Trump no firma la legislación de estímulo económico, pero insiste en atacar proceso electoral mientras juega al golf

Mientras millones de estadounidenses ven con desesperación como no llega la ayuda, su presidente juega despreocupadamente al golf

El presidente Trump ha mostrado una frivolidad impresionante ante los problemas de la nación.
El presidente Trump ha mostrado una frivolidad impresionante ante los problemas de la nación.
Foto: NICHOLAS KAMM / Getty Images

La frialdad que ha mostrado el presidente Donald Trump en los últimos días es impresionante. Mientras millones de estadounidenses esperan una firma del mandatario para recibir un segundo cheque de estímulo y múltiples prestaciones que les ayuden a enfrentar la crisis desatada por la pandemia del coronavirus, Trump insiste en reiterar sus afirmaciones infundadas sobre un fraude electoral el 3 de noviembre.

Si Trump no firma el paquete de estímulo económico para enfrentar la crisis del COVID-19 y mantener el funcionamiento del gobierno, las consecuencias para el país podrían ser devastadoras, advirtió el sábado el presidente electo Joe Biden.

La maniobra del presidente tiene que ver, según algunos analistas, con su deseos de venganza contra el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, por haber reconocido la victoria de Biden.

Trump  acusó el sábado a los legisladores republicanos de abandonarlo en su intento por anular el resultado de los comicios, ya rechazado varias veces por los tribunales estadunidenses.

Trump afirmó a través de su cuenta de Twitter que las elecciones que dieron a Biden la victoria fueron dignas del “tercer mundo”. El mandatario parece estar cada vez más solo en sus reclamos y pocos legisladores republicanos le han expresado apoyo.

“Los tribunales son malos, el FBI y la ‘justicia’ no hicieron su trabajo y el sistema electoral de Estados Unidos parece el de un país del tercer mundo”, publicó en un hilo de Twitter en el que citó una lista de presuntas irregularidades de las que no hay pruebas.

De la frialdad a la frivolidad

Y mientras millones de estadounidenses ven con desesperación como no llega la ayuda, su presidente juega despreocupadamente al golf.

Donald Trump se trasladó a su club de Mar-a-Lago, Florida, para celebrar las festividades navideñas. El presidente y su esposa Melania no acudieron, como años anteriores, al tradicional servicio religioso de Noche Buena y el viernes en su cuenta de Twitter reaparecieron para desear escuetamente a los estadounidenses una “Feliz Navidad”.

Trump ha estado acompañado en Florida de su abogado Rudy Giuliani, quien ha sido su aliado en las demandas del supuesto fraude y la manipulación de votos. El presidente permanecerá en Mar-a-Lago hasta el Año Nuevo.

Además de su rechazo al paquete de estímulo económico y al presupuesto federal para el próximo año, el republicano vetó la semana pasada un proyecto de ley de política de defensa de más de $740 billones de dólares y emitió una serie de polémicos indultos, entre ellos al expresidente de su campaña Paul Manafort, su asesor durante mucho tiempo Roger Stone y Charles Kushner, el padre de su yerno Jared Kushner