Si tienes un préstamo en EE.UU., por qué no deberías asustarte del aumento de las tasas de interés de la Fed

Luego de que la Reserva Federal (Fed) aumentó las tasas de interés, muchos prestatarios se preocuparon por su producto financiero; la buena noticia es que hay razones de peso para mantenerse tranquilos

Luego de que la Reserva Federal aumentó las tasas de interés, es hora de hacer cuentas con tu préstamo.
Luego de que la Reserva Federal aumentó las tasas de interés, es hora de hacer cuentas con tu préstamo.
Foto: Shutterstock

Los préstamos son productos primordiales para el crecimiento financiero de muchas personas. Dependiendo de diferentes circunstancias, como puede ser el prestamista, la razón del préstamo, tus ingresos, entre otros factores, es la cantidad y la tasa de interés que puedes recibir. Para muchos consumidores con un préstamo en Estados Unidos, o con la intención de sacar alguno en estos días, se generó una fuerte preocupación por el incremento de los tipos de la Reserva Federal (Fed). Lo que pocos saben y de lo que deberían estar conscientes es que no tendrían de qué preocuparse por ello, aquí lo explicamos.

Si quieres comprar un automóvil, una casa, poner un negocio, ir de vacaciones o para lo que tú quieras, los préstamos son herramientas indispensables para muchas familias y consumidores estadounidenses. Las solicitudes y las características de cada uno varían dependiendo de lo que necesites; pero todos rigen sus tasas de interés con base en los tipos del banco central.

Luego de que la Fed anunció el aumento en 0.75% las tasas de interés por segunda ocasión consecutiva, muchos consumidores con un préstamo vigente se preocuparon por un incremento en su producto financiero. Si tienen un préstamo a tasa fija vigente, una cosa es certera: no tienen de qué preocuparse. El incremento de los tipos no afectan a los productos financieros que ya se hayan abierto previamente a tasa fija.

No así aplica para todos los productos financieros, como tarjetas de crédito, que se rigen por tasas de interés variable, o futuros préstamos.

La Reserva Federal aumenta agresivamente las tasas de interés en un esfuerzo por reducir el ritmo de la inflación. Ahora bien, la Fed no establece específicamente las tasas de los préstamos personales. En este sentido, el banco central establece la tasa de fondos federales, que es lo que los bancos se cobran entre sí por los préstamos a corto plazo. Pero cuando eso se vuelve más caro, los bancos tienden a trasladar esos costos a los consumidores.

En este sentido, también es justo afirmar que los futuros préstamos personales se volverán más caros. Entonces, ¿deberías preocuparte? La respuesta corta es: no. En comparación con el uso de una tarjeta de crédito, un préstamo será en muchos casos el producto financiero más asequible para los consumidores. En pocas palabras, incurres en un interés mucho menor con un préstamo personal que si mantuvieras un saldo en una tarjeta de crédito.

En resumen, tengas un préstamo vigente o estés por solicitar alguno nuevo, el aumento de las tasas de interés de la Reserva Federal no son para asustarse, sólo tienes que hacer números y saber qué eres capaz de pagar o no con base en la tasa de interés fija que adquieras con tu préstamo.

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