en enero seguirán encontrando altos precios de gasolina, costos elevados en las reparaciones, aumento en las pólizas de seguros y, por lo menos en Texas, pronto tendrían que pagar una cuota extra si el vehículo que eligieron es eléctrico.

Esto se debe a que el Senado de Texas está discutiendo un proyecto de ley que cobraría a los conductores de vehículos eléctricos entre $200 y $250 por su automóvil cada año, más otros $190 o más si conducen más de 9,000 millas.

La iniciativa se basa en el argumento de que el gobierno no puede depender de los impuestos a la gasolina -que cubren los costos de mantenimiento de calles y carreteras-, para siempre, sobre todo con el aumento de la oferta y venta de vehículos electrificados.

Otros estados han analizado las tarifas para los vehículos eléctricos, así como los programas de cargos por uso de carreteras, que cobrarían a cada propietario de un vehículo una tarifa basada en las millas recorridas y el peso de su vehículo.

En el sistema actual de Estados Unidos las carreteras y otros proyectos de infraestructura para vehículos se pagan, en parte, con los impuestos a la gasolina. Lo que obviamente no puede sobrevivir en un mundo en el que todo el mundo conduzca un vehículo eléctrico.

El Proyecto de Ley 1728 del Senado de Texas requeriría una tarifa anual para los vehículos eléctricos de entre $190 y $240 dólares, una tarifa adicional de más de $150 dólares para cualquier persona que conduzca más de 9,000 millas al año sin usar gasolina, además de un recargo anual de $10 dólares para financiar un consejo asesor de infraestructura de carga.

Problemas de conectividad con el fin de 3G

Y si el panorama de los autos nuevos y usados de modelo reciente parece desalentador, los dueños de autos usados más antiguos podrían enfrentar graves problemas de conectividad ante el inminente cierre de las redes 3G, ya que no solo afectará a los teléfonos más antiguos.

Esta semana, la compañía AT&T dejará de operar su red 3G y otros operadores harán lo mismo a finales de este año, con lo que una amplia variedad de productos requieren actualizaciones para seguir funcionando, incluidos algunos sistemas de alarma para el hogar, dispositivos médicos como detectores de caídas y notificación de accidentes en el automóvil y asistencia en carretera, como los sistemas OnStar en todos los modelos de General Motors.

Para los dueños de modelos con esa tecnología, es posible que millones de automóviles ya no tengan la capacidad de comunicarse con los socorristas después de una colisión o recibir actualizaciones, como alertas de ubicación o tráfico para los sistemas GPS incorporados.

Algunos vehículos, incluidos Chevrolet, Buick y Cadillac, tienen actualizaciones de software para que los conductores conecten sus sistemas a una red 4G, pero otros modelos perderán esta característica para siempre.

Así que luego de que los bomberos logren contener el incendio del Felicity Ace y se haga el recuento de los daños, es posible que se requieran sus servicios para apagar otros fuegos que afectan a toda la industria automotriz.