Todos los ojos en Georgia. Los resultados de las elecciones al Senado determinarán el futuro de próximos paquetes de estímulo económico

Una ligera duda de los simpatizantes del presidente a la hora de votar le podría dar el control del Senado a los demócratas

Los candidatos republicanos al Senado por Georgia: Kelly Loeffler y David Perdue.
Los candidatos republicanos al Senado por Georgia: Kelly Loeffler y David Perdue.
Foto: Elijah Nouvelage / Getty Images

Tras la incertidumbre generada después de las elecciones presidenciales, lo que está en juego este martes es el control del Senado y con ello el futuro de los paquetes de estímulo económico para millones de estadounidenses y pequeñas empresas.

Los electores de Georgia eligen en una segunda vuelta a sus próximos dos senadores. Lo que parecía ser una contienda ganable para los republicanos, ha sido enrarecida por la reticencia del presidente Donald Trump a aceptar los resultados de la elección de noviembre. Y eso le podría costar los asientos en la Cámara Alta a su partido.

El control del Senado nunca es un tema menor. En caso de que uno de los dos candidatos republicanos, David Perdue y Kelly Loeffler, se reeligiera, los republicanos mantendrían el control del Senado con más de 50 miembros. Con esto su líder, Mitch McConnell, podría establecer la agenda para decidir qué se vota y qué se ignora, como sucedió la semana pasada con la propuesta de ley aprobada por la Cámara de Representantes para aumentar a $2,000 dólares el segundo cheque de estímulo, detenida en cuatro ocasiones por el senador por Kentucky.

En caso de que ambos candidatos demócratas, el pastor Raphael Warnock y el documentalista Jon Ossoff ganen, el Senado estará compuesto por 50 demócratas y 50 republicanos, con lo que la agenda legislativa no estaría en manos de un partido.

Algunos indicadores señalaban que los republicanos estaban mejor posicionados para ganar, ya que Joe Biden ganó Georgia con menos de 0.24 puntos porcentuales y, además, los candidatos al Senado de su partido obtuvieron una menor cantidad de votos que él.

Sin embargo, los recientes escándalos de Trump generaron una animadversión que podría movilizar a los votantes demócratas y desmovilizar a los republicanos.

Horas más tarde de que el Congreso aprobara el segundo paquete de estímulo de $900 billones de dólares, Trump lo llamó una desgracia y exigió a los congresistas incrementar los cheques de estímulo de $600 a $2,000 dólares. Aunque la crítica al paquete no evitó que lo firmara, sí provocó que la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, aprobara y enviara al Senado un nuevo paquete con el que se incrementaría la ayuda a $2,000 dólares.

El apoyo al aumento de los cheques fue tal, que incluso cuatro senadores republicanos lo respaldaron, incluyendo a Loeffler y Perdue . Sin embargo, McConnell lo rechazó, oponiéndose al presidente y a sus simpatizantes.

El resultado del apoyo repentino de Trump a una mayor ayuda económica coloca a sus simpatizantes en una disyuntiva, porque pide el voto a los ciudadanos de Georgia a favor de los dos candidatos republicanos, con lo que su partido y McConnell seguirían controlando el Senado. En ese escenario, los nuevos cheques no se aprobarían y se limitarían los futuros paquetes económicos propuestos por Biden y los demócratas.

Ante una elección tan cerrada, una ligera duda de los simpatizantes del presidente, le podría dar el control del Senado a los demócratas, para los que la “alianza” con Trump podría ser el mejor regalo de año nuevo. Para el mandatario saliente, esa sería su mejor venganza contra el siempre polémico McConnell.