Por qué los alimentos siguen caros a pesar de la baja de precios generalizada en Estados Unidos

Los artículos de la canasta básica se mantienen con un incremento de casi el 10% respecto al año pasado

Por qué los alimentos siguen caros a pesar de la baja de precios generalizada en Estados Unidos
Millones de habitantes han perdido capacidad de compra durante la pandemia.
Foto: Jason Kempin / Getty Images

La crisis económica y alimentaria derivada de la pandemia por COVID-19 sigue impactando los bolsillos de la población más necesitada en los Estados Unidos a pesar de que los precios de los productos básicos han experimentado una baja con respecto a los niveles que alcanzaron durante el verano, pero todavía están lejos de llegar al punto en el que se encontraban el año pasado.

En algunos lugares del país, artículos como la leche, huevos o carne experimentan un incremento de casi un 10% en septiembre con relación al mismo mes del año anterior, cifras que se disparan a la convencionalidad, la cual en condiciones normales tiene una inflación anual de entre el 2 y el 3%.

Si bien en los meses del colapso financiero por el confinamiento y el cierre obligado de comercios perjudicaron la dinámica de la cadena productiva con una volatilidad en los precios superior al 15%, las cuentas siguen siendo altas cuando se realizan las compras de comestibles.

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De acuerdo a la empresa de investigación de mercado Nielsen, uno de los indicadores que demuestran que la capacidad de compra se ha perdido es el hecho de que el promedio de los artículos adquiridos en las tiendas de comestibles bajó de un 31 al 26%, con el mayor impacto en el departamento de cuidado del hogar, en el que apenas el 15% de los productos se vendieron en promoción, cifra que representa la mitad de lo que habitualmente sucede, por lo que el aumento de la demanda de los consumidores y la incertidumbre en la oferta no dan motivos a las tiendas para que bajen sus precios, según reportó el Chicago Tribune.

En este contexto, el director ejecutivo de Walmart, Doug McMillon, hizo un llamado a la clase política en general y a los legisladores en particular para que a la brevedad resuelvan una segunda ronda de estímulos económicos a la población, antes de que el daño crezca.

“Es importante que todos entendamos que de alguna manera tenemos una experiencia compartida porque estamos juntos en una pandemia, pero la experiencia puede ser muy diferente. Si te han despedido y no tienes ingresos, realmente necesitas ayuda. La voz que tenemos en Walmart es para decirle al Congreso y a la administración que necesitamos que ayuden a las personas que más lo necesitan”, aseguró McMillon.

Tan solo en Chicago, durante agosto y septiembre, el 30% de las personas con hijos reconocieron tener inseguridad alimentaria, lo que da otra muestra de lo mal que la siguen pasando millones de habitantes en los Estados Unidos.